Guerra Rusia contra Ucrania: ¡Por fin, China!

06 Marzo 2023

Carlos Duguech - Analista internacional

Hubo un coqueteo -suena distante esta acción referida a un “hombre fuerte”, obseso por las armas-; coqueteo con el Secretario General de Comité Central del Partido Comunista de la República Popular China, Xi Jimping. Gorbachov tenía esa denominación partidaria de su cargo hasta que se occidentalizó: “Presidente de la URSS”. La prensa aprendió: Xi Jimping, también: “Presidente de China”. Putin lo soñaba de aliado, aliado total para un eje Rusia-China vs. EEUU. Para una nueva conformación del superpotencialismo. En ese contexto, la pregunta: ¿Fue necesario que la invasión de Rusia cumpliese un año con tanta muerte y destrucción para que aparezca un plan de la China de 12 puntos?

Mensaje a EEUU

Si se pudiera convocar a una asamblea de premios Nobel de la Paz y a juristas del derecho internacional suscribirían la casi totalidad de los 12 puntos del plan chino de paz. Sobre todo el 1º: “Respeto a la soberanía de todos los países y su integridad territorial”. Qué menos que eso: la soberanía. Era como decir ¡Rusia, go home!

El “Plan de paz”

1- Respeto a la soberanía de todos los países y a su integridad territorial

2- Abandonar la mentalidad de guerra fría y el respeto a las legítimas preocupaciones de seguridad de los países

3- Alto el fuego y llamamiento a la moderación para “evitar que la situación salga de control”

4- Empezar conversaciones de paz, ya que el “diálogo y la negociación son la única salida viable para resolver la crisis”

5- Resolución de la crisis humanitaria, “protegiendo de manera eficaz a la seguridad de los civiles y estableciendo corredores humanitarios para su evacuación de las zonas de guerras.

6- Apoyo al intercambio de prisioneros entre Rusia y Ucrania y cesar los ataques a instalaciones civiles

7- Protección de la seguridad de las centrales nucleares y un punto final a los ataques armados contra plantas de energía nuclear.

8- Garantizar la exportación de cereales, con un papel importante para las Naciones Unidas para su control

9- Acabar con las sanciones unilaterales, Pekín siempre ha sido en contra de las sanciones económicas en Moscú, una de las bases de la respuesta de Occidente a la guerra de Ucrania.

10- Reducción de riesgos estratégicos: “Una guerra nuclear no puede tener lugar”.

11- Protección de la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro

12- Apoyo a la reconstrucción de Ucrania, una vez haya terminado la guerra.

La mayoría de los puntos se inscriben en el contexto del derecho internacional humanitario. Y otros obvios como el “Alto el fuego”, imprescindible vestíbulo para entrar en un proceso de acuerdo de paz. El punto 9, tal vez importe una valla en cuanto se refiere a sanciones económicas “unilaterales” (es obvio que señala las de los EEUU).

Cuestionamientos

La OTAN, era de prever, pesimista respecto a la implementación del plan de Pekín. Los 27 países que conforman la Unión Europea (UE) y otros más - superando la treintena- apoyan a Kiev. Putin pugnaba para que China tuviera un protagonismo de apoyo a su gestión guerrera desde febrero de 2022 pero sólo logró que no condenara la invasión. Esto se le cuestiona a China que pretende- dicen- un “plan de paz” y, sin embargo, dejó transcurrir un año de guerra. Sí obtuvo “aliados” Moscú en Latinoamérica (Cuba, Venezuela, Nicaragua) que justificaban su invasión a Ucrania. Sólo una especie de “cabecera de puente” más política de sumisión que militar, obviamente.

¿Y qué dijo el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski? Habló poco. Tal vez esperando el listado de reacciones de amigos y enemigos de Ucrania. Luego del mutismo chino de un año el gigante asiático propone, como un recién llegado, un plan. De paz. De fin de la guerra. Mientras, China, en un palco avant-scène que concitaba todas las miradas. De Rusia, indisimuladas, del bloque de la OTAN y de algunos otros países.

Zelenski poco dijo sobre el plan y se manifestó deseoso de reunirse con Xi Jinping. Por su parte, los que apoyen a Kiev, no lograron entusiasmarse con el plan y se pronuncian sobre su tendencia que suponen favorable a Rusia. Mientras tanto el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg se manifestó en el sentido de que el plan debe analizarse en el contexto en el que durante un año China apareció cuasi complaciente por su silencio respecto del ataque de Rusia. Además llegó a definir que lo de China no era un plan de paz. Por su parte Jake Sullivan, asesor de Seguridad Nacional de EEUU criticó el plan de Pekín aunque valora el primer punto sobre “respetar la soberanía de todos los países”.

Entrevistado por CNN, se manifestó con una precaria elaboración, muy distante de lo que se espera de un encumbrado funcionario: “Esta guerra podría terminar mañana si Rusia dejara de atacar a Ucrania y retirara sus fuerzas”, dijo. Y desde esta columna nos permitimos decir si, al mismo tiempo, se suspende su financiamiento (27.000 millones de Euros y 522 millones de esa moneda ya dispuestos para municiones a lo que se suman los 7.000 millones de euros de la UE. Hay empresas que tienen en alto riesgo sus fabulosos negocios si el plan de paz chino fuera implementado. ¡Claro que sí!

No le es fácil para China aparecer tardíamente como promotor de un plan de paz sin que se le cuestione su imperturbable rol de espectador durante un año frente a una guerra que hoy sugiere detener con su plan. La ventaja subyacente en la estructura de las relaciones entre las partes involucradas es que de aquí en más China ya no facilitará a Moscú ningún apoyo como pretende Putin. Y aún menos después de que el presidente bielorruso reelegido desde 1994 (por una reforma constitucional que le otorga indefinida duración al cargo) Alexandre Lucashenko se entrevistara con el presidente chino Xi Limping.

Hasta ayer nomás Lukashenko parecía integrar una inconmovible alianza con Putin. Desde esta columna imaginamos, hace unas semanas. gráfica y literalmente cómo ese estado -al norte de Ucrania- se aliaría con Rusia para “el abrazo del oso”, por la configuraron de abrazar al país invadido por el Este y por el Norte. En la casa (Pekín) del “dueño” de China, el encuentro. Y a partir de allí, se entusiasma el presidente bielorruso con el plan de paz chino y ¡lo aprueba en todo! Esta cuña política de altísimo vuelo se introduce desde arriba en la guerra de un año.

No es fácil la tarea de cualquier analista frente a un tablero de ajedrez donde algunos cuadros del tablero cambian de color y ciertas “torres” transmutan en “caballos” Y, aunque parezca ficción, el aliado de Putin ¡celebró el plan de paz chino! ¿Putin se irá quedando solo?

Preferencias

A Washington le interesa la continuidad del conflicto en la medida -suponen- será un gran desgaste para Moscú y sobrevendrá (imagina y desea) un nuevo perfil protagónico en los asuntos mundiales. También especula con que China, si se involucrara -como sospechan y afirman- como aliado de Putin para sostenerlo, disminuirá ante el mundo su prevalencia como única potencia asiática y mundial. Lo que no podrá modificar EEUU es la enorme diferencia que hay en el listado del comercio exterior donde el liderazgo es de China, exportador de mercaderías por 3.364 miles de millones de dólares seguido por EEUU con 1.755 mil millones. Muy lejos el segundo del primero. Un motivo para esforzarse con todos los medios. La guerra es uno, barbarie de la civilización.

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