
Me dio mucha bronca ver este domingo el gran control policial ubicado en horas de la tarde bajo el puente de la Banda del Río Salí, a la espera de secuestrar las motos de las familias humildes que llevaron a sus hijos a pasar el Día del Niño. Es una tradición ya en Tucumán que todas las familias, principalmente las de bajos recursos lleven a sus hijos al Parque 9 de Julio a pasar el día; y esas madres o padres con poco dinero podrán hacerlos jugar a los niños en los peloteros y demás juegos que se instalan en el lugar. Ese día estas familias humildes cargan a su hijo en la moto y lo llevan al parque; si van tres personas en la moto, lo que está prohibido, seguramente alguno va sin casco; sé que no está bien, pero es el día del Niño; esa gente circula muy despacio y con mucho cuidado; solo son pobres tratando de darles una alegría a los niños; si tuvieran más plata tendrían un auto y no estarían en infracción. Me tocó ver a una madre llorando por el secuestro de su moto y su nena de unos 8 años también con los ojos llenos de lágrimas al ver cómo les quitaban su pequeña moto. Me pregunto y les pregunto a las autoridades que fueron a ubicarse en la salida del parque 9 de julio el dia del niño, ¿cuántos ladrones, malvivientes o alcohólicos capturaron? Acá solo secuestraron motos a familias humildes. Y repito, sé que hay que cumplir las normas y es importante que así sea, pero no es el lugar ni el momento; hicieron llorar a una niña y seguramente a muchas otras madres y niños al despojarlos de lo poco que tienen.
Mario Santiago Guillén
mariosguillen@hotmail.com







