Gabriel Chaile forma su empresade arte

Gabriel Chaile forma su empresade arte

El artista tucumano tendrá su propio pabellón en un nuevo museo que creará Eduardo Costantini, el dueño del Malba, en provincia de Buenos Aires.

LA FAMILIA. Este conjunto de piezas, hornos de barro, miden entre seis y tres metros y pesan más de 300 kilos, ya tienen su propio pabellón. foto jorge figueroa LA FAMILIA. Este conjunto de piezas, hornos de barro, miden entre seis y tres metros y pesan más de 300 kilos, ya tienen su propio pabellón. foto jorge figueroa

En 2024 el “Pabellón Chaile” encerrará con una estructura de vidrio las cinco esculturas del tucumano Gabriel Chaile que adquirió en la Bienal de Venecia Eduardo Costantini. En el nuevo Malba (de Escobar) las obras tendrán una presencia permanente.

El artista reconoce que en su experiencia con el mercado de arte no tiene condicionamientos. “Por el contrario, me estimula. Estoy trabajando mucho, pero a la agenda la manejo yo, no las galerías. Tengo un buen trato con ellas; lo que discuto es que también soy quien produce lo que hago y entonces propongo porcentajes diferentes”, responde a LA GACETA.

En un bar de Barrio Norte, mientras llega el ocaso la conversación con este columnista, comienza con una “puesta al día” para transformarse luego en una entrevista formal.

INSTALACIÓN. Búsquedas y transición son la nueva etapa de la obra. INSTALACIÓN. Búsquedas y transición son la nueva etapa de la obra.

Durante la charla sigue reconociéndose un admirador del alemán Joseph Beuys y partidario de la investigación. Contento está porque este año, además de su producción, enseñará en la Universidad de Barcelona; su labor como docente lo entusiasma y tiene muy presente sus clases en Villa Fiorito o Villa Soldati en Buenos Aires. Admite que aprovecha para escribir y se encuentra en un momento de transición. El artista está decidido a consolidar una empresa en 2023, que tendrá domicilio en Portugal.

Desde hace algunas semanas se tomó el tiempo para visitar la provincia, su familia y amigos. Visitó espacios como el Galpón 20.99 en Villa 9 de Julio, el MUNT y la galería Fausto. Armó nuevos proyectos, pensó en otros. Dos días estará en Buenos Aires y regresará a Portugal donde estableció su domicilio.

- ¿Contanos cómo fue tu año, qué recorriste con tu arte? Además, claro, de la Bienal de Venecia. No llegaste a un techo.

- Vivo en Lisboa, en Portugal, donde tendré ahora mi residencia. Este año viajé bastante pero espero estar ahora más presente. Fueron solo algunos días en 2022. Lo más importante fue la Bienal de Venecia, pero también expuse en Bélgica, en Amberes; en el norte de Italia, en un Museo de Nueva York, y en Portugal hice dos exposiciones con mi grupo. En Londres estuve haciendo un estudio de campo. Pero Oriente no conozco y me gustaría; me invitaron a la Bienal de Corea, pero con tanto trabajo no pude participar. Ojalá me volvieran a tener en cuenta.

- Este año, ¿qué tenés en agenda?

- Una estructura más sostenible, más empresarial. Para formar una empresa, lo que está a punto de salir, se necesita más organización y transparencia. Siempre me gustan los desafíos y me voy amigando con estas cosas. Desde que llegué me vinculé con un grupo de amigos, hispanoparlantes, que no necesariamente vienen del mundo del arte. Y con ese grupo formamos una cooperativa, NBS, que funciona en Lisboa. Este es el equipo en el que trabajo, que está ubicado a la par de mi taller. Generamos estrategias para todos los integrantes de la cooperativa. Con este proyecto viajamos a Francia, Miami, Madrid y Barcelona. Los primeros años tendrá como eje mi obra, que es la más visible, pero lo importante es que todos tengan la misma participación.

AFIRMACIÓN. Chaile aseguró que el mercado de arte no lo condiciona. AFIRMACIÓN. Chaile aseguró que el mercado de arte no lo condiciona.

- No quedan dudas de que estás incorporado al mercado de arte. ¿Eso te ha condicionado de alguna manera?

- En realidad no, al contrario, me activa. En términos creativos siempre pensé cómo resolver el tema económico, porque me formé incluso sin recursos. Cómo resolver en el mercado chico, mediano y grande en que me manejo. Es fundamental tener autonomía. En Buenos Aires trabajé algún tiempo sin galería y buscaba cómo hacerlo efectivamente.

- Y no te fue mal…

- No, la otra vez estaba en Miami con mi galerista y le llevé unas piezas medianas, de 1,50 metro, tipo living. Quedé contento con lo que hice porque además me permite que esta obra esté en otros espacios.

- Venías construyendo desde el concepto de la genealogía de la forma.

- Es parte de mi preocupación todavía, creo que en la Bienal (de Venecia, en 2022) tuvo un marco más fuerte cuando vivía en la Boca, daba clases en Villa Fiorito, Villa Soldati y en la comunidad cartonera. No lo hacía desde la militancia, sino para explorar por qué la gente se agrupa, el origen de esos movimientos. Y aparecieron cosas, la genealogía de la forma. Me empecé a dar cuenta de que tenía que ver con estas corrientes, con una familiaridad. Pero cuando llegué a Portugal me encontré con todo esto de la migración. Lo migrante me entusiasma y me permite seguir pensando el funcionamiento de las cosas a través del arte, y en ese sentido me acerco mucho a la mirada de Beuys; siempre fui muy fans de él. Pensar la economía a través del arte. Todo el estímulo creativo que nos dio la formación hasta académica me permite creer que puedo ser tranquilamente un panadero y estar muy bien.

- Pasaste de la genealogía, de las culturas precolombinas, a la migración.

- Sí, es verdad que yo soy migrante privilegiado porque me llevó un coleccionista, pero en un barrio céntrico de Lisboa donde vivo, está lleno de personas de otras partes, muchos viviendo de la gastronomía, tratando de resolver su economía en Europa. Pero la genealogía de la forma está presente. Hay un reconocimiento muy fuerte con mis piezas; son mexicanos, chilenos, argentinos. Estoy en un momento muy diferente de investigación y de repensar algunos conceptos. En La Boca encontré mucho de América Latina. Algunas comunidades comienzan a moverse y a lograr un traslado. Y me pasa que nunca dejo de ser un autorretrato, porque estar en otro lugar es una historia de luchas. Con mi obra estoy indagando en un momento de búsqueda, como de transición. Estoy escribiendo estos días, y de estas reflexiones surgieron la “ingeniería de la necesidad”, y la “genealogía de la forma”. Siempre me gustó mucho investigar.

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