Con Sergio Massa en la economía, nadie se atreve a mirar el “Massallá”

Mientras avanza con el recorte de gastos, el ministro prepara su gira por EEUU donde gestionará otra asistencia del FMI.

Sergio Massa Sergio Massa
Marcelo Aguaysol
Por Marcelo Aguaysol 26 Agosto 2022

“En la Argentina, das vuelta a la esquina y te encontrás con un problema porque la política colisiona, una y otra vez, con la economía”. Resignado, el empresario revuelve el café para dar el primer sorbo y digerir las declaraciones del presidente Alberto Fernández con la que nuevamente la política le puso más ruido a la economía y otro signo de interrogante sobre el futuro del país. Crisis ya es una palabra recurrente en el horizonte. La luna de miel que el mercado le ha dado a Sergio Massa ya está llegando a su fin. Los hombres de negocio quieren ver que el plan de estabilización que diseña el ministro de Economía y su equipo sea más visible. El oficialismo, con su discurso agresivo, no hace más que amortiguar a la sociedad. Hoy el círculo rojo habla de Cristina Fernández de Kirchner y las derivaciones de la causa Vialidad. En el medio, Alberto Fernández lanza frases como dardos que pueden anestesiar los desequilibrios, pero que de ninguna manera actúan como calmantes, mucho menos los soluciona.

La inflación sigue su curso ascendente; la falta de dólares es evidente más allá de que el Banco Central hilvane 11 ruedas consecutivas de compras mínimas para intentar fortalecer las reservas internacionales. La divisa estadounidense se mueve con cautela. En el primer semestre del año ingresaron U$S 31.000 millones por exportaciones agro: la cifra más alta de la historia, según la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de la Argentina (FADA), pero el Banco Central no pudo capitalizar el “boom” de los precios internacionales elevados para las materias primas que produce la Argentina. En el mercado, además, sigue creciendo la versión de que la segmentación tarifaria terminará por dejar fuera del mercado cambiario a aquellos usuarios que se anotaron para mantener temporalmente los subsidios energéticos. La medida puede entrar en vigencia a partir de septiembre y puede afectar a gran parte de los 9 millones de usuarios que registraron las nuevas reglas tarifarias. Se trataría de un nuevo cepo para acceder a la cuota mensual de U$S 200 a precio oficial.

Mientras la política sigue dando vueltas en los discursos de la vicepresidenta y las declaraciones y aclaraciones del presidente de la Nación, Massa avanza con su plan para ahorrar recursos y, de esa manera, viajar a los Estados Unidos para mostrarle al FMI y a los inversores que la Argentina está haciendo los deberes para regenerar la capacidad de pago de sus obligaciones financieras.

La meta fiscal para llegar a un déficit primario cercano al 2,5% del Producto Bruto Interno (PBI) requerirá de cirugía mayor. Y el equipo económico ya arrancó con los recortes. En conjunto, las medidas anunciadas hasta ahora por el Gobierno nacional aportarían $ 367.500 millones, equivalentes a 0,47% del PBI, la mitad del esfuerzo fiscal proyectado. ¿Cómo se llegaría a ese ahorro? Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), el anticipo de Ganancias podría aportar $100.000 millones (0,13 punto del Producto), la segmentación de tarifas le permitiría bajar el gasto en $ 139.500 millones (0,18) y la reducción del gasto de la decisión administrativa 826 significarían $ 128.000 millones (0,17 del PBI). Esto significa que aún restaría un incremento en los ingresos, reducción de gastos o combinación de ambos por 0,41% del Producto, advierte el instituto.

El desafío de colectar recursos por $690.000 millones en cinco meses es enorme. Hasta ahora, de los $ 367.500 millones de recursos extras que el gobierno pretende obtener con las medidas anunciadas, un 73% está explicado por recorte del gasto y un 27% por mayores ingresos derivados del anticipo posible de ganancias. Pero para que el gobierno nacional reciba estos ingresos de ganancias, los anticipos necesarios serían de $ 250.000 millones. Por ende, el monto extra de recursos es de $ 517.500 millones, sumando todo el esfuerzo. Esto es lo que hace que hasta ahora, el esfuerzo se divida un 50% por mayores ingresos y un 50% por menores gastos, señalan los economistas Nadin Argañaraz y María José Nieto.

En la gira por los Estados Unidos, se prevé que Massa mantenga un encuentro de trabajo con la directora gerente del FMI Kristalina Georgieva, al que se sumarían Leonardo Madcur, Lisandro Cleri, Marco Lavagna y posiblemente la presidenta del Banco Nación, Silvina Batakis. A Georgieva, Massa le requerirá el otorgamiento de un préstamo del Fideicomiso de Resiliencia y Sostenibilidad, un fondo especial del organismo que podría negociarse a partir de octubre para mejorar las reservas del BCRA.

También mantendrá reuniones con el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) Mauricio Claver Carone, el director Gerente del Banco Mundial, Axel van Trotsenburg y con autoridades del Departamento del Tesoro, con quienes avanzará en el acuerdo de intercambio de información tributaria, anticiparon fuentes de la cartera económica. Las reuniones con los ejecutivos de los organismos internacionales es clave para definir el horizonte de inversiones con préstamos de largo plazo para las provincias. De esa manera, Massa intentará calmar la ansiedad de los gobernadores, que observan con preocupación las medidas que aplica el líder del Frente Renovador, a menos de un mes de la presentación del proyecto de Presupuesto Nacional 2023 y que puede llegar a definir la plataforma electoral en la que se montarán para hacer campaña.

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