Sobre lucro y responsabilidad social

Condiciones de trabajo dignas, un medio ambiente saludable y seguridad son objetivos de sociedades serias.

21 Noviembre 2004
La empresa es el lugar donde se consuma el acto productivo creador de los bienes y servicios que los habitantes de las sociedades modernas consumen, y los textos de economía admiten sin problemas que el objetivo central de esta actividad emprendedora es la obtención del máximo de ganancia posible de obtenerse a través del uso eficiente de los insumos productivos. De ahí que el fin de lucro y la actividad empresaria se convirtieron en sinónimos dentro de una economía moderna de mercado.
Poniendo el énfasis en la eficiencia productiva como finalidad única de la economía, algunos autores llegan incluso a afirmar que la obtención de un nivel máximo de ganancia privada constituye el único deber que un empresario está moralmente obligado a respetar y cumplir. Dicen que la única responsabilidad de la empresa es utilizar los factores de producción de manera óptima, de manera de lograr el costo mínimo y la máxima eficiencia posible.
Esta posición simplista sirvió no pocas veces como discurso que busca racionalizar conductas empresariales claramente antisociales como, por ejemplo, la polución del medio ambiente. Los mayores costos y la pérdida de competitividad que significaría para una empresa evitar esta polución y los daños que ella ocasiona a toda la población, obliga virtualmente a toda empresa a contaminar el medio si pretende cumplir con su deber primario de subsistir y maximizar el lucro. Otro ejemplo: las condiciones de trabajo en tanto insumo o factor clave de producción. Sobre las condiciones concretas de trabajo dentro de una empresa, caben las mismas preguntas que las referidas al medio ambiente, puesto que condiciones de trabajo más dignas significan en general un costo mayor.
Es este tipo de especulaciones lo que llevó a plantear la necesidad de subrayar una responsabilidad social de la empresa que supera largamente la mera obtención del lucro privado máximo. La eficiencia productiva es claramente un valor económico de significación clave, pero no es el único valor que busca el hombre viviendo en sociedad. Condiciones de trabajo dignas, un medio ambiente saludable y una seguridad social financiada con recursos impositivos obtenidos de la actividad productiva, constituyen todos objetivos que toda sociedad debe perseguir.
Es el cumplimiento de los deberes que permiten alcanzar estas finalidades lo que permite evaluar la responsabilidad social de nuestras empresas y empresarios. El enorme deterioro del medio ambiente de nuestra provincia, por ejemplo, muestra a las claras el mayúsculo grado de irresponsabilidad social de muchas empresas tucumanas.

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