NUEVA DECLARACIÓN. El acusado, Diego Roberto Álvarez, mira al piso. La Gaceta / fotos de Analía Jaramillo

“Fue todo en una fracción de segundos en la que tuve que decidir. No había tiempo para calcular”, sostuvo Diego Roberto Álvarez (41 años), quien pidió declarar ayer antes de que se iniciaran los alegatos. El imputado señaló que quería hacer algunas aclaraciones porque pudo recordar ciertas cosas luego de escuchar los testimonios y ver las pruebas que se mostraron en el juicio.
El hombre, que es peluquero, recordó que ese día la víctima del proceso, Miguel Alejandro Jiménez (32 años), llegó a su local y lo saludó. Luego Jiménez tuvo una pelea con su pareja -prima de Álvarez- y se fue amenazándolos con volver con palo.
“Bajé las cortinas y cerré la peluquería, llamé por teléfono al 911 y apagué el televisor. Hay dos filmaciones, una de mi local donde se ve que hice todo eso”, describió el acusado, que se quebró en un momento de su testimonio. Esos videos no pasaron el control de pruebas por lo que no fueron incluidos para el juicio.
Por último contó cómo terminó arrollando a la víctima. “Me subí al auto para ir a guardarlo, pero todo pasó muy rápido. Vi que Miguel estaba en la esquina con algo en la mano y que se acercaba a mi papá, que estaba a menos de dos metros. Tuve que decidir sin tener tiempo de cálculo y aceleré... solo quise cortar el paso y poner mi auto como escudo entre ellos. Si hubiese podido habría frenado o volanteado, pero no pude. Nunca fue mi intención causar este daño”, concluyó.







