Con una colección femenina, reiniciaron sus 18 años de fabricación de ropa en Tucumán

El emprendimiento de los hermanos Decoud aprovechó la incorporación de la gama de prendas de mujer para dar un giro en la forma de concebir su proyecto de indumentaria con pocos precedentes en la provincia. La nueva colección llegó a las vidrieras el mes pasado. Las lideresas del cambio de visión del negocio son dos profesionales menores de 30 años

A CARGO DE “INICIO”. Carla Oliva y Lourdes Rivero. A CARGO DE “INICIO”. Carla Oliva y Lourdes Rivero.

La marca de indumentaria La Argentina puede decir desde el 16 de septiembre pasado que incluye a las argentinas y a los argentinos, y no solamente a los segundos, como venía ocurriendo desde el comienzo de este emprendimiento tucumano con proyección en todo el país. La expansión llegó con “la mayoría de edad” puesto que la compañía de los hermanos Benjamín, Germán, Jorge y Fernando Decoud cumplió 18 años el 9 de julio pasado, fecha patria si las hay. Por todo el camino recorrido y la preparación especial que implicó, la incorporación de la línea de mujeres convergió con la decisión de hacer un giro empresarial. Ese cambio y esa colección primavera-verano novedosos comparten un nombre: “Inicio”.

La modificación de la estructura y el parto de la propuesta femenina estuvo a cargo de dos profesionales menores de 30 años, la diseñadora Carla Oliva y Lourdes Rivero, licenciada en Administración. Ambas lideraron mucho más que la concepción de un menú para mujeres a partir de una experiencia consolidada en el segmento de varones: tuvieron que pensar y aplicar una noción de igualdad para el mundo de la ropa, que refleja las dificultades y variedades infinitas de la vida de usuarios y consumidores. El resultado es una aspiración a la neutralidad. En esta versión de La Argentina, las diferencias son consideradas oportunidades para el conjunto.

“Tengo 26 años y me incorporé en la empresa en 2019. Hoy soy diseñadora, pero empecé como asistente de diseño y producción. Trabajé en la línea masculina, que es la que permitió a la marca existir estos 18 años. Nuestros productos estrella son las camisas, los pantalones y los clásicos de punto, como una chomba. Esta es la indumentaria básica de los tucumanos”, relata Oliva durante la entrevista que comparte con Rivero. La diseñadora cuenta que la narrativa original de la empresa de los Decoud estaba muy arraigada, por lo que al comienzo ella se concentraba en los detalles. Pero en esa continuidad aparente surgieron signos de cambio cuando la organización resolvió segmentar el catálogo de hombre: “nuestro objetivo fue ordenar los productos en cuatro sublíneas: clásica, urbana, de vestir y elegante sport. Esa revisión impactó en la identidad visual y la comercialización. Con Fernando Decoud, uno de los socios, desarrollamos este orden para lograr una lectura más limpia de la colección”.

La edición de la línea primitiva empalma con la reflexión sobre los procedimientos de fabricación encargada a Rivero, que ingresó al emprendimiento en septiembre de 2021 y hoy tiene 24 años. “Entré a la empresa para mejorar y hacer más eficientes los procesos de producción. En febrero asumí la responsabilidad de esta área para que Carla pudiera centrarse en el diseño. Hasta este momento una sola persona manejaba el circuito productivo completo, lo que llevaba a trabajar en el día a día”, dice Rivero. Unos meses antes, esta licenciada se sumó al proyecto de la línea de mujer con la misión de materializarla. Por una cosa u otra, el nacimiento anhelado no acababa de concretarse. “La investigación y preparación del lanzamiento empezó en 2020. Yo debía cumplir y hacer cumplir aquellos planes”, recuerda.

Ya es el momento

La vista cronológica del pasado de La Argentina, compañía adherida a Club LA GACETA, sugiere que, para la llegada de la línea de mujer, fue necesario acomodar los estantes destinados a la masculina y, de algún modo, hacer espacio. Según Oliva, el segundo abordaje supone un desafío mayor que el primero. “No teníamos ni idea sobre a qué público apuntar; qué colores y telas usar, cuáles eran las tipologías…”, enumera. Rivero acota: “la manera de consumir del hombre es muy distinta a la de la mujer. Por ejemplo, hay cuatro modelos diferentes de camisas para hombre y en la primera colección femenina ya planteamos seis. Para nosotras existe más variedad de artículos, diferentes telas, otra paleta de color y las compras se hicieron con mucho tiempo de anticipación porque la confección de las prendas requiere mayor dedicación. Cualquier artículo de mujer se corta en el doble de tiempo del que se corta uno de hombre”.

“En La Argentina, los hombres son más simples que las mujeres”, admiten las profesionales con una sonrisa. La diseñadora precisa que las complejidades radican en las terminaciones de los productos. “Con los hombres se puede unificar mucho más: el mismo botón sirve para varios artículos”, ejemplifica. Las complicaciones de fabricación -sumadas a las consuetudinarias de la economía y a las disruptivas de la pandemia- quizá hayan contribuido a dilatar la conversión del emprendimiento en una casa donde ellas y ellos pudiesen convivir. “Escuché hablar de esto desde que ingresé. Siempre se postergaba por alguna razón hasta que se dijo ‘este es el momento’”, expresa Oliva. Así vio la luz “Inicio”.

Ediciones limitadas

Un “staff” de alrededor de 40 trabajadores forman parte de las áreas de administración y gestión de La Argentina, que terceriza la actividad de los talleres -contrata servicios en la provincia-. “Desde el punto de vista interno, la empresa dispone de muchas fortalezas para la línea de mujer. Los locales tienen vendedoras que son usuarias y consumidoras, y hay una experiencia vasta en comunicación y capacidad comercial, y en contactos con proveedores y los talleres. Necesitábamos la decisión de hacerlo”, reflexiona Rivero. Esa voluntad comprendió desde elaborar figurines hasta repensar la estética de los locales y de las bolsas.

“La idea es que las dos líneas se complementen y potencien, y no que una opaque a la otra: que hombre sea más que mujer o que mujer quede como una pequeña porción. La colección de largada se llama ‘Inicio’ porque marca un antes y un después en la forma de presentarnos ante la sociedad, pero también de trabajar y planificar como empresa. Siempre el objetivo fue dar cierta similitud a las dos líneas con un equilibrio adecuado entre la atemporalidad y la tendencia. Son productos diferentes, pero forman parte de la misma marca, sin que haya un paralelismo exacto”, manifiesta la responsable de producción. E insiste en que la filosofía de su compañía apuesta por la complementación y la potenciación de los seres humanos sin desconocer los matices e inquietudes peculiares.

La neutralidad pretendida todavía está naciendo. Rivero y Oliva indican que la línea de mujer está disponible sólo en dos locales (el de la calle 25 de Mayo 431 de San Miguel de Tucumán y el del shopping El Portal de Yerba Buena) y en el comercio electrónico. “Inicio” aún debe ingresar a otras tiendas propias de los fabricantes, a las franquicias y a la órbita de los revendedores mayoristas multimarca que comercializan La Argentina “hecha en Tucumán” en distintos puntos del territorio nacional.

La gama nueva comprende 108 tipos de artículos o prendas distintos, y 220 variantes. Una misma clase de camisa puede venir en tres colores o dos estampas en las versiones “oversize”, corta, entallada y blusa con vuelos. Pero, además, hay “bodies” básicos y de gasa; remeras lisas, rayadas y estampadas; vestidos de seda; monoprendas con broches metálicos y cintos; blazers y pantalones en conjunto, etcétera. “Quisimos abarcar las necesidades de mujeres diferentes, con un enfoque especial en la diversidad de telas -la mayoría son importadas- porque pensamos que nuestras clientas son exigentes e informadas en cuanto a la materia prima”, detallan las profesionales.

El nivel de trabajo local y el crecimiento alcanzados por La Argentina la erigen en una compañía con pocos antecedentes en la provincia. Oliva afirma: “no hay otra empresa de indumentaria del estilo en Tucumán”. Rivero añade: “las marcas que tienen hombre y dama son nacionales”. El orgullo de lo inédito se proyecta en la ropa. “Nuestras ediciones son limitadas porque esa fue la mirada de la construcción del producto”, expresa la licenciada en Administración. La diseñadora apunta a que un buen inicio para “Inicio” es acceder a información que posibilite comenzar a conocer el mercado femenino. Lo sintetiza de este modo: “tendremos datos para satisfacer los deseos y búsquedas de las tucumanas, es decir, lo que las tucumanas esperan de La Argentina”.

La receta de La Argentina

- Consolidar un producto y aprovechar ese conocimiento para encarar otros.

- Estructurar una organización que pueda planificar con una estrategia.

- Apostar por la complementación y la potenciación de los proyectos.

- Revisar los procesos y proponer cambios estructurales.

- Introducir las transformaciones de manera progresiva.

El emprendimiento en la web: laargentina.com

BENEFICIOS DE CLUB LA GACETA

• 20% de descuento todos los días en los locales y compras telefónicas de La Argentina.

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