Esclarecen millonario robo de plantines de frutilla

Fueron procesados los sospechosos que habrían cometido el robo y el productor que compró las plantas. Un mercado ilegal en Lules

EN MEDIO DEL ALLANAMIENTO. Los investigadores de Delitos Rurales inspeccionan el campo donde se habrían colocado los plantines sustraídos.  EN MEDIO DEL ALLANAMIENTO. Los investigadores de Delitos Rurales inspeccionan el campo donde se habrían colocado los plantines sustraídos.

Un millonario robo de plantines de frutillas fue esclarecido, pero el caso va mucho más allá. La Justicia procesó a los tres sospechosos de haber cometido el hecho y a la persona que compró el botín que, además de iniciarle una causa penal, le ordenó que se encargara de cuidarlos hasta que se resuelva el conflicto penal.

En la primera semana de abril, los responsables de la finca denunciaron que desconocidos ingresaron al campo denominado “La loma del Aconquija” ubicada en la zona del ex ingenio Lules donde le sustrajeron alrededor de 6.000 plantines de esa fruta. Dos semanas después, los mismos productores demandaron que desconocidos le habían extraído otros 8.000 plantines, por lo que en menos de un mes, ya se habían apoderado de unos 14.000.

Personal de la división de Delitos Rurales y Ambientales, al mando de los comisarios Nicolás Marchant, Luis Godoy y Silenio Castaño, reunió información de que tres hombres habrían sido los autores del hecho y que luego le vendieron las plantas a un productor de la zona que, hasta hace muy poco tiempo se dedicaba a otro tipo de cultivos.

Al reunir las pruebas necesarias, se presentaron en la Unidad Fiscal de Robos y Hurtos que conduce Diego López Ávila.

El investigador decidió profundizar la pesquisa. Así descubrió que el valor de los plantines sustraídos era de casi $ 500.000 ($ 35 cada uno) y que los autores del robo los habían vendido a $ 10, es decir, que se quedaron con una suma de $ 140.000.

Además, según las declaraciones de las víctimas, el hurto de esos ejemplares les significaba una pérdida en la producción de unas 11.200 toneladas de fruta, ya que estiman que caja plante puede llegar a generar 800 gramos de frutillas.

El fiscal ordenó que se realizaran dos allanamientos. El primero se desarrolló en el campo del productor Cristian Latina donde supuestamente se encontraron los plantines que se habían sustraído. Especialistas del INTA tomaron muestras y en los próximos días definirán si pertenece al lote robado.

Luego, los policías aprehendieron a Pablo “Kuni” Ruiz, señalado como líder del grupo que cometió el delito, acompañado por los hermanos Leonardo y Emilio Rodríguez. Según la acusación, los sospechosos ingresaron a la finca cuando no había nadia y, manualmente, arrancaban los plantines, los colocaban en bolsas y rápidamente salían a buscar compradores que finalmente los plantaban en sus campos.

“Nos hemos dado cuenta que en Lules existe todo un mercado ilegal de robo y venta de estos productos. Con esta investigación ponemos poner punto final a esta situación”, explicó el auxiliar Miguel Fernández que, bajo las instrucciones de López Ávila, solicitó que se le dicte la prisión preventiva a Ruiz y que se les inicie una investigación a los otros dos acusados.

“Para muchos, puede sonar es que no es un delito grave, pero en realidad, en medio de la investigación nos dimos cuenta que esta práctica era como normal en Lules y no puede ser así. Se genera un daño importante a los productores”, añadió. El juez Rafael Macoritto le dictó la medida cautelar al supuesto líder del grupo y dispuso que los Rodríguez sigan ligados al proceso en libertad. No se descarta que los acusados decidan someterse a un juicio abreviado.

Otro planteo

“Dentro de esa ilegalidad hay personas que también los alimentan. Y son los que compran a un valor mucho menor los plantines que son robados a productores generando severos problemas porque sufren una importante disminución de su producción. No podemos tolerar que estos hechos sigan produciéndose. Hay algunos que se benefician con el esfuerzo del otro”, señaló Fernández al pedir que se lo acuse a Latina de encubrimiento agravado por ánimo de lucro, planteo que fue aceptado por la jueza María Alejandra Balcazar.

El acusado no quedó detenido, pero para seguir en libertad tuvo que pagar una caución real de $ 60.000 y prometer cumplir con una serie de requisitos para no ser detenido. Y uno de ellos es que se hiciera cargo del cuidado de los plantines hasta que el dueño defina qué haría con ellos. En caso de que se murieran, él deberá hacerse cargo y hasta podría terminar tras las rejas por no haber cumplido con una orden judicial.

Durante la audiencia, un representante de la firma indicó que esta es una práctica normal en Lules. “Nos cansamos de hacer denuncias, pero ahora este grupo de policías realizó una investigación y pudieron dar con los autores que están por recibir un castigo. Espero que el mensaje llegue a todos los que están provocando daños en los campos de la provincia”, indicaron los responsables.

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