

La tensión social se hace cada vez mayor en Perú. Cada vez son más las movilizaciones en contra del gobierno nacional, encabezado desde hace poco más de un mes por Dina Boluarte, que asumió tras la destitución de Pedro Castillo. La manera en la que Boluarte llegó al poder generó la reacción de miles de peruanos, que en distintos puntos del país, se concentraron para reclamar contra el Ejecutivo nacional, en manifestaciones que dejaron, hasta ahora, un saldo de 47 muertos. Debido al aumento de estas movilizaciones, Boluarte decidió declarar el Estado de Emergencia para distintas regiones del país: los departamentos de Lima, Cusco y Callao, y en la provincia de El Callao, son las ciudades más relevantes que se ven afectadas por el decreto. También se instituyó el Estado de Emergencia en las provincias de Andahuaylas, Tampopara, Tahuamanu, Mariscal Nieto, y en el distrito de Torata, así como en cinco carreteras nacionales: la carretera Panamericana Sur, la carretera Panamericana Norte, la carretera Central, el corredor Vial Sur Apurímac-Cusco-Arequipa y el Corredor Vial Interoceánica Sur.
El decreto habilita al Ejército peruano a intervenir para mantener el orden, y rige desde ayer domingo, y por un lapso de 30 días. En la región de Puno, además, se aplicará la inmovilidad social obligatoria por un lapso de 10 días; esta medida implica que los habitantes de esa zona deberán permanecer confinados en sus domicilios entre las ocho de la noche y las cuatro de la mañana.
Si bien ya se aprobó el adelantamiento de las elecciones presidenciales para abril de 2024, buena parte de la población pretende que Boluarte renuncie a su cargo ahora; de hecho, según una encuesta realizada por el Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y por IPSOS Perú, el 71% de los habitantes del país incaico rechazan la gestión de Boluarte, y un 50% se siente identificado con las protestas que se llevan adelante.







