21 Noviembre 2004 Seguir en 
"Según los resultados que se ven, es de esperar que la economía siga reactivándose como lo viene haciendo hasta ahora. Digo reactivándose y no creciendo, como se acostumbra a decir, porque recién estamos a un 80 o 90% de la capacidad instalada de producción y con máquinas viejas en su mayoría, ya que con las perspectivas que teníamos años atrás nadie se arriesgaba a invertir". El concepto pertenece al presidente de la Unión Industrial de Tucumán (UIT), Héctor Ledesma.
- ¿Hay señales alentadoras?
- Sí. Creo que el caso de lo que ha pasado con los ingenios este año es un buen ejemplo. La sequía y las heladas fueron siempre motivos de desaliento para los industriales azucareros. Sin embargo, este año a pesar que se sufrió de ambas inclemencias y el resultado de la producción fue menor que el esperado; los comentarios fueron que se produjo mejor que lo que se producía antes en condiciones semejantes. Esto sin dudas tiene una lectura para quien está acostumbrado a manejar producciones, quiere decir que las cosas se hacen mejor. También en el sector textil hubo una buena noticia. Un estudio reveló que aproximadamente el 25% de los industriales no utilizan créditos para funcionar y esto no quiere decir otra cosa que se apuesta al país y eso es bueno.
- ¿Habrá inversiones en el sector privado?
- Creo que sí. Ser competitivos es una necesidad para exportar. No sólo tener precios competitivos mediante el artilugio de una devaluación, sino que hay que serlo en productividad. Eso significa producir eficientemente y con calidad. Para ello debemos ponernos a nivel de los mejores del mundo y eso se logra con inversión en máquinas y equipos. Específicamente, en el caso de la industria textil puedo asegurar que muchas empresas están haciendo grandes esfuerzos para mejorar su producción.
-¿Hay cosas pendientes por hacerse?
- Hay una muy importante y es que Gobierno y empresarios acuerden alianzas estratégicas para promover el empleo genuino. El Estado ayudando al empresario emprendedor a desarrollarse sin miedos o dudas debido a la falta de previsibilidad de nuestro sistema y el empresario involucrándose en la responsabilidad social para con su gente y con el medio ambiente. No va a invertir nuestro industrial ni van a venir inversiones si no hay previsibilidad en los actos de gobierno. Esto sucede ahora. Por ejemplo, la falta de un plan energético global para el país no hace previsible lo que sucederá el año que viene con el gas. Hasta ahora no vemos nada concreto y esto demorará los planes de inversiones. Actos irrazonables como los últimos fallos de la Corte Suprema de la Nación referente a las indemnizaciones por accidentes y enfermedades o el pago de las indemnizaciones sin límites, atentan contra el empleo. Si esto se está usando como presión para negociar me parece poco inteligente porque el tiempo pasa y estamos, de última, perjudicando a aquel a quien decimos defender. Esto no sucedería si antes de actuar nos sentáramos a ver que tienen que decir una y otra parte.
Un contexto favorable para la inversión
Las perspectivas para la economía argentina son alentadoras. El país está a punto de salir del default en el pago de su deuda a los acreedores y, además, la tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en este año estará por encima del 8%, dejando un arrastre de tendencia del 2% para 2005. Tal es la visión del economista Eugenio Nanni, quien cree que Tucumán puede resultar favorecido por este escenario en cuanto a la posible llegada de nuevas inversiones. El experto dice que hay dos factores que aprovechar para que la economía tucumana acompañe las condiciones positivas que se vislumbran a nivel país:
Cuando la Nación aumenta sus ingresos fiscales, la Provincia aumenta en la misma proporción y es el caso actual.
Los recursos adicionales pueden ser aprovechados por obras de infraestructura que permitan mejorar las condiciones de vida de la población a largo plazo.
"Si la provincia destina el excedente de sus ingresos a incrementar los gastos corrientes y no invierte en capital social y humano, estará dejando pasar la oportunidad excelente para mejorar la calidad del gasto público y, por lo tanto, los indicadores de bienestar de la población", sostiene. Nanni, además, puntualiza que la inversión, orientada hacia recrear las condiciones socioeconómicas de la población pobre o vulnerable en el largo plazo "significa invertir en educación".
El especialista afirma que, por primera vez desde 1998, el porcentaje de la gente bajo la línea de pobreza está descendiendo. "La Argentina llegó a tener en el peor momento de su crisis una tasa del 54% de pobreza. Puede disminuir al 16%, sosteniendo un crecimiento de su economía en un período de tres o cuatro años", agrega.
A modo de síntesis sobre las perspectivas económicas del país y de Tucumán, Nanni puntualiza que si el Gobierno mantiene una administración ordenada, con un control estricto de los niveles de gasto público a los actuales niveles de superávit fiscal primario, "ese escenario lleva a buen puerto el problema de la refinanciación de la deuda externa". "Además -continúa-, se recuperará la credibilidad en el exterior tanto para la Argentina como para los argentinos". Esa proyección, deberá complementarse con el sostenimiento de un tipo de cambio actual.
"El crecimiento económico de 2004 podrá sostenerse y en un período de tres años, la pobreza podrá volver a los valores de entre un 15% y un 16%, cifras que hacen posible atenuar mediante políticas sociales sus principales efectos negativos (inflación, desocupación y recesión)", analiza.
Un marcado optimismo por la obra pública
Los empresarios de la construcción vislumbran un 2005 promisorio por efecto de los anuncios gubernamentales sobre la reactivación de la obra pública. Con un difícil acceso al crédito, los constructores esperan que, con la rentabilidad que obtendrían mediante los planes oficiales, puedan alentar proyectos propios.
Así lo expresó Antonio Viola, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción filial Tucumán. Viola indicó que este año comenzó a licitarse la construcción de 6.000 viviendas, que es el cupo asignado por la Nación a Tucumán, mediante distintos programas. El Gobierno federal planea invertir alrededor de $ 5.000 millones para elevar de 30.000 a 260.000 el cupo de unidades habitacionales que se construirán anualmente en todas las provincias del país, a través de distintas operatorias. Sólo por el Plan Federal, en el corto plazo, se construirán 120.000 casas, indicó el presidente del Consejo Nacional de la Vivienda, Gustavo Durán.
Viola, en ese sentido, indicó que hubo algunos contratiempos administrativos que imposibilitaron la aceleración de las obras durante este año. Sin embargo, el empresario afirmó que de las 20 escuelas que se construirán en la provincia, seis de ellas ya se encuentran en proceso de licitación. Además, en materia de infraestructura, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción dijo que en 2005 se terminarán las obras de la ruta 157 y que tendrá un fuerte impulso los trabajos en la 38.
buscar el circulo virtuoso
El industrial citrícola Alvaro Bulacio opinó que Tucumán está viviendo una reactivación de la economía provincial. "No se está pagando las obligaciones con la Nación y de títulos público, a lo que debe sumarse que la provincia tuvo un equilibrio fiscal e importantes ingresos por coparticipación federal, lo que mejora las posibilidades", indicó. Bulacio dejó en claro que hoy la provincia tiene también fondos genuinos que si son aplicados a la inversión pueden crear un círculo virtuoso. "Si esa inversión se hace en caminería, en electricidad, en gas o en todo lo que Tucumán necesita, podríamos entrar en un círculo virtuoso", subrayó. Sostuvo que Tucumán vive un proceso parecido al que sucede en todo el país. "La Argentina, al salir de la convertibilidad, pasó a ser un país con superávit comercial. También pasó a ser el Impuesto a las Ganancias el impuesto más importante", apuntó. Dijo que en Tucumán el azúcar y el citrus son dos actividades que dan sustento a alrededor de 100.000 personas que viven de ellas. "Son actividades que tienen gran capacidad distributiva de sus ingresos; estos sectores están mejor ahora, porque sus empresas pudieron sanearse y pagar sus pasivos", reveló. Puso de manifiesto que el citrus es récord en producción y que el sector incrementó este año los volúmenes de exportación. "En la última campaña se exportaron 310.000 toneladas de limones, contra 290.000 del año pasado", destacó.
Pero, Bulacio señaló que, al ser Tucumán la provincia con segundo nivel de impuestos más altos en la Argentina, este factor incide desfavorablemente en la producción.
- ¿Hay señales alentadoras?
- Sí. Creo que el caso de lo que ha pasado con los ingenios este año es un buen ejemplo. La sequía y las heladas fueron siempre motivos de desaliento para los industriales azucareros. Sin embargo, este año a pesar que se sufrió de ambas inclemencias y el resultado de la producción fue menor que el esperado; los comentarios fueron que se produjo mejor que lo que se producía antes en condiciones semejantes. Esto sin dudas tiene una lectura para quien está acostumbrado a manejar producciones, quiere decir que las cosas se hacen mejor. También en el sector textil hubo una buena noticia. Un estudio reveló que aproximadamente el 25% de los industriales no utilizan créditos para funcionar y esto no quiere decir otra cosa que se apuesta al país y eso es bueno.
- ¿Habrá inversiones en el sector privado?
- Creo que sí. Ser competitivos es una necesidad para exportar. No sólo tener precios competitivos mediante el artilugio de una devaluación, sino que hay que serlo en productividad. Eso significa producir eficientemente y con calidad. Para ello debemos ponernos a nivel de los mejores del mundo y eso se logra con inversión en máquinas y equipos. Específicamente, en el caso de la industria textil puedo asegurar que muchas empresas están haciendo grandes esfuerzos para mejorar su producción.
-¿Hay cosas pendientes por hacerse?
- Hay una muy importante y es que Gobierno y empresarios acuerden alianzas estratégicas para promover el empleo genuino. El Estado ayudando al empresario emprendedor a desarrollarse sin miedos o dudas debido a la falta de previsibilidad de nuestro sistema y el empresario involucrándose en la responsabilidad social para con su gente y con el medio ambiente. No va a invertir nuestro industrial ni van a venir inversiones si no hay previsibilidad en los actos de gobierno. Esto sucede ahora. Por ejemplo, la falta de un plan energético global para el país no hace previsible lo que sucederá el año que viene con el gas. Hasta ahora no vemos nada concreto y esto demorará los planes de inversiones. Actos irrazonables como los últimos fallos de la Corte Suprema de la Nación referente a las indemnizaciones por accidentes y enfermedades o el pago de las indemnizaciones sin límites, atentan contra el empleo. Si esto se está usando como presión para negociar me parece poco inteligente porque el tiempo pasa y estamos, de última, perjudicando a aquel a quien decimos defender. Esto no sucedería si antes de actuar nos sentáramos a ver que tienen que decir una y otra parte.
Las perspectivas para la economía argentina son alentadoras. El país está a punto de salir del default en el pago de su deuda a los acreedores y, además, la tasa de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) en este año estará por encima del 8%, dejando un arrastre de tendencia del 2% para 2005. Tal es la visión del economista Eugenio Nanni, quien cree que Tucumán puede resultar favorecido por este escenario en cuanto a la posible llegada de nuevas inversiones. El experto dice que hay dos factores que aprovechar para que la economía tucumana acompañe las condiciones positivas que se vislumbran a nivel país:
Cuando la Nación aumenta sus ingresos fiscales, la Provincia aumenta en la misma proporción y es el caso actual.
Los recursos adicionales pueden ser aprovechados por obras de infraestructura que permitan mejorar las condiciones de vida de la población a largo plazo.
"Si la provincia destina el excedente de sus ingresos a incrementar los gastos corrientes y no invierte en capital social y humano, estará dejando pasar la oportunidad excelente para mejorar la calidad del gasto público y, por lo tanto, los indicadores de bienestar de la población", sostiene. Nanni, además, puntualiza que la inversión, orientada hacia recrear las condiciones socioeconómicas de la población pobre o vulnerable en el largo plazo "significa invertir en educación".
El especialista afirma que, por primera vez desde 1998, el porcentaje de la gente bajo la línea de pobreza está descendiendo. "La Argentina llegó a tener en el peor momento de su crisis una tasa del 54% de pobreza. Puede disminuir al 16%, sosteniendo un crecimiento de su economía en un período de tres o cuatro años", agrega.
A modo de síntesis sobre las perspectivas económicas del país y de Tucumán, Nanni puntualiza que si el Gobierno mantiene una administración ordenada, con un control estricto de los niveles de gasto público a los actuales niveles de superávit fiscal primario, "ese escenario lleva a buen puerto el problema de la refinanciación de la deuda externa". "Además -continúa-, se recuperará la credibilidad en el exterior tanto para la Argentina como para los argentinos". Esa proyección, deberá complementarse con el sostenimiento de un tipo de cambio actual.
"El crecimiento económico de 2004 podrá sostenerse y en un período de tres años, la pobreza podrá volver a los valores de entre un 15% y un 16%, cifras que hacen posible atenuar mediante políticas sociales sus principales efectos negativos (inflación, desocupación y recesión)", analiza.
Un marcado optimismo por la obra pública
Los empresarios de la construcción vislumbran un 2005 promisorio por efecto de los anuncios gubernamentales sobre la reactivación de la obra pública. Con un difícil acceso al crédito, los constructores esperan que, con la rentabilidad que obtendrían mediante los planes oficiales, puedan alentar proyectos propios.
Así lo expresó Antonio Viola, presidente de la Cámara Argentina de la Construcción filial Tucumán. Viola indicó que este año comenzó a licitarse la construcción de 6.000 viviendas, que es el cupo asignado por la Nación a Tucumán, mediante distintos programas. El Gobierno federal planea invertir alrededor de $ 5.000 millones para elevar de 30.000 a 260.000 el cupo de unidades habitacionales que se construirán anualmente en todas las provincias del país, a través de distintas operatorias. Sólo por el Plan Federal, en el corto plazo, se construirán 120.000 casas, indicó el presidente del Consejo Nacional de la Vivienda, Gustavo Durán.
Viola, en ese sentido, indicó que hubo algunos contratiempos administrativos que imposibilitaron la aceleración de las obras durante este año. Sin embargo, el empresario afirmó que de las 20 escuelas que se construirán en la provincia, seis de ellas ya se encuentran en proceso de licitación. Además, en materia de infraestructura, el titular de la Cámara Argentina de la Construcción dijo que en 2005 se terminarán las obras de la ruta 157 y que tendrá un fuerte impulso los trabajos en la 38.
buscar el circulo virtuoso
El industrial citrícola Alvaro Bulacio opinó que Tucumán está viviendo una reactivación de la economía provincial. "No se está pagando las obligaciones con la Nación y de títulos público, a lo que debe sumarse que la provincia tuvo un equilibrio fiscal e importantes ingresos por coparticipación federal, lo que mejora las posibilidades", indicó. Bulacio dejó en claro que hoy la provincia tiene también fondos genuinos que si son aplicados a la inversión pueden crear un círculo virtuoso. "Si esa inversión se hace en caminería, en electricidad, en gas o en todo lo que Tucumán necesita, podríamos entrar en un círculo virtuoso", subrayó. Sostuvo que Tucumán vive un proceso parecido al que sucede en todo el país. "La Argentina, al salir de la convertibilidad, pasó a ser un país con superávit comercial. También pasó a ser el Impuesto a las Ganancias el impuesto más importante", apuntó. Dijo que en Tucumán el azúcar y el citrus son dos actividades que dan sustento a alrededor de 100.000 personas que viven de ellas. "Son actividades que tienen gran capacidad distributiva de sus ingresos; estos sectores están mejor ahora, porque sus empresas pudieron sanearse y pagar sus pasivos", reveló. Puso de manifiesto que el citrus es récord en producción y que el sector incrementó este año los volúmenes de exportación. "En la última campaña se exportaron 310.000 toneladas de limones, contra 290.000 del año pasado", destacó.
Pero, Bulacio señaló que, al ser Tucumán la provincia con segundo nivel de impuestos más altos en la Argentina, este factor incide desfavorablemente en la producción.







