EDIFICIOS ALREDEDOR DE LA PLAZA INDEPENDENCIA. “Palimpsesto”, de Guillermo Ruarte, es la imagen ganadora del concurso sobre patrimonio.
Unos sobre otros, entrelazados, dialogan sobre sus orígenes y sentidos. Por separado no podrían existir con la fuerza que le otorga la cercanía, que los justifica como parte de un todo tucumano que remite a un pasado que se hace presente a la vista de quienes pasean por la plaza Independencia. Son silenciosos testigos de lo que vivió la provincia y, al mismo tiempo, testimonios de que nada sería jamás lo mismo en su ausencia.
“Palimpsesto”, la fotografía que confeccionó Guillermo Ruarte con tomas de edificios históricos del principal paseo de la capital, es la ganadora del concurso sobre “El Patrimonio Arquitectónico de Tucumán, su reconocimiento bajo el lente de una cámara”, organizado en conjunto por el Ente Cultural de Tucumán y el Instituto de Historia y Patrimonio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de Tucumán.
Esta imagen, junto con una treintena más, podrá valorarse hasta mañana en los salones de exposición de la Federación Económica de Tucumán (San Martín 427), con entrada libre y gratuita. El segundo lugar fue para Federico Guillermo Urquiza con su foto “Estación de Ferrocarril Las Cejas”. En la resolución del jurado integrado por Mercedes Aguirre, Susana Villavicencio y Gabriel Andrés Varsanyi, también hubo menciones para los trabajos presentados por Hugo Daniel Robles (“Tesoros escondidos”), Pedro Raúl Carrizo (“Casa Histórica”), Ana Gabriela Sánchez (“Estación Las Cejas”) y Benjamín Tannure Godward (“La ciudad que nos mira”), y fueron seleccionadas otras obras para la exposición (ver “Exposición”).
“Siempre me atrajo la fotografía de arquitectura. Las simetrías, texturas, diseños, materiales y la representación de la identidad del tiempo de una época que perdura con los años, para dejar constancia tanto de quienes fuimos, como de lo que supimos hacer”, remarcó Ruarte. El fotógrafo premiado elogió “las múltiples miradas sobre un tema que está presente cotidianamente entre nosotros” que presentaron los demás participantes de la convocatoria. El resto del diálogo con LA GACETA discurrió del siguiente modo.
- ¿Qué implica este reconocimiento?
- Es un gran aliciente que me sirve de recompensa para reforzar la idea de que algo que se hace con pasión y esmero tiene un cierto grado de valoración ante otras personas. Ciertamente ayuda a adquirir un voto de confianza sobre uno mismo. Una confianza que no siempre está presente.
- ¿Por qué decidiste concursar?
- Hace muchos años que no participaba de concursos de ningún tipo. Creo que a raíz de la pandemia, en la que muchas personas tuvieron que cambiar en cierta medida el rumbo de la dirección que venían llevando, me llevó un poco a volver a los orígenes de lo que solía hacer.
- ¿Qué te llevó a tomar la Casa de Gobierno como eje de tu fotografía?
- Decidí participar con una obra en la que se mostraran los edificios más emblemáticos que rodean a la plaza Independencia, tomando como base la construcción tal vez más significativa que tiene la provincia, como lo es la Casa de Gobierno. Se trata de una fotografía intervenida digitalmente en la que se intenta organizar la distribución de todos los otros edificios, para que el resultado final consista en una sola presencia unificada de los alrededores de un lugar con tanta carga simbólica para el pueblo tucumano.
- ¿Qué significa el patrimonio en tu vida?
- El patrimonio cultural es un tesoro que debe ser cuidado a los fines de mantener un registro de nuestro pasado, de nuestros orígenes. De la debida conservación del registro de nuestros monumentos, construcciones, edificios, etcétera, se mantiene una base necesaria para conocernos más a nosotros mismos.
- ¿Los tucumanos somos negadores de ese pasado?
- A veces existe escaso interés por conocer la historia que yace por detrás alguna construcción en particular. Y eso tal vez pueda llevar a que no se priorice tanto su cuidado.
- ¿Esta clase de concursos sirven para crear conciencia sobre la importancia de la preservación patrimonial?
- Ayuda. Aunque puede hacerse mucho más. El mundo se ha vuelto muy visual. Incluso, más que nada, muy audiovisual. Por suerte existen plataformas digitales en las que las personas pueden volcar sus propias experiencias al momento de visitar cualquiera de nuestros puntos arquitectónicos más emblemáticos, y darlos a conocer a nivel global.
- ¿Hay desidia o especulación económica en la destrucción de bienes arquitectónicos históricos?
- Me inclino más por lo segundo. Hay que valorar y defender nuestro patrimonio arquitectónico, para que no sea fácilmente reemplazado por meras razones inmobiliarias que prioricen lo económico por sobre lo cultural.
- ¿Sobre qué temáticas trabajás habitualmente?
- En estos momentos estoy más concentrado en explorar la fotografía de retratos. Durante muchos años encontré mi interés en la fotografía urbana y de paisajes, pero ahora inclino mi interés a los retratos.
- ¿Cómo está el arte fotográfico tucumano actual?
- Mejor que nunca. Gracias a la revolución digital, los equipos se han vuelto mucho más accesibles para las personas, y con una cámara presente en cada dispositivo móvil, el ejercicio de obtener cada vez mejores fotografías ya sólo depende del interés de quien ve a esta rama del arte como un excelente medio para poder comunicar ideas, sentimientos, emociones, etcétera. Creo que la provincia cuenta con mucha gente muy talentosa en el área de la fotografía.
- La idea del palimpsesto, tomo titulaste tu imagen, es escribir sobre algo anterior, de lo que todavía quedan huellas, ¿eso pasa con nuestra ciudad, la reescribimos pero se puede rastrear lo viejo aún?
- Ciertamente hay un reescritura constante en todo lo que nos rodea. En lo que respecta a la arquitectura, creo que ambos mundos, el nuevo y el antiguo, pueden coexistir en la medida que haya un criterio que proporcione una unidad de pensamiento.
- ¿El premio es un envión en tu vocación?
- Acaricia bastante el alma.








