Recreando la memoria de la “Mecha”

Testimonio "Yo no canto por cantar".

Corazón hecho canto que rueda por las alas del mundo, llevando un abrazo latinoamericano. Una voz, nacida en un hogar pobre, a pocos metros del parque 9 de Julio, despierta la admiración de los pueblos que la escuchan. No solo trasciende fronteras. Tucumán viaja en un repulgo de su corazón. Mercedes Sosa vive no solo en la memoria de los que amaron su arte, también la de familia, que fue su sostén en la vida, especialmente durante las adversidades. Una mirada desde lo cotidiano, los afectos, es la que propone Coqui Sosa en Yo no canto por cantar. Legado de Mercedes Sosa. Historias y relatos de momentos compartidos con la Tía Mercedes, su primer libro.

“Un cantante debe estudiar toda su vida y fundamentalmente, cuidar su herramienta, la garganta. Un profesor de canto no te enseña a cantar, te ayuda a cuidar tu voz y utilizar los recursos que uno tiene, muchas veces sin saber que los tiene. Es muy importante que alguien te escuche y te ayude. Es la única forma de crecer”, le dice la Mecha a su sobrino, que dejó sus estudios arquitectónicos, para comenzar a hollar el camino de cantor, luego de que su tía lo invitara a cantar en el Festival de Cosquín 85.

Coqui, Jorge Luis Sosa para la biografía, que tuvo la suerte de compartir muchos viajes y recitales con su tía, recrea distintos momentos: las amenazas de muerte de los militares, el duro exilio, el retorno en 1982, los 13 recitales en 10 días que dio en el Teatro Ópera, sus momentos finales, la “Marta” de entrecasa... “Una canción tiene sus secretos y solamente cantándola y escuchándola muchas veces, vos podés encontrar… si un artista no tiene disciplina para estudiar, para dedicarle el tiempo necesario a su arte, si no lee, si no conoce y entiende cada palabra, nunca va a poder interpretarla correctamente… puede cantarla, pero no expresar lo que su creador quiso decir”, le dice a Coqui.

Mercedes tuvo siempre artistas invitados en sus conciertos. Pocos saben que les pagaba. “Tenía un profundo respeto por el artista en su condición de trabajador y la retribución económica que debía recibir por serlo. En eso, ella inflexible, jamás permitía que alguien lo pusiera en duda”, señala el autor. Consejos, pensamientos profundos sobre el oficio de cantar y la vida, recorren estas amables páginas; da la impresión de estar conversando con el mismo Coqui Sosa. Un libro escrito con el corazón. “Luchando contra la muerte, carnavaleando la vida, ahí anda Mercedes Sosa, voz donde el pueblo florece”.

© LA GACETA

Roberto Espinosa 

COQUI SOSA (Trascendernoa – Tucumán)

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