
“Vamos a gastar hasta la última gota de sudor para poder jugar”, sentenció Pablo Cerisola. Ya habían pasado varias horas después de que Tucumán de Gimnasia, club que preside, terminó de jugar la ronda final de la Liga Nacional Masculina. En La Rioja, el “lobo” obtuvo una de las dos plazas para jugar en la máxima categoría, a partir de noviembre. El equipo que dirige, Marcelo Díaz, no pudo ganar el título al perder contra Libertad de San Jerónimo, pero esa no era la prioridad. “Sabemos que jugar en Primera es el triple de tiempo y de inversión económica”, detalló Cerisola.
Es por ello que el tiempo de trabajo, al menos por parte de los dirigentes, no tendrá pausa para reunir el patrocinio necesario que permita la participación. “La confirmación la daremos en uno o dos meses. Estimo que en octubre hay que empezar a entrenar”, indicó el dirigente. Y aclaró: “no vamos a hipotecar el club para jugar”.







