
Pasaron 21 años desde que se encontraron restos humanos en las Ruinas Jesuíticas de San José de Lules; estaban enterrados a una profundidad de 1,50 metro afuera de la Iglesia y Convento del lugar. Este descubrimiento llamó la atención de Tamara Taddei, quien con el objetivo de conocer la historia y luego de cuatro años de haber iniciado la investigación, ayer logró terminar con la excavación para finalmente validar su hipótesis. La arqueóloga compartió a LA GACETA detalles de la investigación, que sigue en curso.
“Los restos óseos humanos se encontraron en 2001 a raíz de la instalación de un sistema eléctrico subterráneo para los alrededores del sitio. Estas obras correspondían a la puesta en valor y restauración del monumento histórico”, inició la explicación. La dirección encargada de la instalación descubrió los restos mediante el uso de una retroexcavadora y de esta manera se dio aviso al Instituto de Arqueología y Museo (IAM), que realizó un rescate arqueológico y resguardó las muestras.
Se trata de 11 individuos de distintas edades y géneros. Según la información que Taddei compartió a LA GACETA, no fue posible determinar el sexo de dos de ellos, mientras que tres corresponden al género femenino y dos al masculino. Dos de los restos encontrados corresponden a adultos jóvenes y una de ellas es una bebé que no supera los dos años de edad.
El procedimiento
Taddei inició la investigación en 2018 para elaborar su tesis doctoral. El trabajo de excavación en el lugar comenzó el año pasado, porque para poder llevar a cabo el procedimiento debía poseer un estudio previo del lugar y el contexto histórico. A la hora de iniciar la excavación, el Instituto le concedió el equipamiento necesario y también contó con la ayuda de amigos, colegas y estudiantes de la carrera de arqueología. Además, recibió una beca de Conicet y esto también la ayudó a realizar la investigación. “A mí siempre me llamó la atención este tipo de análisis, por eso al conocer de estos restos biológicos decidí utilizarlos para realizar mi tesis doctora. De los 11 individuos me enfoqué en cinco, ya que poseía el registro con fotografía y ubicación de donde fueron encontrados”, contó.
La tarea de excavación ya terminó y solo queda analizar los restos y compartir a la población los resultados obtenidos. “Ayer finalizamos la excavación, ahora se llevará a cabo un protocolo de análisis para luego comunicarle a la población local los resultados de la investigación, ya que esto forma parte de la historia de Tucumán”, resaltó.
¿Cuál es la hipótesis?
Este descubrimiento desató un misterio: ¿De dónde provienen esos restos? La hipótesis elaborada considera que podría tratarse de miembros del ejército militar que se hospedaron en el lugar en el siglo XIX. “Se cree que uno de los individuos habría sido un soldado. En el laboratorio se halló una hebilla metálica que, según sus características, habría formado parte de los uniformes militares del siglo XIX. Sabemos que durante las guerras de independencia hubo fracciones del ejército que se hospedaron allí”, dijo la profesional. Con la idea de complementar los datos obtenidos y realizar la hipótesis, Taddei recurrió al Archivo Histórico de Tucumán.
Reconstrucción histórica
El siguiente paso ahora que finalizó la tarea de excavación corresponde al análisis y reconstrucción de la historia. “Ahora continúa la etapa de análisis de laboratorio con archivos históricos para reconstruir la historia de ocupación del sitio”, comentó. Asimismo, compartió la importancia de este descubrimiento. “Lo que busco con esta investigación es revalorizar este sitio histórico a través de la arqueología”, puntualizó Taddei.
Además, se mostró optimista acerca de lo que podría surgir a partir de esta investigación. “La idea es que a raíz de esta investigación inicial se abran otras ramas de distintas problemáticas relacionadas con el sitio”, indicó.
(Producción periodística: Bárbara Nieva).











