Acciones que necesita tu jardín en primavera

Es generoso, y más en nuestras tierras. Si recibe unos pocos cuidados, va a entregar a cambio flores, verdor, sombra y frescura.

17 Agosto 2022

Ayudas para reparar los efectos del Invierno

Regar

Es el primero de los tres pasos fundamentales para ayudar a la primavera en su esfuerzo para reinstalar el verde en nuestros jardines. Porque como si no hubiera sido seco el invierno, se anuncia pleno sol al menos para los próximos 10 días. Así que, por favor, agua, y en abundancia. Conviene regar de noche, porque así se evita la evaporación del suelo y la evapotranspiración de las plantas; la tierra permanece húmeda más tiempo, y las plantas -menos estresadas- absorben mejor el agua.

Eliminar hierbas

Después de que mangueras y regadores hagan lo suyo, la tierra húmeda facilitará la eliminación de “malas hierbas”, que deben salir de raíz; si no, inmediatamente las tendrás allí de nuevo. Cuidado: no es que sean malas per se; pero compiten con tus plantas por el agua y por los nutrientes.

Remover la tierra

El frío y la sequía han apelmazado el suelo, así que hay removerlo para oxigenarlo y nutrirlo (una de las opciones es agregar mantillo a la tierra); para que el agua del riego penetre más profundamente, y para que las raíces puedan expandirse. En el caso de las macetas, si el sustrato tiene más de un año conviene que cambiarlo, o enriquecerlo con un fertilizante granulado completo Y si vas a cambiar la tierra y la planta ha crecido mucho, quizás no sea mala idea aprovechar y regalarle maceta nueva (ver “Cambios de macetas”).

Renovar las anuales

Una rápida manera de tener un jardín florido

Los plantines de estación, además de tener costos bajos, nos regalan primavera colorida en un abrir y cerrar de ojos; sólo hay que cuidar dónde se ubican: anémonas, pensamientos, petunias, conejitos y clavelinas soportan bien el sol. Para semisombra (o balcones que miren al sur) se recomiendan las alegrías del hogar y las prímulas. Ellas complementarán las de plantas grandes que nos regalan flores todos los años y están “explotando”, como azaleas, jazmín chino, camelias... Tanto las grandes como las chicas necesitan riego y los nutrientes adecuados, porque la floración es una etapa muy exigente.

Un modo natural de ayudarlas en este momento de su ciclo es un ‘té’ de cascaras de banana, que les aporta mucho potasio. Y es muy fácil de preparar: pelás dos o tres bananas y, mientras se las comen, ponés las cáscaras en un recipiente, les echás un litro de agua hirviendo y dejás reposar hasta el día siguiente. El agua se pondrá oscura. Dejá que se enfríe y ponela en una botella. Para usarla, mezclá una parte de fertilizante por cuatro de agua y regá con ella las plantas en floración una vez a la semana.

Cambios de macetas

Algunas claves

Tanto si las vas a mantener en macetas como si has decidido mandarlas a tierra, es el momento indicado: que las plantas estén más activas facilita el enraizamiento, y el tiempo va siendo más benevolente (ni tanto frío ni tanto calor), lo que dará tiempo a las raíces a acomodarse sin riesgo de deshidratación.

Una de las claves para no dañar las raíces es que la tierra debe de estar húmeda en el momento del transplante. Por ello se recomienda regar desde dos o tres días antes; de esta manera la tierra está lista para trabajar con ella. Y también que la nueva maceta tenga tres centímetros más de diámetro que la anterior (eso implica que será también unos centímetros más de altura).  

Cómo hacer

• para sacar la planta, poner la mano sobre la maceta, sujetar el tallo de la planta y darla la vuelta. Dar pequeños golpes a la base y sacar la planta, poco a poco y con cuidado. Si no sale tras varios intentos, con un cuchillo separar la tierra de la maceta. Si se rompe algo de las raíces no te preocupes; no afectará demasiado.

• quitar un tercio de la tierra que rodea las raíces, despacito y con las manos.

• poner unos pocos centímetros de sustrato abonado en la nueva maceta, meter la planta y rellenar con más sustrato; presionar un poco para que no quede aire. La tierra debe quedar al menos tres centímetros por debajo del borde de la maceta.

• empapar la planta hasta que el agua llegue hasta el fondo y la tierra se humedezca bien.

Resembrar césped

Es clave cuidar el riego

Si el césped del jardín tiene alguna zona “calva” -o al menos un espacio poco denso- ya es tiempo de solucionarlo. La mezcla de semillas se esparce directamente sobre el terreno, pero antes hay que preparar el suelo:

• remover la tierra de la zona con una azada y nivelar después con el rastrillo.

• retirar piedras y/o restos vegetales e incorporar algo de materia orgánica.

• tirar las semillas al voleo por la zona deseada y cubrirlas ligeramente con algo de sustrato.

• compactar levemente un poco la zona (puedes hacerse incluso con el pie)

• regar al finalizar.

Si todo ha ido bien, empezarás a ver nuevos brotes a partir de las dos semanas desde la siembra. Durante este tiempo los riegos tienen que ser cortos y frecuentes.

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