Un buen diagnóstico, para evitar enfermedades

Expertas destacaron la importancia de que se haga el análisis en laboratorio.

SÍNTOMAS. Los técnicos de la Eeaoc dieron detalles de las enfermedades. SÍNTOMAS. Los técnicos de la Eeaoc dieron detalles de las enfermedades.
20 Mayo 2022

En el marco de la Jornada Técnica que organizó el personal el Subprograma Agronomía de Caña de Azúcar de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), Romina Bertani y Constanza Joya, del laboratorio de la sección Fitopatología de la entidad, se refirieron a la importancia de realizar un diagnóstico oportuno de la caña semilla destinada a la plantación, de manera de evaluar y de garantizar el estado sanitario del material de propagación.

Bertani mencionó que las enfermedades sistémicas constituyen uno de los factores limitantes de la producción de los cañaverales, ya que como la multiplicación comercial de la caña de azúcar se hace por estacas (agámica) estas enfermedades pueden difundirse mediante la caña semilla. En este sentido, destacó que el Raquitismo de la Caña Soca (RSD) es una de las enfermedades más importante en el mundo, y ocasiona significativas pérdidas de producción, lo que justifica contar con semilleros sanos.

Bertani y Joya detallaron que las principales fuentes de transmisión de la enfermedad del RSD son el uso de “caña semilla” enferma y de implementos de corte infectados, por lo que la sección Fitopatología brinda como servicio a los productores cañeros de la región la detección de la incidencia de RSD en muestras de sus lotes semilleros.

Aunque no existen síntomas externos característicos para el RSD, las plantas afectadas presentan crecimiento lento, debido al taponamiento de los vasos conductores, que impide que el agua y los nutrientes circulen, provocando entrenudos cortos y tallos de apariencia “raquítica”. “El número de tallos tiende a disminuir, y esto se incrementa tras los sucesivos cortes (socas)”, señaló Bertani.

Las deficiencias nutricionales o el estrés hídrico pueden producir síntomas similares. Debido a ello es necesario el diagnóstico de laboratorio para conocer el estado sanitario de los lotes cañeros.

En cuanto a los aspectos críticos a tener en cuenta al efectuar el análisis, Joya aconsejó planificar la toma de muestras, considerando que la edad óptima del cultivo para detectar la carga patogénica es a partir de los siete meses desde la brotación. Se deben tomar 20 tallos cada una, tres o cinco hectáreas, según se trate de un semillero Registrado, Certificado o de un lote comercial, respectivamente.

Los tallos se seleccionan al azar; deben provenir de diferentes cepas. De cada tallo se toma la porción basal, se los agrupa, formando un paquete y se rotula. Entre cada corte se deben desinfectar herramientas. No se deben emplear tallos con perforaciones causadas por el “gusano perforador”.

Joya recalcó que la inmunidad no existe, por lo que la principal estrategia de control es la utilización de “caña semilla” sana. “Cada año antes de la plantación es preciso hacer un chequeo sanitario de los lotes utilizados como semilleros”, dijo. Los laboratorios funcionan en William Cross 3.150, Las Talitas, de lunes a viernes, de 8 a 15.

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