DATO. La Neopestalotiopsis infecta todas las partes de la frutilla.

La Neopestalotiopsis puede infectar todas las partes de la planta de la frutilla: frutos, hojas, pecíolos, corona y raíces. En las hojas se distribuyen irregularmente manchas de color marrón claro a oscuro, de diferentes tamaños. En etapas más avanzadas se pueden desarrollar puntos negros en el tejido necrótico más viejo. En la corona y en las raíces produce podredumbre y necrosis -muerte de tejidos-.
“Las lesiones de los frutos son inicialmente pequeñas -de 2 mm a 4 mm-, de color marrón claro e irregulares. Pueden crecer y formar una capa, que son cuerpos fructíferos negros del hongo. Eventualmente, toda la fruta puede pudrirse y momificarse”, precisó Micaela Heredia, jefa del Grupo FruHorticultura de la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Famaillá del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). Pronunció estos conceptos durante la conferencia “Neopestalotiopsis en Frutilla ¿Qué sabemos?”, que dio en el seminario que organizó la Agencia de Extensión Rural (AER) Lules INTA.
La temperatura más favorable para el desarrollo de la enfermedad es 20° C; sin embargo, los síntomas de la enfermedad se pueden observar incluso a los 5 °C después de 48 horas de humedad de las hojas (agua en la superficie de las hojas). “Parece que la humedad de la hoja juega un papel más importante que la temperatura en la infección por patógenos y en el desarrollo de enfermedades”, puntualizó la especialista durante la conferencia que ofreció en el seminario.
Explicó, además, que los patógenos tienen fase saprofítica; es decir, que sobreviven en tejido muerto. “Esto favorece para su diseminación”, indicó Heredia.
La experta explicó que la enfermedad se propaga fácilmente en los campos debido al viento, al agua -riego por aspersión y por lluvia-, al equipo agrícola, y a los trabajadores del campo durante las operaciones de cosecha y de limpieza, entre otras vías.
“La utilización de plantines libres de enfermedades en plantaciones de frutilla, recurriendo al diagnóstico preplantación, es, sin dudas, el punto de partida para el establecimiento de un lote con alto potencial productivo, que junto a la gestión de manejo adecuado y aplicados eficientemente contribuirán a mejorar la productividad y competitividad del sector de estas frutas finas”, manifestó.
¿Cómo se puede gestionar?, se preguntó, retóricamente. “Adquirir trasplantes libres de enfermedad es el primer paso para evitar la introducción del patógeno en un campo y para escapar o para retrasar la aparición de la enfermedad”, respondió.
Añadió que se deben limitar las operaciones de campo, como la cosecha y la fumigación, cuando las plantas están mojadas. “Esto es importante para minimizar la propagación dentro y entre los campos”, explicó.
Precisó que la dispersión se puede minimizar mediante el saneamiento de las manos, mediante la limpieza y la desinfestación de los equipos y mediante la realización de operaciones agrícolas en los campos afectados cuando las plantas están secas.
“Se están realizando otros ensayos que prueban la eficacia de los fungicidas y de fumigantes para reducir el inóculo de Neopestalotiopsis en el suelo y los restos de cultivos en las instalaciones y en los campos de producción comercial durante la presente temporada de frutilla”, contó.







