Crisis en la salud: por la pandemia se recibe un 40% menos de médicos

El problema de la falta de residentes se agrava por su régimen de trabajo y por los bajos sueldos que perciben. Cuáles son las soluciones que se deberían estar buscando hoy para que el sistema de salud no colapse mañana.

EN PROBLEMAS. Los residentes tienen horarios desgastantes y cobran muy bajos sueldos. LA GACETA / FOTO DE Osvaldo Ripoll EN PROBLEMAS. Los residentes tienen horarios desgastantes y cobran muy bajos sueldos. LA GACETA / FOTO DE Osvaldo Ripoll
Por Paula Barbaran 23 Octubre 2022

La semana pasada, residentes de hospitales porteños realizaron una asamblea en plena calle y votaron un paro de 24 horas. Ese reclamo salarial es sólo la punta de un iceberg de un sistema de salud que está desgastado y colapsado, en crisis, especialmente luego de la pandemia por la covid-19. Y Tucumán no es la excepción. “En mis tiempos por cada puesto de residencia que se ofrecía había cuatro o cinco postulantes. Hoy, de los 20.000 puestos que se ofrecieron en todo el país, cuatro de cada 10 puestos se llenaron y esta es una tendencia que va así en baja desde hace al menos una década y la proyección es que esto será más crítico en muy pocos años. El de los médicos residentes no es un reclamo gremial, es una crisis del sistema mucho más profunda”, destacó Mateo Martínez, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional de Tucumán. “La salud no es todo, pero sin salud no hay nada’, dijo hace poco una colega y estoy de acuerdo con esto”, agregó Martínez.

Los números recientes alertaron a los decanos de las facultades de medicina del norte grande, quienes se reunieron para analizar la situación en materia de formación de recursos humanos en salud, con énfasis en la formación de médicos y de especialistas con modalidad residencia. “El Norte Grande muestra peores condiciones de desarrollo socioeconómico que otras regiones del país. Expresándolo en términos de indicadores socio-sanitarios desfavorables, los que se conjugan con una ausencia /insuficiencia de oferta de atención de la salud en áreas críticas tales como medicina general, pediatría, toco-ginecología; clínica médica, emergentología, terapia intensiva, neonatología y salud mental. El mercado de trabajo médico privilegia, siempre, especialidades médicas que generan renta personal y empresarial, y no aquellas orientadas a atender las necesidades y demandas de las comunidades de la región. Las políticas impulsadas por el Estado Nacional son insuficientes, dada su frágil orientación hacia líneas formativas en especialidades juzgadas prioritarias; por la fragmentación existente entre las jurisdicciones; por las distorsiones del mercado laboral; por la falta de definiciones respecto de estudiantes extranjeros (ocupan el 25 % del total del sistema de residencias médicas)”, expresaron en un acta.

“El problema en la salud es de fondo. Hay un ejército que ha sido diezmado. Los médicos somos quienes más nos morimos, enfermamos y tenemos secuelas. Las guerras destruyen las fábricas y las pandemias a las personas. Hace falta un plan explícito de apoyo al sector salud en resguardo del interés de la sociedad”, expresó el decano de la UNT. “Así como el Estado nacional genera estímulos para el campo cuando es oportuno y para el turismo luego de la pandemia -porque fue un sector afectado seriamente y corresponde-, la Salud necesita que se ponga el foco en ella”.

En España, aseguró Martínez, están viviendo los mismos problemas que nosotros. “Otros países de la Unión Europea pagan mejor a los médicos de España que ya están migrando. Tienen el mismo problema y no le encuentran muchas soluciones porque en otros países pagan mejor que en el propio. En la reunión de decanos todos estuvimos de acuerdo en que estamos firmando muchos pedidos de viaje al exterior. Yo no los contabilicé pero mi colega de Bahía Blanca aseguró que son cuatro de cada 10 egresados los que se van del país”, dijo haciendo referencia a los documentos sobre la carrera que deben completar quienes viajan para certificar sus estudios en otros países.

“La pandemia nos dejó entre 30 y 40% de médicos menos porque durante 2020 y 2021 muchos egresados no hicieron sus prácticas ya que se priorizó la vida al estudio –algo que me parece muy bien- pero esos profesionales no completaron su formación y ahora estamos buscando la manera de convocarlos nuevamente. Por eso contabilizamos que hay un retraso en la formación del 40% aproximado”, aseguró Martínez haciendo referencia a otro de los ejes que preocupan a quienes forman médicos profesionales y se relaciona con la crisis de salud.

Un sistema para analizar

“El Sistema de Residencias Médicas muestra una duración excesiva en los cursados; insuficiente congruencia entre el cursado de básicas y de postbásicas; climas institucionales tensos y con frecuencia violentos; bajos salarios en relación con las altas exigencias y sus cargas horarias; insuficiente tiempo destinado a la formación científico-técnica, entre otros desvíos”; expresaron los decanos de las facultades de medicina del norte grande en su documento. “Históricamente hay una baja injerencia en el sistema de Residencias Médicas. Indicadores como PBI, NBI, analfabetismo, mortalidad Infantil –entre otros- potencian sus efectos negativos sobre la calidad de vida al combinarse con la baja tasa de médicos, los números de escuelas médicas insuficiente y una franca disminución del personal de salud orientado a la atención primaria de la salud muestra al Norte Grande frágil respecto a la Nación e inequitativo en su interior lo cual, al conjugarse con una tendencia decreciente en la cobertura de los cargos ofertados en el Sistema Nacional de Residencias Médicas parece encaminarse, en pocos años, a una crisis terminal”, advirtieron. “La situación va creciendo en gravedad y se da en todos sus aspectos, no solo en la etapa de formación de recursos humanos –residencias médicas y otras como la bioquímica, de enfermería, odontología-. En el Hospital Regional de Concepción hay solamente tres residentes de enfermería. Las residencias médicas se han perdido: no hay residentes en medicina general, pediatría, gineco – obstetricia. Hubo cupos pero no se llenaron. Antes disputábamos las residencias y se rendían exámenes para ingresar. Esta crisis es nacional, no solo en Tucumán”, aseguró a LA GACETA la secretaria general de Sitas, Adriana Bueno, y agregó: “los estudiantes ven en nosotros su futuro y el deterioro económico de los salarios hace que nuestro sector no sea atractivo porque hay médicos –jefes médicos- jubilados con 100.000 pesos de ingresos”.

“Desde hace años se discuten las condiciones de la formación de los residentes. Resolverlo es un problema complejo porque la residencia es un sistema especial porque se da en el trabajo: requiere una estructura docente y una metodología que oriente la práctica formativa en una situación no planificada, como es la atención de un paciente. Hoy, hay un deterioro en esa estructura formativa porque muchos de los mentores se están jubilando y los profesionales más jóvenes van de un trabajo al otro con el multiempleo. En ese contexto, los residentes no solo quedan sin una adecuada estructura para su formación sino que se ven sobre exigidos en su trabajo”, dijo Isabel Duré, exdirectora nacional de Capital Humano del Ministerio de Salud de la Nación y especialista en recursos humanos en salud a medios nacionales. “Con el reclamo salarial que llevan adelante los residentes, están haciendo público los problemas que ponen en tensión el sistema de educación y de salud”.

Propuestas

“El desarrollo de una política global de salud, al menos para el Norte Grande, con eje en una política de recursos humanos que resulte de acuerdos entre todos los actores, que rescate la importancia sustantiva de las residencias; que se materialice en una profunda reforma del sistema; y que adopte medidas de acción afirmativa para las especialidades críticas y fortalezca la participación de las facultades de medicina”, indicaron las decanas y decanos de las Facultades de Medicina y Ciencias de la Salud de La Rioja, Santiago del Estero, Chaco, Tucumán y Salta.

“La crisis de la salud está estallando delante de los gobernantes quienes están más preocupados en perpetuarse en sus cargos. Después del sometimiento del sector de la salud durante la pandemia en donde nadie quería fracasar pero las condiciones eran de mucho riesgo y mucho sacrificio, no hubo ni una compensación a pesar de que el sector de la salud siguió trabajando sin transporte público, adquiriendo de su propio bolsillo los elementos para las medidas de seguridad, por mencionar ejemplos”, advirtió Bueno. El futuro es preocupante.

Cuánto gana un residente

Según Adriana Bueno, secretaria general del Sindicato de Trabajadores Autoconvocados de la Salud (Sitas), un residente tiene hoy, luego del último aumento, una carga horaria de nueve horas de lunes a viernes, más seis guardias de 24 horas por mes. Su sueldo está entre los $130.000 y $150.000 sea de primero, segundo, tercer o cuarto año.

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