Una revista que reivindica el poder de la literatura

Artículos, relatos, poemas, fotografías e ilustraciones.

07 Mayo 2022

“Cuando rezamos -afirmó San Agustín- hablamos con Dios, pero cuando leemos es Dios quien habla con nosotros”. En Burgos, existe una revista digital -Culdbura- que viene confirmándolo. Resultado de una iniciativa de don Fernando Ortega Barriuso, escritor de temas burgaleses, Director de la Biblioteca de allí. “Hace unos pocos años -escribe Luis Montenegro, un prestigioso colaborador argentino- la revista original, por razones económicas y por dificultades en la distribución, y ya en manos de un grupo más numeroso de escritores, decidió volcar sus esfuerzos en una publicación en formato digital: fue el nacimiento de Culdbura”. Y agrega: “Su objetivo era disponer de una publicación periódica, con buenas y variadas notas: relatos, poemas, ensayos, fotos, críticas, comentarios, noticias, etc. montados sobre un común denominador que es la cultura: su trascendencia, su importancia en el medio social, la imposibilidad de prescindir de ella”.

Sin embargo, cabe preguntarnos, ¿qué es la lectura? Porque, como ha expresado el poeta Alberto Girri, somos los lectores quienes completamos al autor. Quiero permitirme una reflexión.

Recordemos que no es a los poetas a quienes Platón echa de su dictatorial República, sino a los lectores. Es demasiado tarde para expulsar a Homero. Se debe impedir, entonces, que los ciudadanos lean sus obras. Las únicas poesías que han de admitirse en la ciudad son los himnos a los dioses y los elogios a los hombres de bien.

“Porque si admites, Glaucón, la Musa placentera, ya en cantos ya en poemas, impondrás en la ciudad el doble reinado del placer y del dolor, en vez del de la ley la razón, reconocido en toda circunstancia como el más conveniente para el interés público”.

Y así debe ser, desde que todos los dictadores después de Platón y su terrible utopía, han desconfiado de los escritores, de los libros, de los lectores. La escritura inició lo que las imprentas y las computadoras sólo continúan: la reducción del sonido en movimiento al espacio inmóvil, la separación de la palabra del presente vivo del Paraíso. Siempre hay un pecado en la raíz de la cultura.

Tal vez por eso, ante cada innovación tecnológica, la humanidad está de algún modo esperando el castigo de lo dioses y se alzan voces profetizando el Apocalipsis. Como dice Ana María Shúa: “Otra vez robamos el fuego, otra vez mordimos el fruto prohibido. Si por escuchar a la serpiente, por preferir el conocimiento a la ignorancia, el castigo es la expulsión del Paraíso, por el delito de Prometeo se castiga a la humanidad con la caja de Pandora, que contenía todos los males, y por si fuera poco, la engañosa Esperanza, que induce a soportarlos. Hoy muchos se preguntan si la Caja de Pandora no es la televi¬sión o, mejor todavía, el artefacto multimedia”.

De ahí el valor de Culdbura, una revista que reivindica el poder y la gloria de la escritura y de la lectura y que lo hace sin afán de lucro. De este modo, Culdbura viene a ser el cancerbero del pensamiento del poeta Alberto Girri.

© LA GACETA - Fernando Sánchez Sorondo

REVISTA CULDBURA / FERNANDO ORTEGA BARRIUSO (EDITOR) (Burgos - España)

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