23 Noviembre 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La aparición de problemas que amenazan con demorar el canje de deuda golpeó ayer con fuerza los mercados domésticos. Por esa causa, la Bolsa de Comercio perdió 4,86% durante una sesión activa y los títulos públicos cayeron 1,39%.
"La plaza accionaria se preocupó ante las noticias de complicaciones en la salida del default", puntualizó Rafael Ber, de Argentine Research. "Por ello, llegó a retroceder hasta un 5,5%. No obstante, la plaza pudo estabilizarse en torno del 4%", añadió. La rueda en la Bolsa porteña fue desfavorable de comienzo a fin y, a pesar del buen volumen negociado superior a los $ 93 millones, el balance fue netamente negativo con 9 acciones en suba, 49 en baja y 4 sin modificaciones, mientras que índice Merval quedó en 1,193,37 unidades.
La renuncia del Bank of New York a realizar la renegociación fue el motor de esa caída. Según los operadores, esta salida se traduce en el incumplimiento en tiempo y forma de la reestructuración. Además, los inversores domésticos no tomarán decisiones debido a la ausencia de su contraparte extranjera. "Esas malas noticias golpearon todas las acciones. Pero las más perjudicadas fueron las bancarias", comentó Erich Mones Ruiz, portfolio manager de Fondos 1784. "Dentro de esos papeles, la peor parte la llevó Grupo Financiero Galicia. A pesar de lo complicado del clima bursátil, los inversores institucionales no vendieron", agregó.
El panorama desfavorable se prolongó a la operatoria con títulos públicos, que movilizaron un volumen de negocios de $ 237 millones y cerraron en baja en todas sus opciones, a excepción de los Bocon 2005 en pesos, que concluyeron sin cambios.
La caída más importante la sufrieron los bonos en default Global 2006 (3,11%), seguidos por sus pares 2017 (3,10%, los Bocon 2006 en dólares (2,92%) y los Boden 2013 en dólares (2,66), emitidos después del default.
Mientras, el dólar cerró en los valores del viernes gracias a la fuerte intervención del BCRA, que compró U$S 49 millones. En Tucumán cerró a entre $ 2,98 y $ 2,99 en las agencias, y a entre $ 2,97 y $ 2,99 en los bancos.
Efecto anunciado
Por Hugo E. Grimaldi
BUENOS AIRES.- La violenta caída del mercado en acciones y títulos públicos no fue más que un efecto anunciado después de los dos sacudones que recibió el Ministerio de Economía en las últimas horas (la salida del Bank of New York del proceso de renegociación de deuda y el duro comunicado emitido, desde Berlín, por el Grupo de los 20), junto a rumores que sugerían un abandono de la tutela del FMI y pago de vencimientos al organismo con reservas contantes y sonantes.< Respecto de la primera cuestión, los expertos no sufren demasiado por un eventual cambio de banco colocador. No son tan despectivos como Roberto Lavagna, pero sugieren que la situación debería quedar arreglada en algunos días -a lo sumo, un par de semanas- en lugar de desdoblar el canje, como parece que será la decisión del Palacio de Hacienda. Más allá de saber que no es lo mismo la Caja de Valores que un banco de Wall Street, se preguntan -es una duda de carácter técnico- ¿qué pasaría, por ejemplo, si con el canje iniciado sólo en Buenos Aires se agotan los Bonos Par?
Pero, lo que lució determinante en el ánimo y en el bolsillo de los agentes económicos fue la palabra del G-20, un foro al que la Argentina no envió ningún funcionario. Pidieron mayor diálogo entre acreedores y deudores en la renegociación, falta que se le achaca a la Argentina junto con su falta de transparencia. Lo más grave de la situación no fue tanto el desaire de Lavagna a sus pares del mundo, sino que el comunicado lleva la firma de los restantes 19 países, con Brasil y México dando lecciones de alineamiento. Alemania, la voz del poderoso G-7, fue lapidaria: "es una lástima que la Argentina se margine a sí misma". Y también hay que decir que los mercados suben especulativamente la apuesta de la incertidumbre cuando no ven claros ciertos procedimientos. Semanas atrás, cuando nadie daba dos centavos por el canje, el aire desde el exterior llevó al Merval a 1.300 puntos, con más del 20% de utilidad. Ahora el mercado se dio vuelta por el desconcierto que reina en la City. (DyN)
Lavagna defendió la posición argentina
Buenos Aires.- "Llegó la hora de la verdad y se cayeron las caretas", afirmó el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en alusión a los pedidos de acreedores del exterior de postergación de los plazos de la oferta, con el fin de lograr una mejora de la propuesta para salir del default.
"Ahora se cayeron las excusas, se cayeron las caretas; ahora está claro que el Gobierno argentino está haciendo todo lo que hace falta para hacer lo más rápido posible el canje y que los que piden postergación son los de afuera, algunos de afuera", sostuvo el ministro. "Es un mecanismo para hacer caer el canje y luego pedir que se mejore la oferta", añadió, y admitió que la deserción del Bank of New York podría provocar demoras en la operatoria. "Se complica un poco. Estamos rediseñando el proceso", añadió, aunque ratificó que no se cambiarán la oferta ni la fecha de lanzamiento del canje.
En ese sentido, el titular de la Caja de Valores argentina, Luis Corsiglia, aseguró que el organismo está en condiciones de llevar adelante la operatoria técnica del cambio de los títulos viejos de deuda en default por los nuevos que surgirán tras la reestructuración y ratificó que el lunes de la próxima semana se estará iniciando la operatoria en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, tal cual fue anunciado oficialmente.
El ministro Lavagna también señaló que se está buscando un banco que reemplace al Bank of New York. Según trascendió, de entre el JP Morgan y el Citigroup saldría el elegido. (NA-DyN-Reuter)
"La plaza accionaria se preocupó ante las noticias de complicaciones en la salida del default", puntualizó Rafael Ber, de Argentine Research. "Por ello, llegó a retroceder hasta un 5,5%. No obstante, la plaza pudo estabilizarse en torno del 4%", añadió. La rueda en la Bolsa porteña fue desfavorable de comienzo a fin y, a pesar del buen volumen negociado superior a los $ 93 millones, el balance fue netamente negativo con 9 acciones en suba, 49 en baja y 4 sin modificaciones, mientras que índice Merval quedó en 1,193,37 unidades.
La renuncia del Bank of New York a realizar la renegociación fue el motor de esa caída. Según los operadores, esta salida se traduce en el incumplimiento en tiempo y forma de la reestructuración. Además, los inversores domésticos no tomarán decisiones debido a la ausencia de su contraparte extranjera. "Esas malas noticias golpearon todas las acciones. Pero las más perjudicadas fueron las bancarias", comentó Erich Mones Ruiz, portfolio manager de Fondos 1784. "Dentro de esos papeles, la peor parte la llevó Grupo Financiero Galicia. A pesar de lo complicado del clima bursátil, los inversores institucionales no vendieron", agregó.
El panorama desfavorable se prolongó a la operatoria con títulos públicos, que movilizaron un volumen de negocios de $ 237 millones y cerraron en baja en todas sus opciones, a excepción de los Bocon 2005 en pesos, que concluyeron sin cambios.
La caída más importante la sufrieron los bonos en default Global 2006 (3,11%), seguidos por sus pares 2017 (3,10%, los Bocon 2006 en dólares (2,92%) y los Boden 2013 en dólares (2,66), emitidos después del default.
Mientras, el dólar cerró en los valores del viernes gracias a la fuerte intervención del BCRA, que compró U$S 49 millones. En Tucumán cerró a entre $ 2,98 y $ 2,99 en las agencias, y a entre $ 2,97 y $ 2,99 en los bancos.
Por Hugo E. Grimaldi
BUENOS AIRES.- La violenta caída del mercado en acciones y títulos públicos no fue más que un efecto anunciado después de los dos sacudones que recibió el Ministerio de Economía en las últimas horas (la salida del Bank of New York del proceso de renegociación de deuda y el duro comunicado emitido, desde Berlín, por el Grupo de los 20), junto a rumores que sugerían un abandono de la tutela del FMI y pago de vencimientos al organismo con reservas contantes y sonantes.< Respecto de la primera cuestión, los expertos no sufren demasiado por un eventual cambio de banco colocador. No son tan despectivos como Roberto Lavagna, pero sugieren que la situación debería quedar arreglada en algunos días -a lo sumo, un par de semanas- en lugar de desdoblar el canje, como parece que será la decisión del Palacio de Hacienda. Más allá de saber que no es lo mismo la Caja de Valores que un banco de Wall Street, se preguntan -es una duda de carácter técnico- ¿qué pasaría, por ejemplo, si con el canje iniciado sólo en Buenos Aires se agotan los Bonos Par?
Pero, lo que lució determinante en el ánimo y en el bolsillo de los agentes económicos fue la palabra del G-20, un foro al que la Argentina no envió ningún funcionario. Pidieron mayor diálogo entre acreedores y deudores en la renegociación, falta que se le achaca a la Argentina junto con su falta de transparencia. Lo más grave de la situación no fue tanto el desaire de Lavagna a sus pares del mundo, sino que el comunicado lleva la firma de los restantes 19 países, con Brasil y México dando lecciones de alineamiento. Alemania, la voz del poderoso G-7, fue lapidaria: "es una lástima que la Argentina se margine a sí misma". Y también hay que decir que los mercados suben especulativamente la apuesta de la incertidumbre cuando no ven claros ciertos procedimientos. Semanas atrás, cuando nadie daba dos centavos por el canje, el aire desde el exterior llevó al Merval a 1.300 puntos, con más del 20% de utilidad. Ahora el mercado se dio vuelta por el desconcierto que reina en la City. (DyN)
Lavagna defendió la posición argentina
Buenos Aires.- "Llegó la hora de la verdad y se cayeron las caretas", afirmó el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en alusión a los pedidos de acreedores del exterior de postergación de los plazos de la oferta, con el fin de lograr una mejora de la propuesta para salir del default.
"Ahora se cayeron las excusas, se cayeron las caretas; ahora está claro que el Gobierno argentino está haciendo todo lo que hace falta para hacer lo más rápido posible el canje y que los que piden postergación son los de afuera, algunos de afuera", sostuvo el ministro. "Es un mecanismo para hacer caer el canje y luego pedir que se mejore la oferta", añadió, y admitió que la deserción del Bank of New York podría provocar demoras en la operatoria. "Se complica un poco. Estamos rediseñando el proceso", añadió, aunque ratificó que no se cambiarán la oferta ni la fecha de lanzamiento del canje.
En ese sentido, el titular de la Caja de Valores argentina, Luis Corsiglia, aseguró que el organismo está en condiciones de llevar adelante la operatoria técnica del cambio de los títulos viejos de deuda en default por los nuevos que surgirán tras la reestructuración y ratificó que el lunes de la próxima semana se estará iniciando la operatoria en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, tal cual fue anunciado oficialmente.
El ministro Lavagna también señaló que se está buscando un banco que reemplace al Bank of New York. Según trascendió, de entre el JP Morgan y el Citigroup saldría el elegido. (NA-DyN-Reuter)







