Pubertad precoz: "veo nenas que llegan con mucho desarrollo"

Advierten un aumento en los casos. "Cuanto más temprano se haga el diagnóstico, más oportuno será", dice la doctora Bazán de Casella.

CASOS EN EXPANSION. Las hormonas no solo cambian el cuerpo por fuera, sino que también provocan la maduración de los huesos. LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO CASOS EN EXPANSION. Las hormonas no solo cambian el cuerpo por fuera, sino que también provocan la maduración de los huesos. LA GACETA / FOTOS DE ANALÍA JARAMILLO

"Se han visto muchos casos de niños con pubertad precoz. Ha habido un avance importante de esta patología. Pero los diagnósticos están siendo realizados en edades tardías y eso compromete la velocidad de crecimiento en su talla definitiva". La advertencia de Cristina Bazán de Casella, doctora en medicina, directora de investigación en Salud de Tucumán y profesora de pediatría de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), es más que una percepción suya. Se trata -más bien- de una realidad: en todo el país se han disparado las consultas.

De hecho, unas 2.000 familias de chicos y chicas diagnosticados con Pubertad Precoz Central (PPC) claman ante el Congreso de la Nación que se debata un proyecto de ley que ingresó en abril pasado, para garantizar la prevención, el diagnóstico y el tratamiento. "Cuanto más temprano se haga el diagnóstico, más oportuno será. Veo nenas que llegan con mucho desarrollo; se las podría haber inhibido antes", añade Bazán de Casella.

Básicamente, la PPC consiste en un adelanto de la etapa de desarrollo. En las niñas sucede antes de los ocho años y en los niños, antes de los nueve años. Ocurre cuando las hormonas provenientes de la glándula hipófisis, que se encuentra en el medio del cerebro, estimulan los ovarios o los testículos para fabricar hormonas sexuales. Antes se trataba de un fenómeno poco frecuente. No obstante, la pandemia parece haber generado una influencia.

En la mayoría de los pacientes, la causa se desconoce y se denomina idiopática. En otras ocasiones, se produce como consecuencia del historial clínico del niño. En tercer lugar, ahora existen algunos factores ambientales que estarían propiciando la aparición de estas pubertades, como el aumento de peso y el uso prolongado de dispositivos electrónicos. La explicación es que menos horas de luz solar -debido a las cuarentenas- y más tiempo frente a las pantallas impactan en el crecimiento. 

"Es importante diagnosticar y tratar precozmente la pubertad para lograr una buena talla final y un desarrollo sexual adecuado a los pares", reitera Bazán de Casella.

El tratamiento es transitorio y completamente reversible. Concretamente, se suprime la producción de hormonas que produjeron el inicio de los cambios físicos, los cuales retroceden o desaparecen. Además, esto evita la progresión de la maduración ósea y posterga el cierre de los cartílagos de crecimiento. En el caso de las nenas, también se demora la aparición de la menarca hasta la edad adecuada.

- ¿ Cómo se hace el tratamiento?

- Se realiza mediante unas inyecciones intramusculares. Es fundamental respetar la periodicidad y el intervalo de cada una de las aplicaciones para que el efecto sea óptimo.

- ¿Qué aspectos se deben tener en cuenta en la casa para detectar esta pubertad?

- Los primeros cambios físicos en las niñas son la aparición del crecimiento mamario o botón mamario, del sudor axilar o del vello pubiano antes de los ochos años. Las madres tienen que estar muy atentas a cualquiera de esas tres condiciones. En el varón, el primer cambio físico es el crecimiento de los testículos. Antes de los nueve años, el tamaño testicular no debe ser superior al de una aceituna. Estas modificaciones pueden acompañarse de vello pubiano y de olor sudoral. 

- ¿Qué pasa si los padres reconocen alguna de estas señales?

- En caso de que ocurran algunas de estas manifestaciones, sí o sí se debe llevar al chico al pediatra o endocrinólogo. Cuando el cuadro progresa, se manifiesta también la aceleración del crecimiento (el popular "estirón").

Finalmente y entre las recomendaciones de consultorio, Bazán de Casella detalla que se trata de suprimir lo que pueda contener hormonas, como las patitas de pollo y el jugo Ades. "Todo lo que tenga soja y derivados de soja se debe suspender", precisa.

Para concluir, la pubertad precoz no es una enfermedad; sino una entidad en sí misma. Tiene signos que pueden ser detectados a tiempo, a fin de que los niños puedan disfrutar de su infancia, crecer y desarrollarse en el momento adecuado, tal como se detalla en el portal Pubertad Precoz Central, un sitio impulsado por la Fundación de Endocrinología Infantil (FEI) que desde hace tres años realiza la campaña es #HablemosDePubertadPrecoz.


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