21 Noviembre 2004 Seguir en 
BUENOS AIRES.- Los dos funcionarios miraron a los tres empresarios y les garantizaron que los acuerdos firmados con China no atentarán contra los sectores sensibles a la competencia externa y que serán un eslabón más de la cadena que debe reinsertar a la Argentina en un mundo aún esquivo para el país.
Los influyentes hombres de empresas escucharon con atención y creyeron, pero esperarán la letra chica del entendimiento antes de fijar una posición definitiva.Fue el miércoles por la tarde, cuando ya se había decidido aceptar el reclamo de China de reconocer que en ese país existe una economía de libre mercado.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, convocaron a una reunión, en la Casa Rosada, a Luis Pagani, de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Alberto Alvarez Gaiani, de la Unión Industrial Argentina (UIA), y Carlos de la Vega, de la Cámara de Comercio.
Allí les comunicaron que los acuerdos con el gigante asiático permitirán incrementar las exportaciones argentinas a ese país en unos U$S 4.000 millones y garantizar un fuerte flujo de inversiones hacia la Argentina.
Salto de trascendencia
Este entendimiento con China se ha convertido, sin dudas, en el más importante que ha dado el Gobierno en materia de comercio exterior.
Es también en un paso trascendente para salir en forma paulatina del aislamiento internacional que sobre todo impuso el default (anunciado por, el entonces presidente, Adolfo Rodríguez Saá), pero también años de desvaríos económicos.
Si se quiere, marca también el reconocimiento del rumbo de libre mercado en el que transita la actual administración de Néstor Kirchner.
Posiblemente, el dato más positivo de los recientes acuerdos con países orientales es que por primera vez en mucho tiempo se comenzó a hablar de proyectos de largo plazo y no tanto de la afiebrada coyuntura.
La continuidad de los programas tiene un valor estratégico en este mundo global.
Prueba de ello es Chile, país al cual peregrinan funcionarios y empresarios de Oriente para participar de la cumbre de países del Pacífico.
Por otra parte, la agresiva estrategia china muestra quizá el mundo por venir, nuevamente bipolar con dos grandes potencias en lucha por la hegemonía.
Durante el encuentro en la Rosada, Alberto Fernández aseguró que el Gobierno no iba a dar "ni un paso atrás" en su política de crecimiento de la industria y el empleo.
El garante
No obstante, para los hombres de empresas, la garantía volvió a ser la figura del ministro Lavagna, luego de los puntos que había ganado hace unos meses cuando el ministro se puso firme en un conflicto de electrodomésticos de Brasil.
Pero claro, el tema con China es de otra dimensión, ya que es un país con algo más de 1.300 millones de habitantes, 150 millones de clase media y que tan sólo tiene el 30% de su extensísimo suelo apto para el cultivo.
Esto implica una necesidad enorme de encontrar recursos para alimentar a su gente y otorgarle la calidad de vida que declama el régimen.
Los acalorados debates que dejaron las visitas de chinos, coreanos, y la semana que viene de taiwaneses, continuarán el miércoles en la Cancillería, cuando se reúnan funcionarios y empresarios de Argentina y Brasil.
La polémica generada por los funcionarios chinos en su paso por el país también se extenderá a la décima Conferencia Industrial de la UIA, que se realizará en Pilar, y de la que participarán los cancilleres Rafael Bielsa y Celso Amorin, y una extensa nómina de funcionarios.
Desarrollo y equidad
La frase que movilizará ese encuentro será "El desarrollo económico con equidad social", un tema que se ubicó en el primer lugar de la agenda de los debates empresarios. Mientras tanto, el Gobierno aseguró que los acuerdos con China no afectarán a sectores como juguetes, textiles y calzados, aunque estos dos últimos tiene la protección de cupos de importación hasta 2007.
No hay país en el mundo que pueda proyectar un crecimiento serio de su economía, ni del empleo, sin una adecuada protección de los sectores que pueden ser agredidos con facilidad con productos del exterior.
Así se entiende tanto en Estados Unidos como en Europa y Oceanía, aunque en la Argentina no siempre fue una verdad revelada. (NA)
Los influyentes hombres de empresas escucharon con atención y creyeron, pero esperarán la letra chica del entendimiento antes de fijar una posición definitiva.Fue el miércoles por la tarde, cuando ya se había decidido aceptar el reclamo de China de reconocer que en ese país existe una economía de libre mercado.
El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, convocaron a una reunión, en la Casa Rosada, a Luis Pagani, de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), Alberto Alvarez Gaiani, de la Unión Industrial Argentina (UIA), y Carlos de la Vega, de la Cámara de Comercio.
Allí les comunicaron que los acuerdos con el gigante asiático permitirán incrementar las exportaciones argentinas a ese país en unos U$S 4.000 millones y garantizar un fuerte flujo de inversiones hacia la Argentina.
Salto de trascendencia
Este entendimiento con China se ha convertido, sin dudas, en el más importante que ha dado el Gobierno en materia de comercio exterior.
Es también en un paso trascendente para salir en forma paulatina del aislamiento internacional que sobre todo impuso el default (anunciado por, el entonces presidente, Adolfo Rodríguez Saá), pero también años de desvaríos económicos.
Si se quiere, marca también el reconocimiento del rumbo de libre mercado en el que transita la actual administración de Néstor Kirchner.
Posiblemente, el dato más positivo de los recientes acuerdos con países orientales es que por primera vez en mucho tiempo se comenzó a hablar de proyectos de largo plazo y no tanto de la afiebrada coyuntura.
La continuidad de los programas tiene un valor estratégico en este mundo global.
Prueba de ello es Chile, país al cual peregrinan funcionarios y empresarios de Oriente para participar de la cumbre de países del Pacífico.
Por otra parte, la agresiva estrategia china muestra quizá el mundo por venir, nuevamente bipolar con dos grandes potencias en lucha por la hegemonía.
Durante el encuentro en la Rosada, Alberto Fernández aseguró que el Gobierno no iba a dar "ni un paso atrás" en su política de crecimiento de la industria y el empleo.
El garante
No obstante, para los hombres de empresas, la garantía volvió a ser la figura del ministro Lavagna, luego de los puntos que había ganado hace unos meses cuando el ministro se puso firme en un conflicto de electrodomésticos de Brasil.
Pero claro, el tema con China es de otra dimensión, ya que es un país con algo más de 1.300 millones de habitantes, 150 millones de clase media y que tan sólo tiene el 30% de su extensísimo suelo apto para el cultivo.
Esto implica una necesidad enorme de encontrar recursos para alimentar a su gente y otorgarle la calidad de vida que declama el régimen.
Los acalorados debates que dejaron las visitas de chinos, coreanos, y la semana que viene de taiwaneses, continuarán el miércoles en la Cancillería, cuando se reúnan funcionarios y empresarios de Argentina y Brasil.
La polémica generada por los funcionarios chinos en su paso por el país también se extenderá a la décima Conferencia Industrial de la UIA, que se realizará en Pilar, y de la que participarán los cancilleres Rafael Bielsa y Celso Amorin, y una extensa nómina de funcionarios.
Desarrollo y equidad
La frase que movilizará ese encuentro será "El desarrollo económico con equidad social", un tema que se ubicó en el primer lugar de la agenda de los debates empresarios. Mientras tanto, el Gobierno aseguró que los acuerdos con China no afectarán a sectores como juguetes, textiles y calzados, aunque estos dos últimos tiene la protección de cupos de importación hasta 2007.
No hay país en el mundo que pueda proyectar un crecimiento serio de su economía, ni del empleo, sin una adecuada protección de los sectores que pueden ser agredidos con facilidad con productos del exterior.
Así se entiende tanto en Estados Unidos como en Europa y Oceanía, aunque en la Argentina no siempre fue una verdad revelada. (NA)







