Tips para ayudar a tus hijos con la tarea

Las clases ya están a la vuelta de la esquina y además de los clásicos preparativos de útiles escolares, uniformes, zapatillas y mochilas, los papás necesitan prepararse para ayudar y contener a sus hijos en su proceso de aprendizaje. Conviene recordar que los deberes escolares o tareas para la casa tienen como finalidad reforzar y afianzar los contenidos trabajados en clase. Te acercamos recomendaciones de la página especializada https://enfamilia.aeped.es/, que propone tener en cuenta lo siguiente

SIN DISTRACCIONES. Conviene que los chicos tengan un escritorio y que no haya ni música ni televisión. SIN DISTRACCIONES. Conviene que los chicos tengan un escritorio y que no haya ni música ni televisión.
11 Febrero 2023

LUGAR DE TRABAJO

Es fundamental disponer de un lugar fijo de trabajo, al igual que la comida se prepara en la cocina o la televisión se ve en el living, el espacio para hacer los deberes debe ser siempre el mismo. Lo más aconsejable es disponer de una mesa-escritorio libre de estímulos que distraigan. Hay que evitar la música, la televisión y retirar cualquier objeto que pueda suponer una distracción para el niño. Si es posible, debe tener luz natural y una lámpara para las últimas horas del día.

TIEMPO DE TAREAS

Lo ideal es comenzar con la tarea después de un descanso. Cuando el niño llega de la escuela, lo mejor es que coma primero (almuerzo o merienda según su turno). Y luego que haga una siesta o se tome un descanso y entonces empiece a estudiar.

Hacer los deberes es un proceso gradual, rutinario y organizado. Es recomendable poner una hora fija de comienzo; el tiempo estimado necesario dependerá en gran medida de la edad del niño:

Entre los seis y siete años, el tiempo de deberes recomendable es de aproximadamente media hora.

Entre los ocho y nueve años se puede aumentar a una hora.

Entre los 10 y 11 se puede llegar a hora y media. Y así sucesivamente.

No es conveniente superar estos tiempos, ya que la capacidad para prestar atención disminuye. Con el cansancio, el rendimiento es peor y comienzan las pérdidas de tiempo.

CONCENTRACIÓN

Hacer la tarea es un proceso que se entrena y que se aprende. Y nada mejor que el día a día para obtener un buen rendimiento académico. Incluso los días en que las maestras no dan deberes, los padres pueden aprovechar para potenciar la lectura, la escritura o desarrollar la creatividad pintando o jugando con plastilina o masas especiales.

Si el niño tiene dificultad para concentrarse, puede comenzar por las tareas que le resulten más tediosas (la comprensión lectora, el estudio) y finalizar con actividades fáciles o que sean de su agrado.

Para los niños con poca motivación escolar, lo mejor es comenzar por las tareas que más les gustan, continuar por actividades que suponen mucho esfuerzo y finalizar con tareas ligeras y poco costosas.

SUPERVISIÓN Y APOYO

Cuando los niños son pequeños, los padres deben ejercer un mayor apoyo. A medida que crecen, para fomentar la responsabilidad personal, solo deben ser supervisarlos.

Corregir los deberes en casa no es su tarea. Si el niño se olvida de realizar un trabajo o si se deja el libro en clase, debe aprender de sus errores. Si le solucionan el problema, no aprenderán y confiarán en sus “todopoderosos padres”.

En los tiempos actuales está muy de moda entre los padres hacerse grupos de Whatsapp, para saber lo que acontece dentro del colegio, entre otro tipo de informaciones. Esto hace que los niños no desarrollen la responsabilidad personal y se acostumbren a tener “secretarios personales” que organizan sus compromisos.

Aunque el tiempo de deberes supone en muchas ocasiones una “guerra” entre padres e hijos, nada mejor que tener conciencia de la importancia de este para fomentar la madurez, el desarrollo y la responsabilidad personal.

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