La gran inquietud que presentan todos los futuros jubilados del régimen previsional general, es cuánto van a percibir o cómo se liquidará su beneficio previsional.
Dentro del régimen común contamos con tres prestaciones previsionales y cada una posee una forma de calcular el haber: jubilación ordinaria, jubilación por invalidez y pensión por fallecimiento.
Los montos de haberes previsionales oscilan entre un haber mínimo garantizado por ley y una jubilación máxima, cuyo tope proviene del año 2005, de la Ley de solidaridad previsional.
Si bien es cierto no existe un porcentaje definido por ley para la determinación del haber, es fundamental tener presente que el mismo depende del promedio de sueldos actualizados de los últimos 120 meses, en el caso de la jubilación ordinaria, y de la cantidad de años de aportes que se logren acreditar en el expediente; siendo que todo año que exceda los 30 mínimos requeridos, mejorarán el haber previsional.
En el caso de la invalidez y la pensión por fallecimiento, dependerá del promedio de los últimos 60 meses de sueldos actualizados y de la condición de aportante que el trabajador tenga o haya tenido; sobre esas variables se determinará el haber, pudiendo ser mayor o menor en función de si es un aportante regular o irregular con derecho.
Por otro lado, también es importante contar con remuneraciones formales mientras el trabajador estuvo activo, dado que Anses tomará para el cálculo sólo los sueldos sujetos a aportes y no, por ejemplo, los conceptos no remunerativos.
Nuestro Sistema funciona de manera inversamente proporcional, es decir que quienes poseen mayores remuneraciones en actividad, serán quienes menor haber previsional percibirán en la etapa pasiva y viceversa (porcentualmente hablando), salvo que puedan acreditar mayor cantidad de años de aportes, lo cual redundará en beneficio de los ingresos del futuro jubilado.
Movilidad previsional
Una vez ingresados al sistema, todos los beneficiarios percibirán aumentos cada tres meses en función de la aplicación de la ley de movilidad previsional: estos aumentos son porcentuales, por ende, son montos en pesos diferentes para cada beneficiario, los que se definen en función del promedio de aumento de sueldos de los trabajadores formales del país y de la recaudación previsional.
La vida laboral, luego de 30 o mas de 30 años trabajados se traduce en una vida pasiva como Jubilados o pensionados, del mismo tiempo o mayor al tiempo trabajado, por lo cual es preciso darle a la gestión la importancia que merece, dado que, como resultado de la misma, obtendremos el que será nuestro ingreso por el resto de nuestras vidas.








