SUPERVIOLENTO. “Black Adam” es protagonizada por Dwayne Johnson. credito
El catalán Jaume Collet-Serra estudió cine y desarrolló toda su carrera en Hollywood, donde se asentó desde los 18 años. Prontó pasó de los videoclips y la publicidad a las películas de terror, desde su debut como director con “La casa de cera” en 2004, seguida por la primera “La huérfana”; luego se volcó a la acción junto a Liam Neeson en “Sin identidad” y en “Non-Stop”, entre los títulos más conocidos de su recorrido creativo.
El año pasado lanzó la película de aventuras “Jungle Cruise” y armó dupla con Dwayne La Roca Johnson como protagonista, que repiten tareas ahora en un producto DC Comics, que opera de lanzamiento de personaje en tanto cabeza de saga: “Black Adam” es el principal estreno en las salas comerciales de Tucumán, secundado por “El fotógrafo de Minamata”.
“Casi 5.000 años después de que los dioses antiguos le confirieran potestades todopoderosas y lo encarcelaran con la misma rapidez, Black Adam es liberado de su tumba terrenal, listo para desatar su forma única de justicia en el mundo moderno”, sintetiza la sinopsis del filme apto para mayores de 13 años, que también tiene en el elenco a Sarah Shahi, Noah Centineo, Marwan Kenzari y Pierce Brosnan.
Pero la historia completa va más allá. El protagonista es un antihéroe de la antigua ciudad de Kahndaq, a su vez megarrival de Shazam, que emplea tácticas brutales que llama la atención de la Sociedad de la Justicia de América (SJA), cuyos integrantes intentan detener su alboroto, enseñarle cómo ser un hombre de bien antes que un villano y la importancia (y necesidad) de unirse para detener una fuerza más poderosa que el mismo Adam: el temible Sabbac, un demonio que poseyó al líder militante de la organización criminal Intergang.
Creado hace ocho décadas, Adam se ve a sí mismo como el salvador de su pueblo de una opresión, sin reparar en la violencia y destrucción que emplea para ello. Así, la distinción entre villano y superhéroe se diluye según la posición de cada uno.
Esta es la undécima película del Universo Extendido de DC, que llega retrasada por su rodaje demorado un año por la pandemia de covid. Como anticipo, Johnson hizo el doblaje del personaje en la película animada “DC Liga de Supermascotas”, en un cameo posterior a los créditos, para ir preparando el terreno de este desembarco. Y lo hace con la mira puesta en que se abra una nueva saga (tal como pasó con “Venom”) que incluya cruces con otros protagonistas a futuro, incluyendo un filme en común con Shazam.
Con humor, pero con un trabajo mucho más oscuro que en los últimos proyectos de los que participó, Johnson se pone al hombro esta producción y sale airoso, según las críticas unánimes que recibió, al punto de calificar este trabajo como uno de los mejores de su carrera cinematográfica.
Para conseguir el protagónico, La Roca negoció más de 15 años con Warner Bros., que llegó incluso a ofrecerle hacer a su archienemigo Shazam. Pero la seducción que genera el personaje sobre el actor lo llevó a insistir hasta que hace un lustro le llegó el primer boceto del guión.
Para DC, es la oportunidad de recuperar terreno ante Marvel en el “inicio de una nueva etapa, con nuevos escenarios y personajes complejos y diversos en términos de representación”, según palabras de Johnson en ruedas de prensa en Estados Unidos. Para hacerlo, los estudios Warner invirtieron más de U$S 200 millones en este lanzamiento. Y como ya es costumbre, a no levantarse de la butaca hasta que las luces se enciendan para no perder ninguna sorpresa.








