Aviso de Jaldo al resto del gabinete

Unos bien pueden decir que se limitó a mover fichas en el tablero oficial; pero otros pueden entender tranquilamente que Jaldo lo pateó para llamar la atención al resto de los colaboradores. Es que el desplazamiento de Stella Maris Córdoba por parte del gobernador interino bien puede considerarse un mensaje dirigido al plantel oficialista, para que lo decodifiquen en un único sentido: cualquiera puede sufrir el mismo destino. Claro, si es que no conforman al tranqueño.

En los pasillos del palacio gubernamental, e incluso en los de la Legislatura, se difundió el rumor de que el vicegobernador en ejercicio del Poder Ejecutivo tenía en la mira desde hace tiempo a la interventora del Instituto de la Vivienda, y que sólo aguardaba tener una mínima oportunidad y la excusa correspondiente para expulsarla del equipo oficialista, y sin que medie ni siquiera una advertencia. En ese marco, el tranqueño subrayó ayer que en su condición de gobernador puede resolver el cambio de funcionarios cuando lo considere necesario, incluso sin avisar al afectado. Que es lo que sucedió en este caso, y que la propia desplazada puso en evidencia a través de Twitter. La ahora ex interventora del IPV comunicó que se enteró por el diario de que debía abandonar su oficina, apuntando al destrato que recibió de parte del mandatario provincial.

Las “inconsistencias” encontradas en los padrones de inscriptos para participar del frustrado sorteo de las viviendas del IPV fueron motivo suficiente para avanzar sobre la ex intendenta de Las Talitas. Esta situación, que generó malestar en los miles de inscriptos en el organismo, y el que Córdoba se halle de licencia fuera de la provincia vinieron a sostener la justificación del repentino movimiento de figuritas en el Gobierno.

La pregunta que cae por fuerza propia es: ¿por qué Jaldo no quería a Córdoba en el ente estatal intervenido? Ayer, precisamente, cuando los periodistas le consultaron al jefe provincial por qué sacó a Córdoba del instituto eludió una respuesta directa y sólo se limitó a referir que está en sus atribuciones resolver cambios en la estructura del PE. Se guardó para sí las razones verdaderas.

Sin embargo, así como aquellos rumores palaciegos daban cuenta en las sombras sobre el disgusto de Jaldo con la funcionaria, también las versiones apuntaban que el descontento del vicegobernador se asentaba en su disconformidad con la tarea que venía desempeñando la funcionaria saliente.

Como si lo supiera y conociera los rumores en torno a su labor, Córdoba, en una carta pública que difundió en las redes sociales, manifestó: “no me relevaron por motivos de gestión, me relevaron por una decisión política que el gobernador interino ya tenía tomada desde el momento en que asumió interinamente”. Y defendió su tarea en el IPV. Tampoco precisó -si es que lo sabía- las verdaderas razones de la decisión política de Jaldo. Este, cuando habló con los colegas de la prensa, en los elogios a Nora Belloni, la sucesora de Córdoba, pareció blanquear las causas del disgusto con la ex diputada nacional. Habló de que llegaba a activar y a movilizar al IPV, de que sabe trabajar en equipo y que iba a ejecutar y no a aprender en el cargo. Se podría leer allí, por contraposición, lo que pensaba de Córdoba para resolver el cambio. Un dato que no debería dejarse pasar por alto es que la ex funcionaria, en su misiva, agradeció a trabajadores, a empresarios y a militantes de Proyecto Popular -el partido político que le permite acoplarse en los comicios-, pero no deslizó ni un gracias a Manzur y menos, obviamente, a Jaldo. Puede entenderse. Si bien el tranqueño tomó la decisión, el hecho de que haya avanzado revela que el jefe de Gabinete también estuvo de acuerdo en que se la saque del juego.

Manzur no se enteró por el diario de la movida de su compañero de fórmula, el vicegobernador lo llamó para ponerlo al tanto de la jugada. Cortesía política. En tanto, Belloni goza de la confianza de Jaldo, trabajó con él cuando era ministro del Interior y tiene más de 20 años en la función pública. Pertenece a los equipos de trabajo de Hugo Cabral, quien ayer estuvo en la asunción de la funcionaria. Jaldo hizo una movida, el resto del gabinete debe tomar nota. ¿Nubarrones de cambios?

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