Cartas de lectores II: Valle de Tafí en coma

Por Redacción LA GACETA 27 Octubre 2022

He leído el trabajo del periodista José Názaro “La dudosa experiencia de descansar en Tafi del Valle al límite” (20/10). El valle es un ecosistema donde los compontes bióticos (vegetación y fauna) y abióticos (aire, suelo y agua), se encuentran interrelacionados en un equilibrio dinámico. Las actividades humanas que se realizan, si no son evaluadas y controladas, afectan al ambiente al impactar sobre agua, suelo, aire, flora, fauna, paisaje, patrimonio arqueológico y los componentes humanos y culturales de la zona. Además, hay riegos de desastres debido a aluviones y crecidas torrenciales, por falta de sistematización y control de las cuencas de los ríos Blanquito, Las Puertas y Tafí. La amenaza mayor está en las márgenes del Blanquito, donde hay numerosas viviendas. Del ruido urbano, el tránsito vehicular caótico, la basura urbana, los desechos cloacales, el patrimonio natural y arqueológico expuestos al pillaje y al vandalismo, mejor ni hablar. Las frutillas del postre son la falta de mantenimiento y control del dique La Angostura que es de tierra, ausencia de planeamiento urbano y de ordenamiento territorial. Todos son las consecuencias de un proceso de desatención, indiferencia, negligencia, irresponsabilidad e impericia, que llevan años. Ponen en evidencia la mala o nula gestión de quienes gobernaron y gobiernan el municipio de Tafí del Valle. Como todo ecosistema, el valle tiene límites de carga, recuperación y resistencia. Desconozco estos límites, pero puedo afirmar que cada día que pasa nos acercamos más a ellos. El intendente Caliva, sus funcionarios y el Concejo Deliberante deben comprender esto y hacer lo necesario para que Tafí del Valle se desarrolle de modo sustentable ambientalmente. Tienen la obligación de hacerlo y los ciudadanos, los caciques y los habitantes del lugar exigirles que lo hagan.

Juan Francisco Segura 

segurajuanf@hotmail.com

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