Una apuesta de serie criminal que disputa el streaming

“My life is murder” es una de las producciones estrella de la plataforma Acorn TV, especializada en el suspenso de perfil británico. Protagonistas.

COLEGAS. Madison y Alexa (Ebony Vagulans y Lucy Lawless). COLEGAS. Madison y Alexa (Ebony Vagulans y Lucy Lawless).

Las grandes cadenas de streaming tienen cada vez más competencia en nichos concretos (por ejemplo, cine de autor en vez del hollywoodense, o agendas orientadas a un género en especial), con servicios que presentan productos de calidad para disputar una audiencia específica y calificada. Mientras las grandes firmas siguen con un margen amplio, ofreciendo de todo y para todos, hay otras empresas que se concentran en perfiles identitarios puntuales. El mercado está volcándose rápidamente a atender esta clase de demandas, con opciones que ganan espacio a partir de sus producciones líderes, puerta de entrada al resto de la grilla en oferta.

Con un elenco encabezado por Lucy Lawless como una tenaz investigadora criminal, Acorn TV (la apuesta más fuerte en el campo del policial y del suspenso de estilo británico -ver “Propuestas en la grilla”-) despliega tres temporadas de la serie “My life is murder”. Personifica a Alexa Crowe, quien al enviudar regresa de Australia a Nueva Zelanda buscando reencontrarse con sus orígenes y tener tranquilidad. Los homicidios hacen que poco de lo deseado se concrete.

“Alexa es un poco adolescente en algunos aspectos. Tuvo una especie de período de madurez y ahora que su marido ha muerto y ella ya no es policía, está volviendo un poco a sus viejas costumbres. Es bastante atrevida, se junta con gente más joven y es un poco rebelde”, define la protagonista a su personaje.

El guión gira sobre los tópicos de intriga y casos criminales. “Pero creo que en esta temporada los misterios se han enriquecido un poco más. Estoy muy orgullosa de las historias que estamos contando en este momento y hay algunos personajes nuevos y divertidos que entran en su vida, como la relación con su hermano Will, con quien tiene un sentimiento de te quiero, eres divertidísimo, y me vuelves loca y te quiero matar, luego de que salió de prisión”, describe.

Las historias que aborda en esta nueva tanda de episodios abarcan las muertes de un joven profesor de tango, un escritor de novelas policíacas, un aficionado a las luces navideñas, un panadero ahogado con una rara harina en sus pulmones, un niñero y una joven modelo, entre otros.

El personaje relaciona casi todo con la comida, con numerosos preparados que hace con masa madre: “es importante porque es la época de la covid, todo el mundo se relacionó con hacer pan, pero también es algo orgánico, casero, nostálgico, sencillo... Y era parte de este sentimiento de vuelta a casa que queríamos tener del espectáculo y, extrañamente, coincidió con una pandemia mundial”. “La gente necesitaba cosas que fueran reconfortantes, cercanas, esperanzadoras y hermosas. Creo que la masa madre representa todas las cosas buenas: representa el hogar”, agrega.

“Estoy muy orgullosa de lo que es esta serie. Es un pequeño y encantador regalo para el público, sólo por una hora que puedan sentirse mejor sentirse bien, hacer un poco de turismo de butaca, ver la hermosa ciudad de Auckland y disfrutarla de una manera nueva”, señala.

La coprotagonista es Madison, interpretada por Ebony Vagulans, quien la describe como “segura de sí misma, inteligente, curiosa, divertida”. “Vemos su ética de trabajo recompensada por una increíble oportunidad de trabajo en el extranjero, porque se va a Francia. Y cuando vuelve a Nueva Zelanda, Alexa le da más oportunidades ‘fuera del escritorio’. Después de un par de temporadas observando y aprendiendo de cerca de esta detective estrella, está lista para poner a prueba sus nuevas habilidades”, asevera.

El atractivo de la serie, como toda la de su estilo, consiste en develar los homicidios más intrincados. “Nos encantan los buenos misterios de asesinatos porque, como público, nos ponemos en el lugar del detective principal. Es un visionado muy activo. Buscamos las pistas, evaluamos a los personajes, tratamos de ser objetivos pero vemos que surgen nuestros propios prejuicios. Es un rompecabezas y es muy satisfactorio cuando podemos decir ‘me dí cuenta de eso’ o ‘supe que eran ellos desde este momento’. El público adora nuestro programa porque nos divertimos mucho por el camino. No es oscuro ni deprimente. Es un espectáculo sobre la búsqueda de amistades tanto como sobre la búsqueda del asesino”, concluye Vagulans.

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