Un Día del Estudiante diferente: el clima aguó las celebraciones

Los principales lugares de encuentro estuvieron vacíos durante la mañana y la tarde. Primavera fría.

Un Día del Estudiante diferente: el clima aguó las celebraciones

Parque 9 de Julio, 12 del mediodía del miércoles. Un vendedor ambulante (cerca de los 60) está sentado con las manos en los bolsillos y con su carrito cerrado. Está desde temprano en el espacio verde; se ubicó estratégicamente cerca de donde -esperaba- llegarían los colectivos con alumnos del interior para celebrar el Día del Estudiante. Pero no pasó. “Estoy con sueño y con hambre, ya en un rato me voy a ir”, dijo a LA GACETA. Esa postal, desértica, se repitió en distintos puntos de la provincia durante todo el día.

Es que ayer fue la primera oportunidad que tuvieron los estudiantes para salir a celebrar su día como en los tiempos prepandemia. Pero el clima les jugó en contra y los parques, las plazas y los bares permanecieron vacíos. Llovió durante la mañana y hubo chubascos durante la siesta y la tarde; ya nos ha tocado a los tucumanos recibir la primavera con frío, pero la lluvia aguó los festejos.

Perjudicó las celebraciones al aire libre, al menos. En un reciente artículo, contamos que los alumnos de secundario se preparaban con menos previsibilidad para festejar este año; simplemente planeaban “juntarse” a comer, a merendar o a pasar un momento en casa “si es que pintaba”. Sin embargo, se esperaba que la llegada de la primavera impulsara a muchos a acercarse a los típicos lugares de encuentro: los parques 9 de Julio, Avellaneda y Guillermina, la rotonda de Horco Molle y San Javier. Es que, sin querer, esos han sido los puntos más elegidos por los jóvenes durante las últimas décadas para celebrar.

Poco movimiento

La imagen es la misma, no importa adónde vayas. Por las calles del centro no se ven casi jóvenes; las plazas, en general, están vacías y los bares sólo tienen algunas pocas mesas ocupadas durante el día. Sí hay presencia policiaca, pero no hay mucho para controlar. “Estamos desde las 9.30 y vamos a seguir hasta la noche -contó un oficial, presente en un operativo en el parque 9 de Julio-. El día viene muy tranquilo, deben estar todos los chicos en casa. No sé si vaya a haber más movimiento... Sólo hemos secuestrado algunas motos”.

Es que, según comentó a LA GACETA Luis Ibáñez, secretario de Seguridad, la prevención iba a ser “mayúscula”. “Queremos acompañar el movimiento de toda la gente que quiera circular -dijo el funcionario-; y la forma de hacerlo es con controles, para evitar accidentes”. Para ello, se reforzaron los controles con más de 300 oficiales. Y en las calles se vieron más policías que estudiantes.

Fue un día atípico; normalmente, el 21 de septiembre suele tener temperaturas bastante agradables, y los jóvenes aprovechan para, incluso, salir a dar una caminata por los cerros. Pero este año no fue así. Lejos de los parques, las flores y los juegos al aire libre, muchos estudiantes tucumanos celebraron su día en casa, entre amigos, o descansando. La postal es rara, y recuerda a los peores momentos de la pandemia. Y es un poco irónico, de hecho, porque el festejo se da en el mismo en el que el Gobierno Nacional puso fin al barbijo. Pero eso no es todo: el gris no sólo opacó el Día del Estudiante, sino también hizo olvidar la llegada de la primavera. Se anunciaron temperaturas mínimas de 7 grados y el pronóstico se cumplió a rajatabla.

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