Juan Manzur
El teléfono no para de sonar. Un gobernador habla del otro lado. También algún integrante del Gobierno nacional. Y hasta empresarios del Grupo de los 6. Lo único que ha cambiado en Juan Manzur es la oficina. Regresó al primer piso de la Casa de Gobierno como mandatario tucumano, pero no pierde de vista lo que pasa en Buenos Aires. “Mi casa es Tucumán”, se ataja cuando LA GACETA le consulta acerca de si extraña la Casa Rosada. Manzur no cree que su imagen se haya desgastado políticamente tras su paso por la Jefatura de Gabinete y casi al borde de cumplir dos años de mandato en la provincia. Ahora, aclara, ha preferido adoptar un perfil bajo y poner todo su esfuerzo para que Osvaldo Jaldo se convierta en su sucesor en la Gobernación. Sin embargo, su condición de vicepresidente del Partido Justicialista Nacional le impone protagonismo en la actual discusión acerca de cómo afrontará los comicios nacionales el Frente de Todos. “Si me convocan allí estaré porque también soy gobernador y titular del PJ Tucumán”, afirma. Las candidaturas en el oficialismo nacional siguen verdes. Manzur no se baja de cualquier puja. Consultado por nuestro diario acerca de si habrá internas en el Frente de Todos, Manzur indica: “Las PASO han sido fijadas por ley y toda norma debe ser respetada. Tampoco creo que haya tiempo para cambiar las reglas de juego”. Varios de sus partes de otras provincias habían sugerido al presidente Alberto Fernández retrasar la convocatoria hasta octubre (originalmente deben ser convocadas en agosto), de tal manera que las presidenciales se realicen en noviembre y no en octubre. El jefe del PE mide sus palabras cuando habla de la gestión del presidente Alberto Fernández, de la que formó parte. “Se está llevando adelante una gestión con mucho esfuerzo para tratar de que la Argentina salga adelante, en un contexto internacional difícil y complejo”, se limitó a opinar.
En su mensaje anual de apertura del período ordinario de sesiones de la Legislatura, el gobernador deslizó su interés por sostenerse dentro de la estructura nacional, con una proyección política mayor. Fue cuando se refirió a la Generación del Centenario de Tucumán, que tuvo protagonismo a través de la creación de distintas instituciones que han marcado el rumbo de la provincia. “La labor de Juan B. Terán, Alfredo Guzmán, Miguel Lillo y Ernesto Padilla nos marca el camino para que, desde Tucumán, podamos tener mayor injerencia en las decisiones del país, pero no sólo por el efecto local que eso implica, sino también regional”, define el titular del Poder Ejecutivo. Y aclara que, para que eso sea posible, se necesita la unidad de todos los actores de la provincia. Sin embargo, al mismo tiempo, aclara que su responsabilidad es cerrar la gestión de la mejor manera posible, concretando algunas de las obras que han sido prometidas y despejando el camino para que las otras se realicen en un plazo de al menos dos años, según las características de los trabajos que se encararán en materia vial, de infraestructura básica y habitacionales.
El mandatario cree que se buscará, por distintos medios, tensar la cuerda en su relación con el vicegobernador Osvaldo Jaldo, cuya cuenta fue hackeada ayer, y en la que se deslizaban críticas a su compañero de fórmula mientras daba su mensaje en la Cámara. “Hay una relación óptima, de compromiso mutuo, y valoro mucho la gestualidad que Osvaldo ha tenido a lo largo de estos 17 meses que estuve fuera de la provincia. Nuestros objetivos son los mismos: hacer lo mejor por Tucumán y en eso estamos trabajando coordinadamente”, afirma, aunque reconoce chisporroteos internos en algunas corrientes que, a su criterio, tendrán que ser superadas antes de las elecciones del 14 de mayo, para no poner en riesgo el resultado electoral.
¿El Frente de Todos ganará en la Capital como lo dijo en su mensaje de reasunción en el Teatro Mercedes Sosa?, se le consulta. “Todas las elecciones son difíciles y particulares. Pondremos todo de nuestra parte para que eso sea posible. Hay que jugar todas las fichas para el triunfo de Rossana Chahla en San Miguel de Tucumán y para que al Frente de Todos nos vaya bien”, acota. Manzur señala que es respetuoso de la oposición, pero advierte que es necesario mirar más hacia adentro del oficialismo para potenciar su caudal electoral movilizando todo el aparato justicialista. Cree que Javier Milei “está midiendo bien en varios lugares” en su postulación para presidente de la Nación y, en ese aspecto, considera que es una señal para trabajar más en sectores que hoy no elegirán al oficialismo o no lo tienen como opción. “Mi prioridad hoy es acompañar a Osvaldo Jaldo y después vemos. Mucha agua correrá bajo el puente”, responde cuando se le inquiere si, en caso de ser electo, asumirá otra vez como vicegobernador de Tucumán.








