Gustavo Ahualli: “Enseñar el arte del canto me da mucha satisfacción”

El barítono tucumano está radicado en Washington DC, donde dirige un Centro de Estudios de Música Latinoamericana. Su agenda artística incluye un recital en el teatro San Martín.

DE REGRESO. Gustavo Ahualli hará música de cámara. DE REGRESO. Gustavo Ahualli hará música de cámara.

Aunque hace unas dos décadas, su vida late en los pagos de Hemingway y Gershwin, su corazón sigue mirando al sur, donde florecen los afectos de sus raíces. Desde el Coro Universitario de Tucumán partió esa voz que hizo escala en el Teatro Colón, llegó a escenarios estadounidenses con la ópera de la mano y cantó como solista durante una misa ofrecida por el papa Benedicto XVI en el Yankee Stadium. A lo largo del tiempo, el barítono Gustavo Ahualli fue descubriendo los placeres de la docencia y de las actividades académicas, que nutren su arte lírico. “Desde hace ya casi 10 años enseño en la cátedra de Vocal Performance de la Rome School of Music, Drama and Art, de la Catholic University of América, en Washington DC. La verdad es que la decisión de haber aceptado entrar en la actividad académica ha sido acertada. Siempre tuve afinidad por la docencia y ahora, después de tantos años de experiencia, me doy cuenta de alguna manera que he heredado está vocación de mis padres, quienes, como vos sabes, fueron docentes de alma. Enseñar el arte del canto me da mucha satisfacción; estos años he aprendido el oficio, pero además me he abocado al estudio concienzudo de la pedagogía y de todo lo pertinente al desarrollo de la voz humana en el arte lírico”, comenta el cantante.

- También has incursionado en actividades académicas en Washington DC.

- Hace tres años, la nueva decana de la Rome School of Music, Drama and Art, Jacqueline Leary Warsaw, me ofreció la dirección del Centro de Estudios de Música Latinoamericana para graduados de la misma institución. Este Centro de Estudios fue creado en 1984 con el objetivo de promover el estudio, investigación y difusión de la música latinoamericana. Su primera directora fue la musicóloga argentina Emma Garmendia, que como bien sabes, era también tucumana. Emmita dirigió el Latin American Music Center hasta su retiro en el año 2000. Tuve el privilegio de conocerla cuando en 1999, después de haber terminado mi maestría en Canto en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, viajé a Estados Unidos tratando de encontrar mi rumbo académico, llegué a Washington DC y la conocí. En ese momento, yo tenía también la posibilidad de ir en Nueva York hacer un curso de verano con el maestro Daniel Ferro para el cual canté con la mediación y presentación del maestro Héctor Zaraspe. Garmendia insistía que yo debía ir a la Catholic University y me decía: “Gustavo, tenés que seguir estudiando y esta es una institución que te va a abrir puertas”. El destino quiso que terminara en Nueva York; sin embargo, 12 años más tarde la misma Universidad Católica me invitó a formar parte de su estamento de docentes.

- ¿Qué tarea específica realizás en ese Centro?

- Hoy desarrollo una actividad multifacética, teniendo no solo la responsabilidad de los estudiantes y de dirigir el Centro de Estudios de Música Latinoamericana, pero además de mantener mi voz y continuar mi actividad artística. La labor de administrador es ardua, todos los días se aprende algo nuevo. La dirección de este centro es compleja ya que incluye aspectos administrativos y también de producción, promoción e investigación. Hace dos años, y bajo mi gestión, recibimos un premio de la Latin Grammy Cultural Foundation, lo que nos permitió empezar una importante tarea de modernización de nuestra colección de música latinoamericana. Esta colección es única en muchos aspectos: gran parte de ella comprende una donación importante de la OEA (recibida bajo la administración de Garmendia y con el auspicio de su esposo el pianista Efraín Paesky que dirigía el Interamerican Music Council) con ejemplares únicos de composiciones comisionadas por la misma OEA y que en muchos casos, nunca fueron publicadas. El dinero recibido de la Latin Grammy Cultural Foundation nos permitió empezar un trabajo de catalogación, y en el futuro seguiremos con la digitalización de todo el material para que de esta manera músicos de todo el mundo tengan acceso a esta colección de características únicas.

- En el plano artístico, ¿por dónde llevaste tu canto y cuáles son tus proyectos más inmediatos?

- Estas actividades no me impiden seguir cultivando mi primer amor, el canto. Aun durante estos años difíciles de pandemia, he seguido cantando y ahora que las cosas mejoran, mis actividades artísticas empiezan a volver a la normalidad. Algunas de mis presentaciones recientes incluyen Carmina Burana, de Carl Orff con el St. Mary’s College, La Bohème con In-Series (Washington DC), recitales de música de cámara, conciertos con la Trinity Chamber Orchestra, concierto de ópera brasilera con la CUA Symphony Orchestra en el Strathmore Auditorium y “Carmen”, con la Washington Nacional Opera. En este mes tengo que cantar Danilo en la “Viuda alegre”, de Lehar, con la Trinity Chamber Orchestra, y en Buenos Aires me presentaré en un recital de ópera junto a la mezzosoprano María Luján Mirabelli y la pianista Eduviges Picone. Luego sigo a Santa Rosa de la Pampa a cantar una “Luisa Fernanda”, de Moreno Torroba; posteriormente viajaré a Tucumán donde me presentaré a fines de este mes en un recital de música de cámara junto al estimado maestro Mauricio Guzmán. En agosto regreso a Buenos Aires para hacer un concierto de ópera con la Sinfónica de San Martín, bajo la dirección de la maestra Susana Frangi.

- Cartón lleno…

- A mi regreso a Washington me esperan trabajos de producción para el Centro de Estudios de Música Latinoamericana y además una nueva producción de Carmina Burana para estrenar la nueva sala de conciertos del St. Mary’s College en Maryland. Para mí es un gran placer siempre volver a mi tierra, a mis costumbres, a mis afectos, y por supuesto, me siento privilegiado de poder hacer música en nuestro querido teatro San Martín, en esta ocasión en un ciclo de música de cámara. Además, quiero adelantar que me he comprometido con el presidente del Ente Cultural de la Provincia, doctor Martín Ruiz Torres, a regresar en 2023 para encarnar el personaje del “Macbeth”, de Verdi, para el Septiembre Musical. Este es un rol difícil y complejo que nunca se hizo en Tucumán y que tuve el privilegio de interpretar hace unos años en Houston con excelentes críticas.

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