Pandemia de sedentarismo en los menores

23 Noviembre 2022

Entre los efectos secundarios de la pandemia, están la falta de actividad física y el sedentarismo. La situación es mucho más preocupante entre los chicos. De acuerdo a un estudio internacional, Argentina se ubica entre los países con más niños y adolescentes inactivos.

Según el Reporte Matriz Global 4.0 de Active Healthy Kids Global Alliance (AHKGA), que evaluó a 57 países de seis continentes, solo el 16,5% de los menores cumple la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de hacer actividad una hora por día.

Resulta preocupante que apenas cuatro de cada diez adolescentes realice actividad física de forma moderada a vigorosa cuatro días a la semana. El panorama es más desalentador si tenemos en cuenta que más del 40% de la población de 5 a 17 años tiene sobrepeso u obesidad. Además, casi la mitad dedica por día dos horas o más a los dispositivos electrónicos. Y apenas el 40% se desempeña en algún deporte. Están comprobados los graves efectos nocivos que acarrea la pasividad, muchos de ellos asociados con el sobrepeso y la obesidad y todo un combo de enfermedades no transmisibles, como los males cardiovasculares, diabetes e hipertensión, entre otras. Además, el sedentarismo altera las funciones cardiorrespiratorias y musculares, produce y debilitamiento de huesos y hasta puede influir en el desarrollo de la depresión.

Docentes consultados por nuestro diario señalaron que hay una buena cantidad de chicos que hoy, después de dos años de pandemia, no saben correr ni trotar, que les cuesta caminar sin cansarse, que les falta destreza, fuerza y agilidad y que presentan sobrepeso. Además, sostuvieron que es insuficiente la cantidad de horas de educación física que se dictan en los establecimientos escolares.

A esta realidad se suma que por razones de seguridad y cambios culturales hoy ya no se usa ese tiempo libre para actividad física. Muchos menos chicos salen a jugar a las plazas, a jugar a la pelota o andar en bicicleta por las calles de los barrios. Por el otro, por el apabullante progreso tecnológico, en la actualidad los chicos ven más atractivo pasar las horas frente a las pantallas.

Se trata de una cuestión que preocupa en muchos países y que obliga a diseñar nuevas propuestas para incentivar la actividad física y el deporte en los más chicos. Mientras que a los adultos se les recomiendan 150 minutos semanales de actividad física, entre los chicos el consejo se eleva a más del doble.

Es porque ellos están en etapa de desarrollo de su organismo y necesitan el ejercicio para la formación de sus músculos y huesos. La práctica de ejercicios contribuye a desarrollar mayor fuerza, agilidad, coordinación y habilidad en los movimientos. Lo que hagan en sus primeros años de vida los marcará para siempre.

Está claro que el sedentarismo ganará terreno entre los menores si no apelamos a todos los recursos para detener esta epidemia. Esto incluye diseñar políticas de promoción que aseguren el acceso de todos los niños y jóvenes a la práctica de la actividad física y deportiva. Es fundamental generar espacios públicos aptos y seguros para la vida sana al aire libre. Asimismo, se puede sumar tiempo de actividad en los traslados que realicen los niños, por ejemplo, a las escuelas. Los padres también se tienen que involucrar y buscar la mejor forma de controlar el uso del tiempo que hacen sus hijos para reforzar conductas y hábitos saludables. Es necesario que los adultos les enseñemos a los chicos que es posible reservar tiempo de ocio para la actividad física y que lo podamos compartir en familia. El esfuerzo será beneficioso para toda la sociedad.

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