La pregunta que se harán en Brasil: ¿sus suplentes son realmente buenos?

La pregunta que se harán en Brasil: ¿sus suplentes son realmente buenos?

El pentacampeón del mundo no encontró respuestas ante Camerún.

La pregunta que se harán en Brasil: ¿sus suplentes son realmente buenos?

Hablemos de Brasil, del cierre de zona G con Camerún y de que este partido para el Scratch fue tan descartable como la importancia que le dio Tite: apeló a los relevos y fue suficiente para despedirse de la fase inicial siendo primeros, a pesar de haber perdido en tiempo de descuento con los africanos y de que Suiza pudo haberlo superado en la tabla de posiciones por diferencia de gol. Donar demasiada limosna puede acarrea sus consecuencias.

¿Cómo debemos interpretar esta derrota? En primera instancia, como una mancha insignificante que no debería desviar el curso de un equipo que demostró por qué es el mejor del Mundo..

Quienes estuvieron en cancha fueron algo así como los rivales que suelen enfrentar a Brasil: demasiado generosos a la hora de perdonar en el arco contrario. Eso hicieron los relevos cariocas, despilfarraron cuanta chance dispusieron cerca del arco camerunés y en el fútbol, se sabe, todo tiene un final: goles que no se hacen en un arco, se hacen en el otro.

¿Es un llamado de atención para Tite? No sé si tanto, pero sí podría tomarse con un posible tirón de orejas para quienes dejaron escapar el invicto del subcampeón de América.

podría haber terminado esta primera fase sin goles en contra y sumando puntos en todos los encuentros, cosa que únicamente consiguieron Países Bajos, Inglaterra y Marruecos, la gran revelación de la Copa del Mundo.

Me atrevo a decir que de los recientemente mencionados invictos, los africanos fueron los más sólidos, dentro y fuera de la cancha. Su hinchada, junto con la argentina, merece su propia Copa del Mundo.

Pero volviendo al juego en sí, el punto negro en la radiografía brasileña continúa siendo el mismo, el haberse olvidado dónde estaban los tres palos de Epassy, antes, durante y después de estar abajo en el marcador.

En cuanto a la consistencia, al traslado y al intentar ahogar a los cameruneses, Brasil no estuvo mal, hizo bien sus deberes ante un equipo que debía ganar por más de un gol de diferencia para clasificarse.

Ahora, si quieren hablar de curiosidades, tenemos las siguientes. Suiza, el segundo, pudo haber quedado afuera si Camerún ganaba por dos goles, y Brasil pudo ser segunda si Suiza vencía por dos goles de diferencia a una Serbia que estuvo parcialmente clasificada cuando vencía 2-1 a los dueños de la fórmula sagrada del chocolate.

Para el cierre, resta comentar que si algo demostró este Mundial de Qatar es que nada es lo que parece y que los candidatos pueden dejar de serlo si realmente no cumplen su rol como corresponde. Le pasó a Bélgica y se fue a casa; le pasó a Alemania y también regresó a casa; y le pasó a España, que cometió uno de los papelones deportivos más increíbles del mundo al perder como perdió con Japón y manejando el balón como lo manejó (aunque se clasificó segunda).

Podría haber estado la Selección en el segmento anterior, pero no. Fue de menos a más y hoy es tan o más peligrosa que Brasil. El Brasil de los titulares, no de los suplentes, claro está.

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