Las variantes de dólares juegan su propio Mundial

El “dólar Qatar” sigue en la punta, mientras los financieros rozan los $ 300 por unidad y el “blue” sigue siendo el más demandado

¿DÓNDE HAY MÁS DÓLARES? El Banco Central recompuso parte de sus reservas con un préstamo desembolsado por el BID. ¿DÓNDE HAY MÁS DÓLARES? El Banco Central recompuso parte de sus reservas con un préstamo desembolsado por el BID.
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 21 Octubre 2022

El dólar en la Argentina juega su propio campeonato. Por caso, el “blue” trata e empatarle al “Qatar”, pero las cotizaciones financieras no detienen su ritmo para alcanzar la punta en la cotización. Conseguir un dólar a valor oficial (a $ 160,26) es tan o más difícil que intentar viajar al exterior frente al encarecimiento de la divisa más usada en el planeta. Por eso, el ahorrista sale al mercado informal a resguardar su capital con un dólar que hasta ayer valía $ 291. Y, si alguien quiere comprar dólares “Qatar” probablemente tenga que pagar $ 320 por unidad, que es el valor que surge de tantos impuestos aplicados por el Estado.

Ante la imposibilidad de devaluar, el Gobierno optó por crear distintos tipos de dólares. Durante septiembre recompuso las reservas del Banco Central por alrededor de U$S 5.000 millones a través del “dólar soja” y, en los últimos días, se sumaron otros U$S 3.900 millones por un desembolso del FMI y U$S 700 millones por un préstamo del BID, recuerda el economista Eduardo Robinson. “Estos ingresos trajeron algo de alivio al nivel de reservas y despejaron las expectativas de un salto brusco del tipo de cambio oficial. Pero lo que están mirando los agentes económicos es que el Gobierno poco y nada está haciendo contra la inflación, mientras las reservas bajan y se multiplican los tipos de cambio con más demanda del informal”, añade el consultor.

Así, agrega Robinson, el BCRA acelera las microdevaluaciones (crawling peg), con el fin de reducir la brecha entre el dólar marginal y el oficial y, a la vez, diluir las expectativas de una devaluación más elevada. No obstante, precisa, el adelantamiento de las elecciones en varios distritos alimentan la incertidumbre, con una inflación que no da señales de reducción significativa.

La existencia de múltiples tipos de cambio es un claro reflejo del agotamiento de las reservas internacionales. A principios de octubre las reservas fueron de U$S 36.500 millones, el valor más bajo desde 2016. Sin embargo, ayer cerraron en U$S 39.788 millones.

La existencia de más de una decena de tipos de cambio es un fuerte desincentivo a las inversiones en el sector real, plantea Ana Viganó, economista de Idesa. Por un lado, las desvía hacia el sector financiero, al incentivar la especulación que resulta de cotizaciones diferenciales. Un ejemplo típico es el de obtener dólares a través de la compra de bonos en pesos y de su posterior venta en dólares por medio del dólar CCL. Por otro lado, fomenta actividades fraudulentas como la subfacturación de exportaciones (para liquidar una parte al blue y no al oficial) y la sobrefacturación de importaciones (para comprar la mayor cantidad de divisas posible a un precio bajo como el oficial). Otro problema grave surge del acceso restringido de dólares para importar que tienen muchos sectores productivos, a lo que se suman directamente restricciones para importar.

Posibles correcciones

Lo primero que debe reconocerse es que la existencia de múltiples cotizaciones es consecuencia de un error de diagnóstico. La falta de reservas es un resultado de exceso de pesos que provienen del desequilibrio fiscal, y no al revés, señala Veganó.

Por eso -acota la economista-, la solución es ordenar el gasto público para reducir el déficit fiscal, empezando por mejorar la gestión de las tarifas y de los planes asistenciales. Hay que dejar de tomar medidas que funcionen como “parches” a corto plazo y empezar a pensar en un ordenamiento integral del Estado para solucionar lo que justamente presiona sobre las reservas, que es la emisión monetaria y el endeudamiento público, explica.

No hay que olvidarse de que el Banco Central tiene un balance como cualquier empresa, con un pasivo que es la base monetaria, un activo que son las reservas, y un patrimonio neto. El problema está en que tiene un activo cada vez más chico para sustentar un pasivo cada vez más grande.

Una alternativa más a corto plazo, pero mejor que lo que tenemos hoy en día, sería un desdoblamiento formal en solo dos tipos de cambio: un dólar oficial o comercial para las exportaciones e importaciones, y otro financiero, libre, destinado al resto de las actividades económicas.

Leve baja del informal: un ingreso extraordinario recompuso el nivel de reservas del Central

El dólar blue bajó ayer a $291 en la punta vendedora, mientras que las cotizaciones financieras operaron en baja, por quinta rueda consecutiva, según los indicadores del mercado cambiario. En tanto, el Banco Central (BCRA) reanudó ayer las compras en el mercado de cambios por U$S 5 millones en una jornada en la que ingresaron los U$S 700 millones del BID y se verán reflejados en las reservas. En la bolsa porteña el Contado con Liquidación cayó $27 centavos (-0,1%) hasta los $ 302,76, con lo cual la brecha con el tipo de cambio oficial mayorista alcanza el 97,2%, el menor nivel en poco más de un mes.

Decisión del BCRA: sin modificaciones en las tasas

El Banco Central mantuvo sin cambios la tasa de política monetaria en 75%. El directorio del BCRA tomó la decisión luego de analizar el comportamiento de la inflación durante septiembre. Puntualmente observó que el IPC Núcleo tuvo un aumento de 5,5% que estuvo por debajo del IPC General que fue de 6,2%. A partir de observar esta diferencia optó por mantener los rendimientos, que garantizan una tasa de 75% para los plazos fijos. “La autoridad monetaria considera que la tasa de referencia contribuye a consolidar la estabilidad financiera y cambiaria y continuará monitoreando la evolución de los precios en el marco del proceso de normalización de la política monetaria”, se indicó.

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