QUEDÓ OBSOLETO. El desarrollo urbano de esta zona del Gran San Miguel, especialmente en Yerba Buena, colapsó el ordenador de tránsito. la gaceta / fotos de fanco vera
Dos firmas en un documento público marcarán hoy el principio del final de la rotonda que separa la capitalina avenida Belgrano de la yerbabuenense avenida Perón, en la intersección con el Camino del Perú.
La Intendencia de San Miguel de Tucumán será el escenario donde, a las 10, los jefes municipales Germán Alfaro y Mariano Campero suscribirán el convenio por el cual se comprometen a pagar en partes iguales la obras para la remoción de ese ordenador de tránsito, que quedó obsoleto frente al desarrollo urbanístico que se viene dando en esa zona del Gran San Miguel, especialmente en la “Ciudad Jardín”.
Las tareas viales
Cuatro son las obras que se realizarán en ese vital cruce de caminos, según la “memoria descriptiva” de la obra elaborada por la Dirección de Obras Viales de la Municipalidad capitalina.
La más ostensible es la obra vial. “A los fines de poder incrementar la capacidad de la intersección, se elimina la rotonda”, sentencia el informe. ¿Cómo quedará esa encrucijada? El tránsito será ordenado por medio de un nuevo complejo semaforizado. Las calzadas, en todos los casos, tendrán tres trochas de ancho. Estará habilitado el giro libre a la derecha (para lo cual se construirán las correspondientes “isletas”). También se podrá girar a la izquierda, pero sólo cuando lo habilite el semáforo.
Al respecto, se proyectan dos obras complementarias. La primera es el ensanchamiento del Camino del Perú (ruta provincial 315) en el sector norte de la intersección, dónde “actualmente hay una calzada de dos trochas”.
Pero la ampliación del Camino del Perú de no podrá darse en ambos costados de la carpeta asfáltica. “Por tratarse de una ruta provincial que todavía no tuvo su correspondiente tratamiento urbano, la zona de camino es amplia, pero en el sector Oeste se encuentra un canal profundo muy cercano a la calzada, por donde circulaba anteriormente el arroyo Caínzo. Por este motivo el ensanche proyectado se encuentra totalmente hacia el lado Este de la ruta”, precisa el relevamiento técnico.
El otro trabajo es la readecuación de los separadores de tránsito de las avenidas Belgrano y Perón, así como la construcción de los separadores faltantes sobre el Camino del Perú.
El nuevo desagüe
El segundo capítulo de obras es un desagüe pluvial. La “memoria descriptiva” registra que, cuando hay tormentas, se produce serios anegamientos en el tramo Este de la intersección, es decir, en Camino del Perú y avenida Perón. El agua, además, arrastra áridos. “El caudal ingresa con un nivel que supera el nivel del cordón de la rotonda, que queda sumergida. Como se pierde la vista de sus bordes, la circulación de vehículos se torna muy peligrosa”, describe el texto.
Ante esta situación, en la calzada Norte de la avenida Perón (la que más agua acumula) se ejecutará un sistema de desagües pluviales, con cámara de imbornales, fosas de captación y el conducto de conexión al canal Sur.
El alumbrado moderno
El tercer conjunto de obras es el alumbrado público, a partir del “reacondicionamiento y puesta a cero de todas las columnas metálicas en el área”.
La red de alimentación eléctrica será subterránea y se reemplazarán todas las luminarias. Se instalarán luces del tipo “led” en todos los casos, de entre 280 watts y 180 watts de potencia.
Los semáforos
El último conjunto de tareas coplementarias es la semaforización. Con la eliminación de la rotonda, necesariamente, se desmontarán los semáforos actuales. Los trabajos consistirán en la reubicación de los artefactos, a los que se les hará una suerte de “service” de reacondicionamiento.
Además de la renovación del cableado, se los dotará de un nuevo sistema óptico con luces del tipo “led”.
La planificación
Las obras, naturalmente, afectarán el tránsito. Sin embargo, en la programación de los trabajos se hace hincapié en que la circulación de vehículos no debe ser interrumpida de manera total en ninguna etapa de los trabajos.
“Las obras deberán planificarse por etapas de forma tal que en ningún momento se interrumpa en forma total el tránsito vehicular, sino que las restricciones a la circulación deberán ser parciales”, se hace hincapié en la memoria descriptiva.
La Municipalidad de Yerba Buena tendrá a cargo la licitación pública y la adjudicación
“El costo de la obra será afrontado en partes iguales por los firmantes”, establece el convenio que hoy, a las 10, rubricarán los intendentes Germán Alfaro y Mariano Campero. El presupuesto oficial de los trabajos fue estimado en $ 54,7 millones. Como las tareas también se realizan sobre la ruta provincial 315 (el Camino del Perú), las municipalidades consiguieron la autorización de la Dirección Provincial de Vialidad para ejecutar la obra. La intendencia de Yerba Buena tendrá a su cargo el proceso de licitación pública, la adjudicación, el control y la certificación de los trabajos.








