Seis lugares para conocer Catamarca y no desaprovechar nada

Además de sus coloridos carnavales y sagradas ceremonias en honor a la Pachamama, el territorio vecino tienen algunas postales más íntimas que ofrecer a sus visitantes.

Seis lugares para conocer Catamarca y no desaprovechar nada

La ruta del adobe

Postales tejidas de rojo

La Ruta del Adobe es otra de las paradas casi obligatorias para los amantes de la fotografía y la historia. Ubicado en el departamento de Tinogasta, este circuito se extiende unos 50 kilómetros a lo largo de la Ruta Nacional N° 60 y abarca al menos una decena de construcciones fabricadas con ese material.

Existen capillas, casonas y oratorios que poseen hasta 300 años de existencia. Entre los puntos más destacados se encuentran la posada y restaurante Casa Grande, el Oratorio de los Orquera, la iglesia de Andacollo, las ruinas de Watungasta y la iglesia de San Pedro y la Comandancia de Armas.

Ruinas del Shincal

Caminos rurales e imperiales

Aunque hoy esa imagen quedó desdibujada, Shincal fue -durante el siglo XV y XVI- un centro administrativo y de redistribución de riquezas construido por el Imperio Inca. Los recuerdos que quedaron de aquella antigua civilización interpelan a los turistas que se acercan a descubrir los senderos y un centenar de recintos de piedra.

Seis lugares para conocer Catamarca y no desaprovechar nada

A sus alrededores, la vegetación de un bosque abierto sorprende con sus algarrobos, chañares y shinqui (de esta vegetación nativa proviene el nombre del lugar). Las ruinas han sido declaradas en 1998 como monumento histórico nacional y provincial. Las visitas pueden realizarse de manera particular o en compañía de un guía de la zona. Las antiguas construcciones se localizan a cuatro kilómetros de la localidad de Londres, su acceso es a través de un camino rural que se desvía de la Ruta Nacional N° 40.

La casa del cielo

Un Planetario en Andalgalá

Para coronar una perfecta escapada vacacional, ¿qué mejor opción que detenernos a mirar las estrellas y apreciar la naturaleza? En la localidad de Aconquija, Catamarca cuenta con un pintoresco planetario de dos pisos llamado Janaxpacha Huasi (Casa del Cielo). La infraestructura dispone de 60 butacas, una pantalla gigante en la cual se proyectan imágenes de los astros y cuatro telescopios desde los cuales se pueden observar las galaxias, las estrellas, la luna y los planetas.

El destino se encuentra a 150 kilómetros de San Fernando del Valle de Catamarca; para acceder desde la Capital hay que tomar la Ruta Provincial N° 1.

Hualfín

Fe y arqueología

Como parte del turismo religioso o cultural aparece la localidad de Hualfín (a unos 346 km de Capital). A la vera de la Ruta Nacional N° 40, la capilla de Nuestra Señora del Rosario tiene una estética muy especial: dentro de la arquitectura de adobe y algarrobo, se encuentra un altar decorado con colores vivos. La mezcla entre un estilo colonial típico de 1767 y su arte más abstracto se lleva todas las miradas. En 1967 la capilla fue declarada monumento histórico nacional.

La visita a Hualfín se completa con algunos sitios de valor arqueológico como el Pucará, Lomas de Maray y Hualfín Inca. El viaje puede hacerse en un solo día y  luego pernoctar en las casonas, hospedajes o campings que se encuentran disponibles.

Tierra de dunas

En el departamento de Tinogasta

A pocos kilómetros de Fiambalá, Catamarca se convierte en un extenso mar de médanos. Allí se ubican las dunas de Medanitos, Saujil y Federico Kirbus (nombrada así en honor al periodista y escritor argentino); esta última -ubicada en la localidad de Tatón- es considerada la “más alta del mundo” debido a sus 1234 metros.

La zona es famosa por haber sido el epicentro de varias etapas del Dakar y por las propuestas de turismo extremo que se realizan entre sus paisajes pintados con arena suave. El territorio es ideal para los visitantes de espíritu aventurero ya que puede realizarse sandboard y travesías en cuatriciclos o camionetas 4x4.

Para recorrer estas dunas existen en Capital empresas de turismo que ofrecen recorridos completos de un día con comidas y traslado incluidos.

Minas de Rodocrosita

Un contacto con la piedra nacional

En la localidad de Capillitas (departamento de Andalgalá) se encuentran dos de los sitios extractivos de rodocrosita más representativos del NOA: la mina Capillitas y la mina Santa Rita. Actualmente es esta segunda la cual se explota activamente para el turismo.

Llegar desde San Fernando del Valle de Catamarca a este paraje tarda alrededor de tres horas y hay que sortear unos 63 kilómetros por una cuesta no apta para conductores principiantes. No obstante, el recorrido puede hacerse sin problemas de manera particular.

Una vez allí, las excursiones guiadas pueden programarse desde la hostería Refugio del Minero. El circuito incluye adentrarse en las minas, chequear las piedras en su estado natural y observar como el material es separado de manera artesanal. Las decoraciones y los accesorios que se hacen con estas piedras son un souvenir perfecto para darle a nuestros familiares o amigos tras el regreso a casa.

Para completar la visita, una buena idea es pasar por Aguada los cobres: un pequeño río que, debido a la presencia de este elemento químico entre las piedras de montaña, posee un hermoso color turquesa.

- Para mayor información: comunicarse con la hostería, al teléfono (3835) 423263.

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