EN CAÑUELAS. Alberto Fernández.

El presidente Alberto Fernández intenta reflotar su figura política, pero a costa de profundizar las diferencias dentro del Gobierno, y generar así una situación que no contribuye a ordenar la economía. Hoy parecen lejos los meses de agosto y septiembre, en los cuales el oficialismo pareció abroquelarse detrás del intento de ordenar la economía, a cargo del titular del Palacio de Hacienda, Sergio Massa.
Los diversos actos que se realizan el 17 de octubre con motivo del 77° aniversario de la fundación del peronismo mostraron las divisiones y antagonismos dentro del oficialismo.
El Frente de Todos se muestra así dividido, lo que complica el plan del líder del Frente Renvador para ordenar la actividad económica y la gobernabilidad del Presidente, en momentos de fuerte tensión económico-social.
Los organismos financieros internacionales y el empresariado local han reclamado cohesión política al oficialismo para respaldar el intento de el rumbo económico argentino.
La situación es muy diferente. El jefe de Estado, que intenta reflotar un proyecto de reelección que hoy no tiene viabilidad, no fue invitado a ninguno de los cuatro actos en los que se conmemoraron el Día de la Lealtad y optó por refugiarse en la provincia de Buenos Aires, inaugurando una obra local en Cañuelas.
El manejo del Congreso Nacional, en este contexto, se complica. La Cámara de Diputados tiene previsto tratar el 26 de este mes el proyecto de Presupuesto para el año que viene. Pero no es seguro que lo haga, ya que han surgido cuestionamientos desde las propias filas del oficialismo, como sucediera meses atrás con el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). En el Senado, a su vez, continúa demorada la sanción definitiva de la prórroga de cinco impuestos hasta 2027, un factor clave para los ingresos fiscales.
Ello es por la enfermedad del presidente del bloque oficialista, José Mayans, y la menor actividad que realiza la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, desde el atentado.
Alberto Fernández no quiere que se suspendan las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) -como reclaman muchos gobernadores y otros sectores del oficialismo- porque ve en ellas la posibilidad de mantener abierto su proyecto de reelección, que aparece desconectado de la realidad.
En conclusión: el Presidente intenta revitalizar su figura, en momentos en que la situación no lo acompaña y divide al oficialismo, complicando la economía; los cuatro actos con que el peronismo conmemora el 17 de octubre, muestran la división y la debilidad del mandatario nacional, que no fue invitado a ninguno de ellos y esta división del oficialismo complica la gestión de Sergio Massa y la gobernabilidad del propio Presidente.
Imagen presidencial
Con niveles negativos y preocupantes
Si bien en los últimos meses se ha evidenciado una leve recuperación, la imagen del presidente Alberto Fernández sigue en niveles preocupantes a poco más de un año del cierre de su mandato. El 68,3% de los ciudadanos consultados por Zuban Córdoba y Asociados observa que la imagen presidencial es negativa. Esto ratifica la debilidad del Frente de Todos ante Juntos por el Cambio, lo cual se advierte también en que el 75,5% de los consultados consideró que “el país va en la dirección incorrecta” y solo un 20,6% opinó que va “en la dirección correcta”.
La puja por los liderazgos
El mapa de la dirigencia rumbo a las elecciones
Según el reporte de Zuban Córdoba y Asociados, al que accedió LA GACETA, Cristina Fernández de Kirchner aventaja a Sergio Massa y a Alberto Fernández en la consideración popular dentro del oficialista Frente de Todos. Por el lado de Juntos por el cambio, la consultora señala que la encuesta posicionó al alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta como el referente con mayor imagen positiva, seguido por la titular del PRO Patricia Bullrich. Fuera de es esquema asoma el economista libertario Javier Milei con mejor imagen que los oficialistas, según el sondeo.







