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Desazón, tristeza y mucha bronca. De esta manera, se retiraron los hinchas “Santos” tras la dura caída ante Defensores de Belgrano y posterior eliminación del Reducido por el segundo ascenso. En la previa al duelo bisagra, el optimismo en el público era demasiado, teniendo en cuenta que San Martín llegaba con la ventaja deportiva y nada parecía indicar que terminaría el partido de esta forma, con San Martín siendo goleado y superado en todas las líneas.
A pesar de que el recibimiento tuvó todo el color y calor de una verdadera definición, el equipo de Pablo De Muner no acompañó y generó el enojo de todos los hinchas, que días antes, rodearon y colmaron las calles de La Ciudadela para poder adquirir sus entradas.
Cuando Fernando Espinoza pitó el final del partido, los hinchas despidieron al equipo a puro canto y aplausos, mientras que en el centro de la cancha lloraban desconsoladamente mirando al cielo, Rodrigo Herrera y Lucas Diarte, entre otros tantos jugadores.
Manos a la cabeza, miradas sin rumbo y varias preguntas sin respuestas, así vivieron los hinchas el transcurso del partido, sobre todo, cuando Juan Bautista Miritello pateó el penal esquinado y el arquero del “Dragón” Mariano Monllor, atajó sin problemas.
“No puede ser”, “¿Cómo va a patear así?”, “Era fuerte al medio”. Fueron algunos de los tantos comentarios que bajaron desde las tribunas para Miritello, que tuvó la chance de descontar en sus pies y no la supo aprovechar.
Si bien hubo varios insultos por la dura eliminación, entre ellos a Federico Jourdan, el público optó por alentar y aplaudir la campaña, que los llevó a soñar hasta el último minuto. Cuando el “Santo”, ya iba 3-0 abajo en el marcador, los cantos y el pedido de más presión para descontar, continuaron sin cesar en cada sector de las tribunas. Los hinchas que acompañaron el andar de San Martín durante todo el torneo de local, no podían creer lo que veían sus ojos, pero tampoco se sorprendieron demasiado.
Muchos entendieron que un equipo irregular como el de la presente temporada, donde ganaba uno y empataba el siguiente, las aspiraciones de ascenso eran pocas, pero no imposibles.
Al igual que el año pasado, San Martín no logró superar la barrera de los cuartos de final. Pero, a diferencia de la caída con Ferro, esta vez el equipo de “Tomate”, tenía todas a ganar. Con un empate bastaba, pero se llevó una paliza ante su gente.
Sin certezas sobre continuidades del actual plantel, a excepción del técnico que aseguró que no tiene motivos para seguir al mando, los hinchas con el apoyo que brindaron anoche terminaron de confirmar que, sin importar el resultado, ellos estarán ahí presentes, siempre que San Martín lo requiera.
“A los Santos, los sigo a donde sea, soy ciruja hasta que me muera”. Fueron las últimas estrofas de La Ciudadela, que nuevamente despide un año que quedará en el olvido para todos.
Las ganas y la pasión del fanático, fueron muchas durante todo el campeonato, pero tropezó con el nivel del equipo, que no pudo sumar en partidos claves, en su deseo de cumplir el objetivo.
La resignación en cada rostro que se retiraba del estadio ubicado entre Bolívar y Pellegrini, se podía notar a kilómetros. Seguir en carrera por el segundo ascenso, estaba en sus manos y se les escapó. No quedan dudas de que habrá que empezar de cero, replantearse muchas cosas y volver a encaminar el objetivo.
El apoyo del hincha “Santo” siempre estuvo, pero esta vez, se vio opacado por la derrota.







