DÓLARES. Foto de Archivo LA GACETA

Con la inflación tan alta, el capital ahorrado pierde dinero día a día, y hoy es muy difícil encontrar opciones de inversión que permitan seguir el ritmo inflacionario.
Las tasas reales negativas de los depósitos a plazo son una política bastante habitual en Argentina, pero es interesante analizarlos en perspectiva con otras alternativas. Algunas (como la compra de dólares) parecen mucho más convenientes, pero la comparación puede sorprender a muchos ahorristas.
En los últimos meses, el Banco Central dio señales para intentar revertir esta situación con varias subas de sus tasas de interés de referencia.
El plazo fijo tradicional tuvo ocho incrementos de los rendimientos mínimos (a 30 días por montos hasta 10 millones de pesos) y casi duplica su rendimiento.
Tiene como contra que la colocación mínima es a 90 días y que los bancos no lo ofrecen abiertamente, pero es la alternativa que mejor equipara a la inflación.
Otras opciones de colocación del dinero, como los Fondos Comunes de Inversión (FCI), de dinero o renta fija, rinden menos aún que el plazo fijo tradicional.
De todos modos, son muy útiles cuando se quiere colocar fondos por pocos días para tenerlos disponibles si hiciera falta, sin llegar a inmovilizarlos un mes.
¿Y SI HUBIERA COMPRADO DÓLARES?
En el mercado cambiario, el dólar minorista oficial (tomado como referencia, ya que nadie compra y vende a este valor) solamente aumentó 34,6 por ciento hasta agosto. En los dos últimos meses, el Banco Central intentó acelerar las minidevaluaciones, pero el ritmo fue del 5,7 por ciento inferior a la suba de los precios.
Contra lo que podría esperarse, los valores de los dólares “libres” tampoco alcanzaron a la inflación, aunque la habían superado en julio, con la crisis desatada tras la salida de Martín Guzmán del Gobierno. Cuando asumió Sergio Massa en el Ministerio de Economía, tanto el dólar blue como el MEP y el contado con liquidación retrocedieron luego, y mostraron un avance casi nulo o negativo en agosto.
En los primeros ocho meses del año, el dólar MEP pasó de 197,80 a 283 pesos (hoy ronda los 270 pesos), mientras que el blue aumentó de 208 a 290.
Así, quien hubiera comprado dólares a principios de años por los 10 mil pesos originales a través el mercado bursátil tendría a fin de agosto 14.311 pesos. Si los billetes verdes los hubiera adquirido en el mercado informal, tendría 13.943 pesos.
PERSPECTIVAS PARA LOS PRÓXIMOS MESES
En agosto, la inflación esperada se ubicaría entre el seis y el 6,5 por ciento. Así, el plazo fijo tradicional que rindió 5,79 y el dólar oficial se ubicaron por detrás. Con mucho menor ganancia se situaron el dólar MEP (2,3 por ciento en el mes) y el blue (cayó dos por ciento). El plazo fijo UVA sí empardaría a los precios, con un rendimiento de 6,5 por ciento
Para los próximos meses, un plazo fijo tradicional que se constituye ahora en septiembre arrojará un rendimiento de 5,79 por ciento mensual, igual que en agosto.
En principio, la expectativa es que la inflación de septiembre sea algo menor. Entonces, el dinero colocado en el depósito a plazo no perdería valor. El rendimiento del plazo fijo UVA se conocerá al difundirse el IPC de agosto. Como referencia, entre el 15 de agosto y el 15 de septiembre, la UVA subirá 7,7 por ciento (ya que muestra, con rezago, la inflación de meses anteriores).
En cuanto a los dólares, es difícil predecir el comportamiento de las cotizaciones libres. Se espera que el tipo de cambio oficial mantenga el ritmo de julio y de agosto. Los financieros y el blue están mostrando días de calma, pero hacia adelante se irán moviendo al ritmo de la incertidumbre y las expectativas económicas
*Este texto fue publicado originalmente por Los Andes/La Voz/ La Gaceta. Se reproduce aquí con autorización correspondiente.



