La crítica circulación entre Capital y Yerba Buena

14 Julio 2022

Que las autoridades municipales de Yerba Buena y de San Miguel de Tucumán hayan decidido buscar una solución al caótico cruce de avenidas Belgrano-Perón y Camino del Perú es una buena noticia. No obstante, también hay que precisar que el anuncio de un pronto inicio de las obras para remover la cuestionada rotonda desnuda la falta de planificación urbanística y de infraestructura vial.

Ayer, los intendentes de ambas administraciones firmaron el convenio mediante el cual se comprometen a financiar los trabajos para quitar la rotonda, con la finalidad de agilizar la circulación del tránsito en una de las esquinas más colapsadas del área metropolitana. Allí confluyen los tucumanos que residen en las zonas que mayor crecimiento urbanístico tuvieron en los últimos años: hacia el oeste en Yerba Buena y hacia el norte en Tafí Viejo, con al menos una decena de complejos habitacionales. Es tal la urgencia por hallar una solución que a principios de mes directivos de la Cámara Tucumana de la Construcción se reunieron con representantes de los tres municipios involucrados y de la Dirección Provincial de Vialidad, atento a que el Camino del Perú depende de la repartición provincial. Según estimaciones oficiales, alrededor de 3.000 vehículos por hora transitan por esa vía. ¿Por dónde circularán durante el tiempo que demande la obra?

El secretario de Gobierno capitalino, Rodolfo Ocaranza, anticipó que serán inevitables los cortes en la zona mientras se realicen los trabajos y que, en consecuencia, previamente se deberán elaborar alternativas de circulación. Los contratiempos serán el costo a pagar para obtener una solución. El asunto es por dónde se desviarán los vehículos en ambos sentidos: este-oeste y sur-norte.

Muchas opciones no hay, debido a que el crecimiento demográfico de la zona no fue acompañado de una planificación adecuada. Los ejemplos sobran. Desde avenida Belgrano hacia el sur y hasta la Mate de Luna, para cruzar el Canal Sur hacia y desde la “Ciudad Jardín” sólo hay tres puentes: San Juan, Mendoza y San Martín. El que seguramente será más utilizado es el cruce sobre calle San Juan, que ya es un peligro porque se encuentra desbordado y desordenado. Ocurre que quienes van hacia el oeste por Don Bosco llegan hasta el canal, giran al norte una cuadra y buscan ingresar a Yerba Buena por San Juan en sentido contrario al tránsito de esa arteria, lo que genera grandes embotellamientos. El puente sobre Mendoza sirve sólo para descargar el tránsito hacia la capital y aquellos que suben por San Martín lo hacen preferentemente para tomar la avenida Aconquija.

Ya del lado norte de la Belgrano, el panorama es similar. La calle Italia, que desemboca en la esquina de la Sociedad Rural, ya presenta un importante tránsito y el semáforo allí instalado hace más lenta la circulación. Luego aparecen alternativas un tanto más alejadas y complicadas para quienes lleguen o vayan desde Yerba Buena-Tafí Viejo a la Capital, y viceversa. Por ejemplo, la calles Paraguay y Ecuador, Perú, Bolivia (por los barrios Oeste I y II). Aquí, el problema se repite, sólo hay dos cruces en el canal hacia la Capital (desembocan en el barrio Modelo). La última opción es el barrio Congreso; el problema es que ya ese cruce es un caos (desemboca en la zona de La Cartujana) porque también sirve de nexo con Lomas de Tafí.

Frente a ese panorama, es imperioso que las autoridades, antes de iniciar la necesaria obra en la rotonda de Camino del Perú, expliquen, señalicen y mejoren las vías alternativas de circulación que se habilitarán. Y los automovilistas, agudizar la paciencia y la prudencia.

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