23 Noviembre 2004 Seguir en 
Brasilia.- Los presidentes de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y de Rusia, Vladimir Putin, acordaron ayer impulsar negociaciones con miras a un acuerdo entre el Mercosur y el Espacio Económico Unido, que conforman Rusia, Ucrania, Bielorrusia y Kazajstán.
Putin, el primer gobernante ruso que visita Brasil, firmó con Lula nueve acuerdos de cooperación en áreas como energía, agricultura, ciencia y tecnología y telecomunicaciones, y anunció su respaldo a la aspiración brasileña de lograr una silla permanente en un Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ampliado.
A su vez, Lula reafirmó el apoyo del país sudamericano al ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y apuntó que ello contribuirá al fortalecimiento del sistema internacional de comercio. Este respaldo fue otorgado sin condiciones, pese a que algunos sectores del gobierno brasileño abogaban por vincular esa concesión a una apertura del mercado ruso a la carne de su país.
Rusia mantiene acuerdos con Estados Unidos y con la Unión Europea, que le suministran el 90% de la carne que importa. A Brasil y a los demás países les queda un cupo de solamente 68.000 toneladas. La situación se agravó cuando, en setiembre pasado, Rusia dictó un embargo al ingreso de carne procedente de Brasil, a raíz de un foco de fiebre aftosa detectado en el Estado de Amazonas.
Lula festejó las posibilidades de incremento de las relaciones económicas bilaterales, y anunció que este año, por primera vez, el comercio entre los dos países superará los U$S 2.000 millones. (DPA)
Putin, el primer gobernante ruso que visita Brasil, firmó con Lula nueve acuerdos de cooperación en áreas como energía, agricultura, ciencia y tecnología y telecomunicaciones, y anunció su respaldo a la aspiración brasileña de lograr una silla permanente en un Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ampliado.
A su vez, Lula reafirmó el apoyo del país sudamericano al ingreso de Rusia en la Organización Mundial del Comercio (OMC) y apuntó que ello contribuirá al fortalecimiento del sistema internacional de comercio. Este respaldo fue otorgado sin condiciones, pese a que algunos sectores del gobierno brasileño abogaban por vincular esa concesión a una apertura del mercado ruso a la carne de su país.
Rusia mantiene acuerdos con Estados Unidos y con la Unión Europea, que le suministran el 90% de la carne que importa. A Brasil y a los demás países les queda un cupo de solamente 68.000 toneladas. La situación se agravó cuando, en setiembre pasado, Rusia dictó un embargo al ingreso de carne procedente de Brasil, a raíz de un foco de fiebre aftosa detectado en el Estado de Amazonas.
Lula festejó las posibilidades de incremento de las relaciones económicas bilaterales, y anunció que este año, por primera vez, el comercio entre los dos países superará los U$S 2.000 millones. (DPA)







