Cartas de lectores: politiquería

01 Marzo 2023

A lo largo del mes de enero leí numerosas cartas que critican con razón una actividad política totalmente desvirtuada, que trata de mantenerse gracias a una desvergonzada y costosa propaganda. Muchos de los candidatos tratan de seguir a flote desde hace años, gozando de jugosos haberes. Hoy asistimos a una pléyade de otros posibles candidatos que surgen gracias al descarado nepotismo de parientes que ocupan algún cargo político. Es obvio que ya se han rebasado los límites que exige un sistema de elecciones transparente, que nos garantice que podamos elegir gente idónea, honesta y culta para gobernar un país que está en franca decadencia. Sin embargo, nada de esto parece importarles a quienes gobiernan en la actualidad. Vemos con preocupación cómo crece la inflación, mientras se dilapidan dineros del Estado con el solo objeto de comprar voluntades. Es obvio que hace falta un equipo con preparación y capacidad para gobernar con una visión holística los problemas que asolan el país. Hace falta una justicia que haga cumplir la Constitución y leyes que impidan el nepotismo, la corrupción y establezcan penalidades para las transgresiones que han caracterizado a los gobiernos de estos últimos años. Lamentablemente vemos que continúan los manejos turbios y discrecionales de quienes gobiernan. Muchos políticos en campaña repetirán como loros la remanida frase de que “Política es el arte de lo posible”. Una expresión completamente vacía de contenido, con la cual tratan de disimular con sentido críptico, una ideología que oculta la verdadera intención de la actividad. Resumiendo, podemos decir que hasta ahora, la actividad política ha sido una forma eficiente para que muchas personas, sin requisitos previos, puedan acceder al poder y manejar a discreción las finanzas del estado. Me pregunto qué quieren decir algunos delirantes que proponen enseñar sobre sobre política, y cuál sería la curricula de semejante materia. No hacen falta más políticos porque no significa tener título habilitante. Hacen falta personas capaces, honestas y bien intencionadas, sin identificarse con ningún color político.

Humberto Hugo D’Andrea 

hdandrea95@gmail.com

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