
La partida del destacado médico tucumano Emilio Buabse, a los 95 años, causó dolor en el mundo de la salud y en el ámbito deportivo, ya que su apellido está íntimamente ligado al rugby provincial.
Buabse se recibió de médico un par de días antes de cumplir 24 años y se especializó en infectología. Con los años, se convirtió en uno de los pediatras más reconocidos de Tucumán.
Había estudiado en la Universidad Nacional de Córdoba, cuando en Tucumán aún no existía la carrera. Poco después de recibirse se presentó en el Hospital de Niños de Córdoba para trabajar en la sala de infectología pediátrica. Fue un miembro destacado del Colegio Médico de Tucumán. Era el asociado número 84 de la entidad.
Fue, además, integrante del Grupo Alberdi, que durante años participó de la vida pública e institucional de Tucumán como una usina de reflexión y pensamiento.
En 2019, su imagen se viralizó porque concurrió a votar, aunque ya no estaba obligado a hacerlo. “Soy democrático, creo en la libertad y tengo que votar lo mejor. Ese es mi pensamiento”, contó en esa oportunidad.
El recordado médico ayudó a combatir las epidemias de viruela, de poliomielitis, que en ese entonces se denominaba parálisis infantil, y de hepatitis A y B que hubo en Tucumán. “He vivido la salud de Tucumán a través de 47 años. Le aseguro que mi corazón está en Tucumán; tengo en el alma el tucumanismo. He nacido en Tucumán y voy a morir en Tucumán”, afirmó en ese momento.
Casado con Dora Mukdise, padre de Pablo y Fernando y cultor del buen humor, Buabse se jactaba de tener en su casa una “epidemia de médicos”.
Tanto la comunidad científica como la deportiva lo despidieron en las redes sociales con dolor. En particular, el club Los Tarcos, donde se destacaron sus hijos y ahora practican el deporte de la ovalada sus nietos.
En plena pandemia de coronavirus, Buabse, siempre con espíritu de infectólogo comprometido con la salud pública, transmitió a los tucumanos una advertencia, pero también un mensaje esperanzador: “realmente es un virus malvado, perverso… Sin embargo, hay dos cosas muy importantes a tener en cuenta: por un lado, distanciamiento social y barbijo. Por otro: las vacunas, se van utilizando y perfeccionando, va llegar un momento en que estas enfermedades serán superadas”.







