IMPULSORAS. Alejandra Muratore en canto y Selva Varela Istueta en danza son las creadoras de “Mujer Poesía”.
“‘Mujer Poesía’ es un concierto que honra a la energía femenina en toda su expresión, entregada a su esencia creativa, trascendiendo las ataduras sociales y generacionales. La celebra en su hacer artístico con canciones, danzas y metáforas, desde el amor y el desamor, la pérdida y el encuentro. Intenta inspirar a todas las personas a animarse a naufragar en su deseo, en lo pendiente, en lo postergado, a entregarse a su impulso y a descubrirse en caminos impensados”.
De esta forma Alejandra Muratore define al espectáculo que presentará junto a Selva Varela Istueta esta noche, a las 21 y en el teatro San Martín (avenida Sarmiento 601), al frente de un grupo de 18 artistas. Compartirán canciones de autores latinoamericanos, danzas afroguineanas y latinoamericanas y textos de autoras como Marina Casado, Rosa María Roffiel, Elvira Sastre y Alejandra Pizarnik, a partir de una “mirada desde la mujer libre, entregada a su instinto, a su naturaleza, a su pasión, alejándose de las ataduras sociales”, anuncia.
“Esta obra refleja la realidad que atravesamos. En un mundo aun no liberado de los tópicos y los prejuicios patriarcales, las mujeres nos construimos activas y autónomas en una sensibilidad diaria, tejiendo poesía en cada hacer familiar, cultura, social y artístico. En este contexto, la palabra ‘poesía’ simboliza y engloba la energía femenina desplegada en el hacer artístico, su identidad con una voz propia”, puntualiza la cantante en diálogo con LA GACETA.
- ¿Qué puntos de unión hay entre los trabajos de Selva y el tuyo?
- Nuestro hacer artístico es más bien un hacer cultural y social. Abrimos y construimos espacios en los que las personas pueden no sólo aprender danza o canto sino, también, reconstruirse y encontrarse con aquello que muchas veces está interrumpido o postergado. Transitar un proceso de aprendizaje artístico, lleva a la persona a encontrarse muy consigo misma, a descubrirse en diferentes momentos desde lo cotidiano diario y desde lo emocional.
- ¿El modelo de mujer que postulan tiene asegurado su espacio en la sociedad actual?
- Este concierto es más bien una celebración, un homenaje a la mujer como arquetipo entregada a su deseo, sin ataduras. Le decimos homenaje porque, de alguna forma, celebramos los espacios que se fueron ganando en la sociedad, haciendo pleno uso de ellos para compartirlos. Y en esta propuesta, ensamblamos tres de esos espacios: el canto, la danza y la poesía.
- ¿En qué momento está la construcción de esa mujer dentro de un sistema que se resiste a ceder privilegios?
- Vivimos un momento con mayor protagonismo que nunca, pero falta tanto aún… Los pilares de la estructura son muy fuertes y hay que seguir transitando la transformación. Esta obra puede ser justamente una expresión de esto: la mujer protagonista sobre la que se traza todo el guión y lo que va sucediendo.
- ¿Cuál es la poesía que reivindican desde su propuesta escénica?
- La de la sensibilidad de la mujer puesta a cada instante en cada hacer cotidiano. Hay una suerte de carga que la mujer tiene de justificar y demostrar su capacidad y su saber en las cosas que hace; hay una naturaleza creativa, fresca, sensible en cada una, pero que no todas las mujeres han podido (ni tienen) la posibilidad de desarrollarla o potenciarla. Pero la Mujer hace Poesía cada día.
- ¿En qué consiste el espectáculo como tal?
- En un concierto de canciones interpretadas por mí, algunas que serán parte de mi próximo disco (el tercero ya), ensambladas a través de la interpretación de Ruth Plaate en poesía, con las danzas de la mano de Selva y su grupo Bembé Guiné.
- ¿Cuándo se conocieron y cómo vienen trabajando juntas?
- Nos conocemos con Selva hace dos años, cuando comencé a tomar clases en Bembé. Ella empezó a invitarme a sumar mi canto en los eventos a los que iban a bailar con su grupo, siempre de danza y canciones afroguineanas. Y este año, entre mates y conversaciones que compartimos como amigas, surgió la propuesta de ensamblar ambas propuestas en un espectáculo, que a primera vista no tiene puntos en común. Comenzamos a tejer con diferentes condimentos lo que va a ser una verdadera celebración desde el escenario y hasta la platea.








