Resiliencia, el desafío de las personas mayores en un mundo que no para de cambiar

Las personas de edad están siendo intensamente afectadas por las crisis sanitaria, económica y climática. La doble discriminación con las mujeres: por edad y por sexo. Y el envejecimiento, "un fenómeno imparable" según Mariela Colloca.

ESPECIALMENTE EN LAS MUJERES. La pandemia ha exacerbado las desigualdades que existían de base y ha intensificado los impactos socioeconómicos, ambientales, climáticos y de salud en la vida de las personas mayores. GENTILEZA MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA ESPECIALMENTE EN LAS MUJERES. La pandemia ha exacerbado las desigualdades que existían de base y ha intensificado los impactos socioeconómicos, ambientales, climáticos y de salud en la vida de las personas mayores. GENTILEZA MINISTERIO DE SALUD DE LA PROVINCIA
Por Soledad Nucci 03 Octubre 2022

La vida de los adultos mayores se ha visto afectada intensamente a causa de los impactos socioeconómicos, climáticos y sanitarios vividos en estos últimos tres años. Es por ello que en el Día Internacional de las Personas Mayores -que se celebró el sábado- Naciones Unidas ha convocado a centrar la atención en la resiliencia de los más de 1.000 millones de mujeres y hombres mayores de este mundo.

En concreto, el organismo ha alentado a los países a concienciar y a desafiar los estereotipos negativos y los conceptos erróneos el envejecimiento, así como permitir que este sector poblacional desarrolle su potencial. "Es necesario promover la inclusión social, económica y política de todas las personas y en todas las edades", dice la doctora Mariela Colloca, presidenta de Sociedad de Geriatría y Gerontología de Tucumán.

"No olvidemos que las personas mayores son fuente de conocimientos y experiencias", añade. Lo cierto es que la longevidad y la caída de los nacimientos son una tendencia. De hecho, en 2050 el número de habitantes de más de 60 años llegará a 1.500 millones, cifra que superará a los niños menores de cinco años. El envejecimiento está a punto de convertirse en una de las transformaciones sociales más importantes del siglo XXI, con implicaciones para casi todos los sectores, como los mercados laborales y financieros; la demanda de bienes y servicios, como la vivienda, el transporte y la protección social y las estructuras familiares y lazos intergeneracionales. "El envejecimiento es un fenómeno mundial que acarrea consecuencias económicas, demográficas, sociales y de salud", ratifica Colloca.

"Pero no debemos enfocarnos en la visión negativa de esta realidad. Lo importante es que implementemos soluciones y que tomemos decisiones que les pongan fin a muchos de los problemas que afronta la tercera edad", augura la experta.

- ¿Cuáles serían esas soluciones?

- En primer lugar, tenemos que crear ambientes inclusivos y amigables, para que puedan vivir de forma independiente en sus hogares y ciudades. Segundo, debemos permitir que puedan seguir aportando a la sociedad y que se aproveche así todo su potencial. Y tercero, es necesario que promovamos un sistema de salud que priorice acciones para un envejecimiento saludable.

- La pandemia de covid ha dejado ha sido más intensa con las personas de edad. ¿Cómo dejamos atrás esas marcas?

- La promoción y la prevención son claves para optimizar la calidad de vida. Hoy, el reto consiste en optimizar la capacidad funcional; es decir, el parámetro principal para un envejecimiento saludable que permita afrontar una enfermedad aguda como ha sido el coronavirus.

Desde la mirada de la experta, la pandemia puso en evidencia que las personas de edad son usuarias particulares de los servicios de salud. Y expuso la fragilidad de éstos para responder ante un grupo etario que puede concentrar la más alta mortalidad.

Otro aspecto que plantea Colloca es que a pesar de que las mujeres mayores continúan contribuyendo significativamente en la vida, sus aportaciones y experiencias siguen siendo invisibles y desatendidas, limitadas por las desventajas de género acumuladas a lo largo de la vida. "Independientemente de la edad de las personas o del lugar en el que vivan, la igualdad de género es un derecho fundamental que debe ser respetado", aprecia.

- Los estereotipos negativos en este caso combinan una doble discriminación: por edad y por sexo.

- Sí. Si bien muchas mujeres mantienen una participación activa y son reconocidas en ámbitos políticos, culturales, artísticos y económicos, aún debemos trabajar mucho. Y bregar por un cambio real. Tenemos que apoyar la participación activa de las mujeres mayores en los procesos de toma de decisiones. Tenemos que garantizar que puedan vivir libres de todo tipo de violencia. Tenemos que hacer oir su voz de forma colectiva e individual. Tenemos que lograr que las instituciones tengan en cuenta sus intereses. Y tenemos que promover su liderazgo.

El planteo de Colloca coincide con uno de los cinco principales objetivos del Día Internacional de las Personas de Edad para 2022, formulados por Naciones Unidas: destacar la resiliencia de las mujeres mayores frente a las desigualdades. Los otro cuatro son: hacer un llamamiento a los estados miembros para que incluyan a las mujeres mayores en el centro de todas las políticas; estudiar la función de las políticas y los marcos jurídicos para garantizar la privacidad y la seguridad de las personas de edad en el mundo digital; poner de relieve la necesidad de un instrumento jurídicamente vinculante sobre los derechos de las personas de edad y sensibilizar sobre la importancia de mejorar la recopilación de datos a nivel mundial, desglosados por edad y género.

Finalmente, Colloca insta a caminar hacia una sociedad donde la inteligencia y la sabiduría de los mayores sean valoradas. "Todos tenemos un papel fundamental que desempeñar para lograr eso", concluye.


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