Consejos para realizar la plantación mecánica comercial de dos cepas

Expertos de la Eeaoc y de la Compañía Azucarera de Concepción dieron detalles.

21 Mayo 2022

Durante la jornada organizada por el subprograma Agronomía de Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), Gustavo Erimbaue, de la Compañía Azucarera Concepción (CAC) y Juan Giardina (Eeaoc) mostraron una plantación mecánica comercial realizada con dos de los nuevos cultivares liberados por el Pmgca-Eeaoc, las variedades TUC 06-7 y TUC 02-22.

La plantación es una de las etapas de mayor importancia e inversión económica en el cultivo de la caña de azúcar; y varios aspectos deben tenerse en cuenta para asegurar su éxito. Los profesionales explicaron que entre los temas más importantes a considerar se encuentra la época de plantación, ya que define el escenario ambiental en el que se iniciará el cultivo. La plantación que se vio durante la jornada técnica corresponde a la época otoño-invernal, ya que se plantó durante los primeros días de junio, la época más típica para las plantaciones en Tucumán.

“Otro aspecto fundamental es la preparación del suelo, que tiene como objetivo acondicionar la cama de siembra para recibir la semilla y proporcionar las condiciones óptimas para el desarrollo inicial del cultivo”, dijeron.

En el caso de la plantación mecánica, explicaron que la preparación del suelo es muy exigente para que se logre el íntimo contacto de la caña semilla con el suelo, evitando la formación de cámaras de aire lo que contribuirá fuertemente a asegurar la brotación de las yemas. “En este lote, recientemente cosechado con soja, se preparó el suelo con una pasada de rastra, luego un subsolador y dos pasadas más con rastra y rollo”, añadieron Giardina y Erimbaue.

En las plantaciones mecánicas la caña semilla con la cual se abastece la máquina plantadora se cosecha mediante una cosechadora integral. En esta etapa se deben tener en cuenta algunos aspectos, como la reducción de la velocidad de avance de la cosechadora, el óptimo estado de las cuchillas de corte basal y troceadoras, la disminución del número de cuchillas troceadoras, la desinfección de las cuchillas con amonio cuaternario, entre otros.

Estas adaptaciones tienen como objetivo limitar los daños mecánicos que pueden afectar las yemas y evitar las reinfecciones con la bacteria que causa el Raquitismo de la Caña Soca (RSD). “Es en esta etapa donde se producen los mayores daños a las yemas, afectando la viabilidad de la semilla y su posterior brotación y el establecimiento del cañaveral. Estas adaptaciones tienen vital importancia sobre todo en algunas de las nuevas variedades ya que tienen yemas más expuestas que LCP 85-384”, destacaron los profesionales.

En la plantación mecanizada resulta muy importante determinar la cantidad de yemas viables por metro y de esta forma se logrará ajustar una adecuada densidad de siembra para evitar fallas en la plantación. “En el caso de la plantación mecánica, y como consecuencia de los posibles daños que sufren las yemas por la cosecha mecánica de la caña semilla así como por el menor tamaño de la estaca que la expone a mayores riesgos de deshidratación, normalmente la densidad de plantación es alta y por ello la cantidad de semilla que se utiliza por unidad de superficie es mayor, siendo este uno de los aspectos sobre el que se debe seguir trabajando para lograr una plantación mecánica más eficiente”, dijeron Giardina y Erimbaue.

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