Avanza el juicio por la muerte de Ana Ríos

Avanza el juicio por la muerte de Ana Ríos

A una semana del inicio del debate oral en contra de Facundo Guerrero, las partes explicaron detalles sobre sus posturas.

EN EL JUICIO. Facundo Guerrero (al medio) junto a su defensor Gerónimo Martínez Molina y un policía. la gaceta / foto de Analía Jaramillo EN EL JUICIO. Facundo Guerrero (al medio) junto a su defensor Gerónimo Martínez Molina y un policía. la gaceta / foto de Analía Jaramillo
07 Agosto 2022

A una semana del comienzo del juicio por el femicidio de Ana Ríos quedaron claras las posturas que presentan las partes sobre el caso, en el cual llega imputado Facundo Guerrero. La valoración de los testimonios escuchados hasta el momento por la querella y por la defensa es dispar.

Según la acusación, el 30 de abril de 2019 la víctima fue al departamento de Guerrero, en San Juan al 800. Allí se habría originado una pelea que terminó cuando la estudiante de Veterinaria cayó desde el balcón. La joven murió al día siguiente a causa de las lesiones. Tiempo después se detuvo a su pareja.

“Ana Ríos era una persona feliz. Los testigos la describieron como una chica llena de proyectos de vida: ella estaba por entrar a una cátedra importante, el 7 de abril iba a viajar a un recital de La Renga y hasta había decidido que luego de recibirse de veterinaria se iría a Jujuy”, explicó el abogado querellante Juan Musi, quien consideró que llevan una acusación en sintonía a la que plantea la fiscal Estela Giffoniello. “El perito psicólogo expuso cómo es la personalidad de Guerrero: es una persona con marcados rasgos psicopáticos, marcada frialdad, ausencia total de empatía hacia el dolor ajeno y a esto ya lo advertíamos, porque cada vez que él hacía algo luego lo negaba”, agregó.

Musi sostuvo: “ese día Guerrero comenzó uno más de los ataques a los que la tenía acostumbrada. Ya en 2016 le había pegado una piña en la cara, la había empujado por las escaleras y arrastrado de los pelos por la calle. Los testigos hablan de muchos hechos de violencia”, afirmó. Luego agregó: “hay indicios claros de lo que pasó ese día. No hay dudas de que hubo peleas y de que habrá una condena porque Ana Ríos era víctima de violencia de género y lo fue también ese día”.

La defensa integrada por Cergio Morfil y Gerónimo Martínez Molina dio otra visión sobre el hecho. “Sin duda falta escuchar a la gran mayoría de los testigos todavía porque hablamos de 48 citados a declarar. Nadie presenció el hecho, por lo cual nos basamos en el relato de Facundo y en ese sentido remarco que él declaró dos veces sobre el hecho: el 1 de marzo, previo a que Ana fallezca y luego el 18 de abril del mismo año; en ambas él describió situaciones idénticas”, sostuvo Martínez Molina. “Existe un video del hecho. Un camarógrafo estaba grabando con una go pro cuando ocurrió esto. La caída quedó registrada y es tal y como lo cuenta Facundo. Nuestra teoría del caso es que se trató de un suicidio, sin lugar a dudas. Basamos esa postura en los informes de celular, en la declaración del imputado, en la situación personal que atravesaba Ana en cuanto a lo académico y sin dudas también en las declaraciones de los testigos”, analizó.

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