Expectativas por el acueducto de Vipos

11 Julio 2022

El proyecto del nuevo acueducto de Vipos fue presentado hace pocos días en Tafí Viejo, durante una audiencia pública llamada “de socialización” en la que se describieron las características de la obra y se explicó el informe de impacto ambiental elaborado para la realización del trabajo, que solucionará, según se promete, el problema del agua para unos 200.000 tucumanos ubicados en el área norte de San Miguel de Tucumán y Yerba Buena, Tafí Viejo y su área circundante (Los Nogales, Nueva Esperanza y Villa Carmela), Tapia y parte de Vipos. Esta audiencia sobre el informe de impacto ambiental era un requerimiento del Banco Interamericano de Desarrollo como último paso para el llamado a licitación (aproximadamente en 45 días) para la construcción, que costará unos 1.100 millones de pesos y que insumiría 24 meses de labor, de acuerdo a lo informado en la reunión.

La necesidad de semejante propuesta está fuera de toda duda y ha sido recibida con enorme expectativa, puesto que el área se encuentra saturada. La urbanización se ha expandido sobre todo en esta zona. Por un lado se verificó en las últimas dos décadas un fuerte crecimiento en el sector que faldea el cerro, tanto en Yerba Buena como en San Pablo , así como al norte y al este del municipio de Tafí Viejo. Cebil Redondo, el sector donde está Villa Carmela, ubicado entre Yerba Buena y Tafí Viejo, ha tenido que suspender los pedidos de loteos -“llegan constantemente las propuestas”, dijo el delegado comunal en la audiencia- porque afronta una crisis de agua y de circulación. “Yerba Buena y Tafí Viejo han ido desbordándose en mi pueblo”, describió. Además, por otra parte, al este de Cebil Redondo se encuentra el megabarrio Lomas de Tafí, al cual hubo que auxiliar con una derivación del acueducto que provee agua a San Miguel de Tucumán directamente del Cadillal. Todo este crecimiento ha impactado en la zona noroeste de la capital, en la que algunos barrios, como El Bosque, padecen insuficiencia crónica de agua. Otros sectores, como el norte de Yerba Buena y Tafí Viejo, están llegando al límite de pozos. Precisamente el jefe del Enohsa Norte Grande dijo en la audiencia que esta nueva obra, que ayudaría a aplacar durante 20 años los problemas de líquido potable de esta zona, “va a permitir un descanso temporal del acuífero del Gran San Miguel”. En efecto, el nuevo acueducto duplicará, de acuerdo al proyecto, la capacidad del viejo conducto que provee de líquido a la capital, y además haría un reparto de agua a cinco zonas en su recorrido de 51 km.

En la audiencia se plantearon, no obstante, dos inquietudes de los vecinos de Vipos, zona proveedora del líquido que no sólo no está beneficiada directamente -se les promete que se les construirá otro pozo- sino que temen que el nuevo acueducto pueda agravar sus problemas de agua. Esa fue una de sus inquietudes y se les aseguró que las previsiones técnicas indican que eso no ocurrirá, al tiempo que se añadió que no se agravaría la crisis de riego y que antes bien podría haber mejoras en ese sentido, si además se obtiene otro proyecto específico de obra de riego para productores. La otra cuestión que plantearon fue que este proyecto parece elaborado a partir de datos de fines de los años 60 y la respuesta fue ambigua. Por un lado les dijeron que la falta de datos es frecuente en la provincia y que en un año Recursos Hídricos tendría nuevas mediciones, y por otro que la Sociedad Aguas de Tucumán “tiene cabal conocimiento de los ciclos que tiene el río”.

Sería importante que estas inquietudes sean respondidas adecuadamente cuanto antes, considerando la importancia de esta obra, largamente esperada, que debería concretarse en tiempo y forma.

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