ATENCIÓN. Los ataques se registraron en departamentos céntricos. la gaceta / foto de franco vera (archivo)
“Se equivocaron de persona. No hice nada de eso”, señaló Carolina del Valle González (44 años) que fue acusada de ser una “viuda negra” que drogaba a personas de la tercera edad para robarles. “Soy médico y después de haber sufrido el ataque de esta señora no pude atender más a mis pacientes porque tengo miedo”, declaró el profesional de la salud. “Mi madre tiene 82 años y desde que le pasó esto no puede salir a la calle ni quedarse sola en su departamento”, dijo Vanesa. Una jueza le dictó a la acusada la prisión preventiva por 20 días.
Hubo un caso que abrió la investigación. El 10 de octubre, una mujer denunció que a su madre una persona a la que había contratado como empleada doméstica la había drogado para robarle dinero en efectivo, un celular y un anillo. Por la droga, la víctima estuvo varios días internada.
El programa “Buen Día” de LG Play hizo un informe del caso y, a los días, comenzaron a aparecer nuevas víctimas. En total fueron cuatro hechos y el primero de ellos se había registrado en septiembre de 2021. Todos los casos tenían puntos en común. La sospechosa era una mujer de unos 40 años, que se ofrecía para trabajar como empleada doméstica o se ganaba la confianza ayudándolos. En tres de los hechos puso la droga en los té especiales que le preparaba y otro en un vaso de agua. Los atacados fueron dos hombres y dos mujeres, todos mayores de 80 años y que vivían solos en sus departamentos de la zona céntrica.
Los investigadores de Robos y Hurtos, al mando de los comisarios Marcos Morante, Diego Bernachi, Miguel Carabajal y Jorge Dib, dirigidos por el fiscal Diego López Ávila, comenzaron a analizar los hechos. Una de las víctimas estuvo en condiciones de realizar un retrato hablado. Con ese dibujo, compararon los registros de las cámaras de seguridad de los edificios o de particulares donde se cometieron los robos. Así lograron identificarla.
El miércoles realizaron un allanamiento en un domicilio del barrio San Miguel. Además de aprehender a González, conocida como “La Gotera”, los efectivos secuestraron ocho teléfonos celulares, una réplica de arma de fuego, 16 plantas de marihuana y diferentes drogas que supuestamente eran las que utilizaba para dormir a sus víctimas.
La audiencia
En la audiencia de formulación de cargo, la auxiliar Paula Bellomio, con instrucciones del fiscal López Ávila, dio a conocer los detalles de los cuatro casos. “Con la prueba recolectada hasta el momento, logramos establecer que la mujer actuaba bajo el mismo modus operandi y ponía en riesgo la vida de sus víctimas drogándolas para dormirlas”, explicó y solicitó que se le dictara la prisión preventiva por cuatro meses.
El defensor de la acusada Juan Carlos López Márquez desestimó la acusación en su contra y cuestionó duramente la investigación. “Llegaron a ella de manera irregular, inventaron imágenes y retratos hablados. La única verdad es que ella trabaja como empleada doméstica en Yerba Buena en los horarios en los que se concretaron los hechos”, indicó.
La acusada no sólo negó ser la autora del hecho. Sino que además denunció a los policías que realizaron el allanamiento. “Me robaron cosas de mi casa”, indicó. La jueza Laura Julieta Casas la interrumpió para preguntarle si había denunciado el hecho y, cómo le respondió que “no”, le pidió que siguiera declarando.
Finalmente la magistrada decidió dictar la prisión preventiva a la mujer por 20 días. En los próximos días se harán ruedas de reconocimiento con las que se podría resolver los casos.








