
IMAGEN DEL MINISTERIO DE SALUD.

En 1957, los médicos André Djourno y Charles Eyriès realizaron por primera un implante coclear que permitió oír a una persona totalmente sorda. Como cada año, el mundo entero conmemora esta fecha para concientizar sobre la importancia de esta intervención. El sistema público provincial cuenta con un programa para tratar las hipoacusias neonatales y desde allí realizar estos procedimientos.
“El implante coclear se basa en un dispositivo electrónico que se implanta dentro de la cabeza de los pacientes. La persona debe pasar por diferentes etapas para poder llegar a una prescripción del mismo equipo. Habitualmente, tratamos en el Programa de Hipoacusias Neonatales que los niños, primero, prueben con audífonos; si por alguna razón no les rinde este dispositivo, se hace una revisión para ver si son candidatos para el implante”, dijo la titular del programa de Hipoacusias Neonatales y del área de Audiología, Romina Fargi.
La cirugía es “medianamente sencilla”, pero lo importante, según la funcionaria, es el postquirúrgico, cuando al paciente se le hace el encendido del equipamiento. Posteriormente, se encara una rehabilitación y habilitación auditivas. El objetivo es que el paciente alcance niveles de audición suficientes para poder adquirir el lenguaje. Esto siempre va acompañado de una rehabilitación auditiva, consignó el Ministerio de Salud.
“Una vez que el paciente nace, se le hacen diferentes tipos de estudios para ver si tiene algún tipo de patología previa o hipoacusia en la familia. Durante los primeros meses de vida se le practican diferentes evaluaciones para ver si tiene o no una pérdida auditiva. En caso de confirmarse, lo primero que se indica es un audífono para ver que ese nervio esté funcionando, y si vemos que con el transcurso del uso, de la habilitación auditiva el paciente no tiene algún tipo de respuesta, se hace una evaluación para el implante”, detalló Fargi.
Cómo acceder al programa
“Todos los pacientes que no tienen ningún tipo de beneficio u obra social están incluidos dentro del Programa de Hipoacusia. Todos los niños que nacen en las maternidades públicas son evaluados y, a partir de ahí, en caso de que haga falta, ingresan al programa, todo de manera gratuita. Es importantísimo hacer la pesquisa cuando nace el bebé; que las familias no se vayan sin el estudio auditivo hecho. En caso de que por alguna razón se fueron sin su estudio, recomendamos que vuelvan a la maternidad y lo realicen. Ante cualquier conducta de falta de audición concurran a la fonoaudióloga más cercana de los CAPS. Ellas los atenderán y harán las derivaciones oportunas”, explicó.







